Con Pyn y Pon, digo... con Rein y Raus terminó, por fin, la caja de Warhammer Quest: Blackstone Fortress. Ya tenía ganas. Es gracioso como Games Workshop ha recuperado trasfondo para este juego. Ya ni me acordaba que existían ratlings. En el Rogetrader lo justificaban por las mutaciones y adaptaciones a diferentes atmósferas. Tienen su gracia.













