Cuéntame
Hay veces que me confundo en el recuerdo del 31.
Creo que dormía en el sofá de al lado tuyo, o me había quedado medio dormida.
Creo que me cogiste la mano, o no se si fuí yo la verdad. Solo recuerdo nuestras manos. Bebiéndose una a la otra.
Faltaban minutos para que nos tiráramos a los labios del otro.
Ahí surgió la chispa. Ahí la noté, no fue con tus besos, que literalmente me devoraban. Fueron las manos. Tus manos.
Siempre pienso en tus manos. Viene de ahí. Ese fue mi final como persona cuerda.
Ahora no me atrevo ni a rozarte.., ni te acercas.
Me muero por tener una sola de tus manos en una de las mías

















