[x.] Ficha técnica de CIÖÝITH.
x. Avatar oficcial: Nina Dobrev.
x. Segundo nombre: Sheýdem.
x. Apodo: Ciö/Yith/Morena.
x. Apellido: McElanessë
x. Fecha de nacimiento: 13 de Septiembre.
x. Edad aparente: 20 años.
x. Lugar de nacimiento: Plóvdiv, Bulgaria.
x. Ubicación: San Diego, California.
x. Ocupación: Periodista de moda.
x. Orientación sexual: Heterosexual.
x. Estado civil: Soltera.
x. Poderes:
-Tiene el poder de la piroquinesis, lo que quiere decir que
maneja el fuego a su antojo.
-Es inmune a la verbena, ha estado años tomándosela para que
no la surtiera efecto.
-Su familia es un linaje de viajeros, por lo que podría
cambiar de cuerpo cuando quisiera, y usar así la magia negra.
x. Frase:
"¿Has pensado alguna vez que es lo que marca el tiempo? ¿Si una vida puede tener importancia en el mundo? ¿O si las decisiones que tomamos importan? Yo creo que sí. Y también creo que la vida de un hombre puede cambiar muchas vidas, para mejor... o para peor."
x. Sueños:
-Conseguir la total felicidad.
-Conseguir ser directiva de su propia revista de moda y
actualidadad.
x. Descripción física:
La joven y bella Ciö tiene un aspecto espectacular. Una larga cabellera castaña y rizada le cae a media espalda, dándole un aire juvenil a la milenaria vampira.
No es excesivamente baja, sin embargo da la sensación de frágil,
aunque no lo sea.
Sus ojos son azules celeste, pero cuando entristece se tornan grises, como un día nublado.
Su tez es pálida como el hueso, ya que siempre pensó que la palidez daba significado de realeza , “La sangre azul”, A pesar de esto, sus mejillas sonrojadas se encienden muy a menudo, dejando ver cuán vergonzosa puede llegar a ser ésta muchacha.
A pesar de estar en constante dieta del “conejo” la figura de Ciöyith es
perfectamente equilibrada, ni le sobra, ni le falta, además de tener las curvas perfectas que atraen las miradas a su paso. Y lo sabe.
x.Descripción psicológica:
Aunque parece segura de sí misma, todo es apariencia en ella. Frágil, tuvo que cambiar su forma de vivir para que no la hirieran.
Educada, fina y elocuente, siempre dice las palabras adecuadas en los momentos oportunos.
Siempre se ha respetado a sí misma, y aunque nunca se ha creído mejor que nadie sí que cree que es diferente a las demás.
Está ahí siempre que puede, intentando ayudar en todo. Paz & Amor. Durante los 70s' estuvo en una comuna hippie.
§ Gustos:
-Pasar tiempo con sus hijos.
-La moda.
-El olor a lluvia de verano.
-La playa.
-Halloween y Navidad.
-El color azul y morado.
§ Manías:
-Juguetear con su pelo cuando se siente sexy.
-Mordisquearse el labio inferior cuando piensa o está nerviosa.
§ Hobbies:
-Leer.
-Tocar el piano y escuchar música tranquila.
-Pasear a su perro, Lowïe.
§Pertenencias:
-Un camafeo con una foto de su niña.
-Un anillo de lapislázuli sin el que no podría salir al sol.
-Los diarios de toda su vida.
-El vestido de graduación.
-El anillo de compromiso.
§ Otros datos:
-Tiene una enfermedad del corazón que a veces le da problemas.
-A las fiestas lleva el pelo liso.
-Es fría como un cubito de hielo.
-Tiene un tatuaje de una runa mágica en la cintura.
§ Forma de vestir:
-Es una mujer provocativa, sabe que es preciosa y la encanta destacar todo de ella. Aunque es elegante. Suele vestir en vestidos ceñidos, o pantalones ajustados. En su armario lo que siempre ha predominado es el negro. No es capaz de vivir sin tacones.
-Su vestuario es moderno, pero a ella siempre le gustaron los grandes faldones de antaño.
x. Historia:
GENERAL.
Mientras que Seleratanië, Calëlýa, Nienna, Ciöýith y su hermana menor, Hýnea, vivían con su madre, Sörfiéth, en una pequeña aldea de Bulgaria llamada Plovdiv. Su padre, Töwyn, al cuál ellas creían muerto, llevaba una vida acomodada bastante lejos de allí, en una villa de lo que aún ni siquiera se conocía como el nuevo mundo, situado en la península californiana, cerca de Bacon Hills.
Las cuatro hermanas mayores [Seleratanië, Calëlýa, Nienna y Ciöýith] tenían que remendar ropas a los nobles de la zona, ya que ni siquiera podían tener dos comidas al día, su vida era bastante insana e insalubre. Su madre caída en una fuerte depresión tras la supuesta muerte de su padre no conseguía llevar ni un doblón de oro a la choza en la que vivían. Hasta que un día, con todo el dolor que podía caber en el pecho de las cinco hermanas, decidieron huir, en busca de una vida mejor. Pues cabía la posibilidad que unos nobles de la zona latina las requirieran como siervas.
Sus nuevos 'amos' no tenían ni idea quiénes eran, o mejor dicho, lo qué eran, y aún así, las metieron en su flamante castillo de piedra, situado a la orilla del río Arno, en una de sus villas adineradas, llamada Santa Croce [Florencia; La Toscana].
Fue entonces cuando todo ocurrió, Hýnea que aún no había dado señales de lo que era, sin previo aviso, cayó en la misma maldición que sus otras cuatro hermanas, a sus dieciséis años, ya no envejecería más, y su único sustento sería el elixir de la vida, el vino prohibido… la sangre. La primera vez que la sed empezó a quemar en su garganta fueron veinte los caídos que hubo aquella noche en Florencia, entre ellos, sus amos. Quedando sólo ellas, y una pequeña niña, Vanÿmere, de ocho años a la que no fue capaz de asesinar a sangre fría, pues en ella vio algo que no había visto en nadie más, aparte de en sus hermanas, culpabilidad por cargar a sus espaldas con lo que era. La culpabilidad de tener que pasarse las lunas llenas encerrada en las mazmorras.
Pasaron los años haciendo dinero, de la forma de la que habían aprendido. Entraban en familias adineradas, como sus exclavas, siervas y demás, y luego… hacían desaparecer a todos.
Los rumores comenzaban a correr ya en el siglo X d.C, se decía que cinco jóvenes de tez pálida como el hueso estaban malditas, y que con ellas llevában a una niña que representaba al mismo diablo, con el cabello pelirrojo. Fueron sembrando el miedo por Europa hasta el el XVII que tuvieron que huir. Había más como ellos, y estos habían vivido sin llamar la atención, no como ellas, que decidían matar sin ton ni son, habían llamado su atención. Iban a por ellas.
Ésta vez decidieron cruzar el océano Atlántico y empezar a guerrear en las doce Colonias inglesas que había en la zona.
En ése momento fue cuando se cruzaron con Zräbék, Darlewë, Cloüds y Sádhare, ellos habían llevado una vida diferente a la suya, aunque también eran vampiros, nunca habían querido llamar la atención, y las enseñaron a alimentarse de otra manera que no fuera de humanos. Aunque su estancia con los cuatro hermanos fue fugaz, dejaron marcadas a las chicas para siempre.
Por fin se habían establecido en Mistyc Falls, ya no se alimentaban de sangre humana, si no que se dedicaban a robarla del banco de sangre, siempre sería mejor eso que encontrarse con que la mitad de las familias de aquel pequeño pueblo habían ido desapareciendo.
Las cinco vampiro, y la joven mujer lobo empezaron en el instituto. Fue entonces cuando el corazón de Seleratanië dio un vuelco. Durante su primer día, en la clase de física y química, ahí estaba el vampiro que había conocido hace siglos, Darlewë.
A las hermanas siempre les recordaron a alguien que habían conocido hacía siglos, aunque no sabían bien a quién.
Seleratanië comenzó una relación con Darlewë. Estaban enamorados perdidamente el uno del otro.
Ya llevaban un tiempo cuando por fin fue a conocer a los padres de éste, Töwyn y Faýth. Y cuando al fin conocieron a su padre, lo comprendió todo. Claro que aquellos chicos les recordaban a alguien… su padre seguía vivo y ellos eran sus hermanos.
Por aquella época la preciosa Ciöýith había conocido a un apuesto caballero de la corte Francesa. Era un noble de escudo y espada, armadura brillante y plumón rojo. Aunque ella seguía siendo una joven fría, no dudó un momento en entregarse por completo a él cuando por fin ya habían hablado incluso de compromiso; por supuesto, él sabía que ella era una milenaria vampiro.
Aunque un día las nuevas, no fueron buenas cuando los guerreros del Rey llamaron a la puerta de su modesta casa, ésta vez, al fin suya, y de ladrillo. Estos la dieron sus condolencias, pues Eowëbrým, había caído en combate.
Al mes siguiente la joven se enteró de que estaba embarazada. Dos preciosos niños a los que pondría de nombre Däbýeth, el niño y Eowidë, la niña, en honor a su padre.
Aunque tardó, lo acabó superando, por sus hijos, aquellos pequeños rubios revoltosos, que en cada uno de sus movimientos le recordaban a él.
Hasta la actualidad no ha vuelto a enamorarse.
Desde que comenzó a estudiar siempre ha sido la reina del instituto junto con sus hermanas.
Mantuvo una fugaz relación con el jugador estrella del instituto al que iba, siendo ella animadora, por aquél entonces.
«Me quedo mirándolo y noto el latido de corazón por todas partes»