10 de septiembre:
El miércoles 28 nos encontramos con Vecc para ir a conocer a Ariel, su amigo peluquero. Estuvimos un rato en la peluquería y después nos fuimos a hacer una de esas cosas que sólo se hacen con la impunidad y la frescura de los recién llegados: visitar una agencia de management sin cita previa y pedir permiso para entregar material. Son esas situaciones signadas por el "todo o nada" que están destinadas a la frustración o el éxito sin tonos intermedios. Eso las hace particularmente inolvidables. Vecc es una de esas personas que protagonizan esos "encuentros maravillosos en la vida", como diría mi vieja. En lugar de hacer una descripción profunda de los aspectos de su personalidad que hacen que me sienta tan cómoda con ella y que de algún modo dejan que me atreva al augurio de una futura gran amistad, voy a dejar que la conozcan con el gustito del cuentagotas de nuestras aventuras juntas, y que sean las anécdotas las que la traigan cada vez que las protagonice. Llegamos al edificio elegante donde está la agencia, sobre Sunset. Delante nuestro una rubia alta impactante le pegó una patada en la boca a mi autoestima pero hubo que limpiarse la herida y seguir caminando. En la agencia nos recibieron súper bien. Una chica súper amable recibió mi material , lo guardó en una carpeta y me pasó el mail de la persona a la que debía contactar. Contentos con la relativa facilidad para completar la tarea, nos fuimos los tres, Bocha, Vecc y yo a tomar y comer algo a nuestro querido Alcove. El jueves se nos cagó la cafetera. Este comentario podría parecer un poco "random" pero no lo es. Recibir la tasa diaria de café con leche hecho por Bocha, no es algo que se pueda abandonar sin consecuencias emocionales.Ese mismo jueves trabajamos, luego fuimos a un shopping en Burbank a buscar una colchoneta, porque yo tenía en mis planes hacer abdominales...Aún no sucedió. Ese mismo jueves cociné (ya no recuerdo qué, porque estoy tomando los datos de una especie de lista con palabras claves a modo de recordatorio de lo que fuimos haciendo) y lavamos ropa. El viernes fuimos a lo de John, mi terapeuta y luego a Huntington beach con la intención de encontrarnos con Emiliano, Jax y AP. Se ve que no terminé de pensar seriamente en mis dificultades para "estar en la playa". Quizás creí que al modo Argentino o Uruguayo, iba a haber bares o restaurantes con deck, en donde poder tomar/ comer algo sin tener que someterme a la tortura de la arena bajo mis pies. Pero no: Huntington beach me remitió a una especie de Coconor en 1982. La descripción sería redundante. No me gustó. Así que comimos y tomamos algo en un restaurant con Bocha y nos volvimos a casa, después de merodear un poco en busca de alguna solución que suavizara la frustración de haber viajado tan lejos al pedo. Volviendo unas horas atrás, cabe destacar una mini sesión de Skype con Fernando, mi terapeuta argentino, a la salida del OCD Center de Los Ángeles y una charla con el Bocha en la calle, mientras fumábamos, cerca de las paredes del parking del edificio. Hasta donde recuerdo hablamos de la posibilidad de quedarnos unos días más, ya que hasta ese entonces, teníamos pasaje para el 5 de septiembre. A la noche fuimos a comer a casa de Jax, en DTLA (Down Town L.A.). El departamento, en un imponente edificio antiguo, era francamente lindo. La vista de los edificios iluminados desde una de las ventanas, rememoraba alguna postal Neoyorkina, quizás... Nos agasajaron con comidita muy rica y la pasamos bien. Esa misma noche (si es que Bocha y yo recordamos bien, pero pudo haber sucedido alguna noche anterior o posterior) al llegar a casa, en la oscuridad veo un "pequeño pinito" en el parque. Me llamó la atención. Luego nos dimos cuenta de que se trataba de un zorrino. El episodio del zorrino fue divertido, porque evidentemente al tipo mucho no le importaba nuestra presencia. Quizás al principio, cuando travesamos el jardín, se corrió. Pero luego re-apareció sin dificultad y mientras nos complicaba la salida al jardín para fumar, recorría cómodamente el jardín, huzmeteando y haciendo pocitos en el pasto y la tierra. El sábado fuimos a Alberto a la mañana. Me dispuse al ejercicio de la silla que consistió en lo siguiente: por motivos delirantes que no vienen al caso, a mi TOC se le ocurrió que una de las sillas altas de la barra está contaminada. Por consiguiente evito sentarme, tocarla e incluso tomo muchos recaudos cuando paso cerca, sobre todo si estoy cargando comida o ropa. John no da tregua. Así que me senté en la fucking silla. Lo cierto es que el trabajo de exposición a veces eleva mi ansiedad y otras veces simplemente me deprime. En este caso, si mal no recuerdo, me parece haber experimentado una suerte de angustia silenciosa. Pero bueno, como ya he comentado otras veces, los ejercicio de exposición son necesarios para mejorar. Según la listita recordatoria, después salí al jardín un rato mientras Bocha dormía. A la noche fuimos al Chateau Marmont. Este lugar merece un apartado especial por varias razones: en principio porque ya desde BsAs estaba emblematizado como uno de los lugares de los que se lo vio salir a John Mayer y en segundo lugar porque me recibió cálido y cómodo, teniendo en cuenta el pánico que me da ir a bares / boliches donde circula gente. Conseguimos mesita y yo no sé si fue la emoción de no salir huyendo, la grata y divertidísima compañía de Vecc y Bocha, o los encantos del Marmont pero la pasé increíble, me fui contenta y con la sensación de haber dado un gran paso y de haber encontrado un lugar al que poder volver. El Bar Marmont fue bautizado Bar Marmota, su plural Bar Marmotas o también un singular o plural Marmota / Marmotas a secas por el Bocha. A partir de aquí, así lo llamaremos. El domingo a la mañana me conecté por Skpe con Carolina, una chica de una radio de MDQ para una nota. Ella estaba en Venezuela, así que fue interesante la triangulación comunicacional USA / venezuela / Argentina. Fuimos a Alberto, ensayamos en lo de Emiliano y luego fuimos a la Gallería al pedo, porque los domingos cierran más temprano. El lunes nos despertamos temprano y fuimos a la Gallería que el día anterior se había frustrado. Por supuesto llegamos demasiado temprano y los negocios aún no estaban abiertos. A veces pienso que esta costumbre de inadecuación es tan parte de mí, que me doy bronca. Si no es tarde, es temprano; si chequeo los horarios a veces los confundo. No sé si tiene arreglo...En la Gallería logré que el Bocha se compre un par de zapatillas después de un buen rato de gastar saliva y gesticulaciones alentadoras. Se compró unas muy lindas, grises. Yo compré un par de ropas para el show y la sesión de fotos. Nos fuimos para Lawndale con Vecc a hacer la sesión de fotos que teníamos programada y que incluía como estrella indiscutida al Thunderbird del 50 y pico de Lía. ya habrán visto algunas de las fotos. El talento de Vecc es increíble: teníamos sombras por todos lados, aún así la sesión quedó tremenda. Después nos fuimos directo a The Mint. EL show estuvo bueno aunque tuvimos un pequeño problemita técnico que no se dejó ver en la prueba de sonido: una de las cajas directas se "desconectaba" con lo cual las pistas nos dejaban de garpe intermitentemente. Esto nos amargó un poco pero la pudimos pilotear. Cuando el show hubo terminado, se me acercó un muchachito anglo-parlante que decía ser mi primo! Efectivamente, era mi primo. A ver, es el hijo de una prima hermana de mi vieja, lo cual nos convierte, si mal no digo, en primos segundos. Mike nació en Glendora y vive en L.A. desde hace mil. Se copó en acompañanos a comer y resultó ser un copado increíble. La idea original era ir todos a The Abbey, un bar gay muy popular. Pero como aparentemente había hambre, hubo una parada incial en Bossa Nova (restaurant brasilero), justo en frente a The Abbey. En el show también conocí a Natasha, una muy amiga de Vecc que vive hace mucho por estos pagos, porta una piel de muñeca deliciosa y es súper divertida. Luego de la comida, Emiliano, Jax y AP se fueron a The Abbey, y el resto nos fuimos cada cual a su respectiva casa. El martes al mediodía fuimos a la oficina de Luis Pisterman, antiguo amigo de mi viejo. Charlamos un poco del music bussiness, etc. Su perra nos odiaba, o algo así. John nos había pedido que lleváramos a sesión la mochila con la que viajé, ya que es otro de los objetos que rehuso tocar por fantasías de "contaminación". Durante la sesión tuve que tocar la mochila, apoyarla en mi regazo y en mi cuerpo. Fue duro pero liberador, tal y como suele suceder durante y luego de las exposiciones. Difícil, incómodo, aterrador pero en general, salvo que sucumba a la desesperación, terminan siendo dosis de "A Little Taste of Freedom": EL TOC restringe y modifica mucho el acceso a los objetos de uso cotidiano. Por eso, en general, luego de contactar con un objeto muy temido hay dos caminos coexistentes o independientes: entrar a ritualizar bestialmente tratando de lavarme y lavar todo lo que contactó con ese objeto, o cagarme en todo, total ya estoy "sucia". Cuando sucede la segunda opción, me siento mucho más libre y funcional. Pero como casi siempre, es una de cal y una de arena: el cerebro necesita ajustarse, entonces cuando volvíamos, el GPS nos mandó por "adentro" de un barrio que me dio miedo. Eso disparó malestar por las intrusiones. El resto del día nos quedamos en casa, aparentemente. John me había indicado que haga caminatas. Así que el miércoles, hicimos un par de cuadras, creo que entre Alberto y Alcove. Fuimos a Alcove. En Alberto un señor un poco raro dijo algo que si bien no se entendía muy bien, me asustó. Eso, entre otras cosas, disparó intrusiones supersticiosas y me angustié mucho. Otra vez, una de cal y otra de arena. Lo concreto es que la comida que habíamos comprado terminó en el cuarto del Bocha, quien se la tuvo que ir comiendo a temperatura ambiente porque yo no la quería ni ver cerca. =( A la noche reservé mesa en Katsuya, un restaurant japonés en Hollywood. Fuimos con Vecc. La pasamos increíble. Eso renovó mi energía. Eso y el trago/ cocktail increíble que me tomé. A tal punto que cuando salimos, me abrí la camisa y mostré la bikini, aún no sé por qué razón y cuál fue el móvil. Quizás simplemente "another taste of freedom" autogestivo. Un rapero callejero me llamaba "Blondie" y volvimos a casa satisfechos con el encuentro. El jueves fuimos a devolver el auto. Debíamos hacerlo, ya que en teoría nuestro vuelvo era el jueves 5. Pero habíamos decidido quedarnos hasta el 16 (sí, lo convencí al Bocha!). El problema es que el TOC y los cambios se llevan como el orto. Fue un drama. Uno de esos dramas que armo de cuándo en cuándo. No ayudó que había un error en la reserva del auto nuevo (había sido dirigida a Miami en vez de L.A.) con lo cual no podíamos tomar un nuevo auto, aún estando pago. Finalmente, nos comunicamos por mail con Daniel, nuestro travel agent, y se resolvió. Entrar en contacto con el nuevo autito fue tan difícil que tuve que hablar con John por teléfono para que me ayude a salir del pánico, ponerme el cinturón de seguridad, apoyar mi espalda en el asiento y lograr salir del lugar de car rental. Con paciencia e indicandome entrar en contacto lentamente con las distintas partes del auto que debía tocar John y mi transferencia con él, lo lograron. Al autito lo elegí yo. Ahora lo amo. De allí nos fuimos a un barcito de Hermosa Beach a hacer tiempo para ir luego a lo de Lía y Frederique a almorzar. Nos agasajaron con todo tipo de ricuras y la pasamos muy bien, casi en familia. Bocha jugó mucho con Lilly, la labradora cachorra y con Oliver, uno de los 9 gatos de las chicas. A la noche vino Vecc a laburar a casa. El viernes tuve sesión con John. Nnos hizo llevar la compu del bocha a sesión (otro de los objetos temidos, aunque es desde donde escribo este post ahora mismo). Contacté con ella. La indicación era no lavarme las manos hasta las 11pm. Tarea impensada...Sobre todo considerando que tenía que contactar con otros objetos, comer, hacer pis, etc...Habíamos quedado en ir al Marmotas con Emiliano y las chicas. Yo tenía ganas de mostrarles mi descubrimiento. Intenté persuadir a John por teléfono de que me deje lavarme un poco más temprano para poder maquillarme, vestirme y peinarme, pero no me dejó. Entiendo que había una razón para eso. Era una prueba de fuego. Tocarme y arreglarme para salir con las manos "contaminadas". Habría estado bueno pero no pude. Cumplí con el plazo y a las 11.03pm aproximadamente me fui a lavar las manos. Era tan tarde. Los chicos ya estaban en el Marmotas y yo apenas empezaba a activar mis manos. Tanta fue la angustia y ansiedad acumuladas, que mientras intentaba ponerme el pantalón, me quebré. Gritos, llanto. Mis manos estirandome la bombacha hasta romperla y lastimarme los dedos...El Bocha le avisó a Emiliano que no íbamos a poder ir. Al rato vino Vecc a hacerme un poco de compañía y distraerme. Es una grosa. El sábado fuimos a Alberto, antes de lo cual hicimos una pasada por el Coffe Beans y después laburamos en casa. Cociné. A la noche, propuse la revancha del Marmotas, pero a Vecc le dolían los ovarios así que reservé mesa en otro lugar que tenía ganas de conocer: las terrazas del hotel Sunset Tower. Vecc y Natasha llegaron antes y me avisaron que el lugar era medio caretón, se hablaba bajito, etc. Así se vino la revancha del Marmotas, no más. Las chicas consiguieron la misma mesita en la que nos habíamos sentado con Bocha y Vecc la vez anterior. Nuestra mesita! Seguramente algunos de ustedes habrán visto fotos de esa noche. Estrené el sombrero =) EL domingo fue día de primos. Arrancamos a eso de las 2pm econtrándonos con Mike en Alcove. De allí fuimos por unos lattes al Coffee Beans de Alberto, luego conocimos el depto del primo, intentamos un paseo por Echo Park que fue frustrado por la falta de parking disponible y nos lo trajimos a conocer "la casa feliz", nuestra casa hermosa en Los Feliz. Le avisé a John que no iba a tomar una sesión el lunes y que nos veíamos directamente el viernes. Le expliqué que luego del episodio del viernes había necesitado un par de días de descanso del trabajo de EPR y que prefería dedicarme a ejercitar durante la semana y verlo el viernes. A la noche Bocha cocinó unos bastoncitos de "pollo" vegetariano con broccolis con salsa de queso. Agregamos pan también. Estuvo rico, aunque comí con algunas hinchapeloteces TOC. El lunes salí a caminar sola por Los Feliz Blvd. Parece que estuviera diciendo una pelotudez, mucho más grande si les cuento que sólo caminé aproximadamente media cuadra de ida y media de vuelta, pero para alguien que necesita chequear cada dos segundos si no pisó algo, si no la tocaron, si no pasó algo catastrófico al rededor, la pequeña caminata se convirtió en una enorme conquista. Luego fuimos a la Gallería, me compré unos maquillajes que me recomendó Natasha, una remerita y un par de botitas muy cute. Hubo intrusiones varias durante el paseo que fueron calmándose y casi desapareciendo con el paso de las horas. Trabajamos en diferentes momentos del día, luego Bocha fue a Alberto y trajo fideos y salsa, entre otras cosas. Cociné! Me quedé hasta tarde intentando obsesivamente encontrar la ropa y accesorios adecuados para encargar en una página de internet. Me bañé y me fui a dormir. Hoy es martes. Me desperté de mal humor porque el Bocha me llamaba sabiendo que a las 10am se iba a conectar Fernando por Skype. Hablamos. Mala idea. Apenas levantada, y sobre todo, cuando me despiertan contra mi voluntad, cualquier conversación conmigo es puro pesimismo, mala onda y mal humor. Soy capaz de decir las cosas más incoherentes y ridículas que se les ocurra. La mayoría de las cuales, pasado un rato, no concuerdan en lo más mínimo con lo que de verdad pienso y siento. Así que espero hablar pronto con Fer, en lo posible en otro horario. Llamé a la oficina de una abogada que me recomendaron para consultar acerca de la visa de trabajo. Me dieron una entrevista para hoy a las 13.30hs. Allí fuimos, Wilshire al 3400, a entrevistarnos con Ricardo, quien nos explicó detalladamente el proceso para aplicar para la visa. Luego le propuse a Boch ir a comer un hummus a Alcove. Lo invité yo. Comimos hummus con pancito y smoothies. Luego pasamos por Alberto a comprar algunas cosas y vinimos para casa. Me tomé un cafecito rico. Y aquí estoy, escribiendo hace rato este tan demorado post. Si no lo leyeron completo, los comprendo =) Espero que estén muy bien.
Los extraño y los quiero ♥
Ro













