-Tengo algunos sentimientos encontrados con El Señor de los Anillos, por lo que hago una mueca.
—Es buena, es una buena película, pero está sobrevalorada. -Le digo a Ishaan.
—¿Sabes por qué hizo pleno en los Oscars? Porque de no hacerlo, la gente se hubiera comido al sindicato de actores... -Me alzo de hombros.
— Hay películas más buenas que El Señor de los Anillos, muchas además.
-Digo y bebo de mi cerveza, mirando a Tristan.
—Bueno, para mí El Señor ese de los Anillos no es tampoco gran cosa, es una película más como muchas solo que se la dio mucho bombo por ser del catedrático ese tan famoso. -Me encojo de hombros.
—La verdad es que las películas de fantasía esas que no son reales no me gustan y lo de hacer historia en los Oscars nunca lo entendí, sinceramente.
-Bebo un trago de cerveza.
—Bueno hay gente que se da unas hostias terribles y sobrevive, tampoco todo el mundo muere de esos accidentes. -Le respondo a Stephen.
—Hay saltos espectaculares, no subestimes a los saltos. Y sobre eso tiene razón, Ishaan, Stephen lo explica mejor que yo, tiene razón, el sindicato se los hubieran comido más que nada por la taquilla y eso claro se tiene que hacer así.
—Bueno, bueno, bueno... -Digo mirando a otro lado casi descompuesto cuando escucho lo que dicen los dos sobre mi película favorita desde siempre.
—No tenéis gusto. -Digo sintiéndome mal. Realmente, no es broma aunque sonara casi a broma. Que mis dos mejores amigos no sean fans de esa maravillosa trilogía, me sienta muy mal. Sus explicaciones sobre el sindicato de actores me parecen tonterías.
—Eso es lo que dicen las personas que no saben valorar lo buena que es una película, pero la gente no se come a nadie.