Te colaste rumbo a un lugar profundo de mi sin miedo a la herida. Parece ser sincero, y yo aún cargando unos cuantos demonios.
Creo que aún no entiendes que incluso tratar de sanarme para darte mi mejor versión, esa que hace años se perdió.
Invades mis pensamientos, y a veces me alivia, haces que me olvide de todo por momentos sin hacer nada.














