{ sleepingrabbits }
— Jones...
Un tic asomó en la ceja derecha del inglés. Sus dedos tamborileaban frenéticamente la superficie lisa y brillante de una mesa cualquiera, en una cafetería igual de desconocida. O tal vez no tanto. El único problema es que, perturbado como se hallaba, ni siquiera le prestó la debida atención a su entorno o al nombre de dicho establecimiento.
— ¿Qué demonios estás haciendo con mi teléfono móvil? ¡Y responde de una buena vez! ¡No volveré a preguntarlo!
Ese maldito mocoso, ¡¿acaso estaba sordo?! Llevaba más de cinco intentos fallidos al cuestionar, pues ninguno de ellos fue respondido.












