Ayuda.
Uno de los malos hábitos de aquel guardián del Reino de Gales era que... Una vez estando ebrio, no era consciente de nada. Si, era una desgracia que siempre que terminaba alguna reunión se iba a beber y regresaba en muy malas condiciones, eso no era digno para un guardián de Gales, mas sin embargo, Dylan así era.
Era ya de noche, no sabía para colmo en donde estaba, nuevamente estaba perdido y el alto alcohol que llevaba en su cuerpo no ayudaba en nada, se frotó la cabeza con una de sus manos con cierto fastidio.
-- No puedo creer que siempre termine así.. -- Murmuró, pero nunca se le quitaría esa maña. Caminó unos cuantos metros más pero, la vista se le empezó a nublar, lo único que pudo observar era una silueta, de al parecer, una mujer, a juzgar por lo poco que veía parecía una joven, tampoco se veía tan grande. ¿Una niña tal vez? Quien sabe, no podía distinguir muy bien en ese momento.
-- ¡Hey~! Linda. ¿Puedo pedir tu ayuda? --Pidió con un tono de voz un tanto divertido y a la vez calmado, lo único que quería saber era donde diablos estaba y poder regresar a su Reino sin complicaciones. Aun que tal vez, la otra de seguro lo malinterpretaría.









