★ || @requiemofmadness
— Vince, ¿has visto...?
— ¿... Un perro?





#interview with the vampire#iwtv#the vampire armand#assad zaman

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★ || @requiemofmadness
— Vince, ¿has visto...?
— ¿... Un perro?
Por alguna extraña razón se siente... ¿Invocado?
Ellos ya se resignaron a que el sirviente de pacotilla Gilbert sea el favorito del lugar.
Mentira, aún no lo hacen y eso les molesta (???)
{ requiemofmadness }
— Oye, Vince. ¿De casualidad has vis---?
“ ... ”
— ¿Pero qué demonios pasó aquí?
Las cortinas. Las magníficas, hermosas y perfectas cortinas de terciopelo azul que compró especialmente para la decoración de la habitación de su hermano, no eran más que jirones ahora.
AU | I remember how to ѕмιℓє
{ kingdomofliars | humptydumpty-contractor }
Acostumbrarse no era sinónimo de aceptarlo. Las frías acusaciones, las palabras ponzoñosas, las amenazas, el desdén, la aversión, el odio que no merecían. Le importaba muy poco, pues su objetivo era claro y conciso gracias al "empujón" que le diera Break un par de años atrás. Pero no, definitivamente no podía aceptarlo. Aquello que su hermano no merecía, aquello que él no merecía.
Su rostro siempre se mostraba serio, portando una mirada ajena a cualquier crítica que recayera sobre su persona, su atención no le pertenecía a los Nightray, ni tampoco su cariño. Gilbert era reservado, callado y muy prudente al encontrarse con ellos en los pasillos. La compañía que aceptaba se veía reducida a una única persona, quien pasaba junto a él gran parte del tiempo.
Vincent era el que le mantenía sereno, un poco más relajado.
Y aún así, existía una entidad que le intrigaba mínimamente. Un pequeño de corto cabello rubio-cenizo y enormes ojos azules como el cielo. Elliot, a la defensiva en su inocente manera, observaba al par de hermanos adoptivos con curiosidad latente.
De pie frente a la entrada de la biblioteca, el azabache detuvo su andar. Una de sus cejas se arqueó con suavidad al notar el pésimo escondite que el menor había elegido para "pasar desapercibido". Lanzándole una mirada de reojo a Vincent, abrió la puerta de madera, tirando del pomo.
— Vamos, Vince. Entremos.
{ x-enpassant }
¿Podía su día ser peor? El correteo por la plaza central que Alice le obligó a realizar únicamente por la específica carne de cerdo que quería devorar. Ser el encargado de llevar todos los paquetes de las compras. Perder momentáneamente su sombrero y sufrir un colapso nervioso que casi lo mata (?); luego regañar a Oz por ser él quien se lo arrebató. Regresar a casa, cansado, y ser el encargado de preparar el almuerzo.
Por si fuera poco, en su único día libre, luego de tantas semanas partiéndose la espalda (?) en un viaje donde no avanzaban demasiado, el papeleo cayó sobre su cabeza tal cual un balde de agua fría.
"Maldición..."
Tomó asiento en el sillón más cercano y cubrió sus ojos por unos segundos. Gilbert nunca se quejaba, jamás. Pero esta vez, la mala suerte parecía rondar como un alma en pena a su lado.
De verdad, ¿es que este día podía ser peor?