Parada sobre el altar con las manos atadas a sus espaldas, sostenida a la piedra que se levantaba monumentalmente detrás de su persona, observaba a los ojos claros que tenía a unos cuantos metros de distancia ya que enfrente tenía a su padre marcando los pasos dónde ubicaría al hombre que se encontraba prácticamente en la misma situación que ella, solo que la diferencia se encontraba en que Jakob fue obligado a estar de rodillas con la cabeza en alto para contemplar la escena que estaba a nada de presenciar.
ㅤㅤㅤㅤㅤ
— En este aquelarre hay una cosa que respetamos más que cualquier otra. —las palabras de su padre comenzaron a resonar en el prado, él movía su cuerpo con gracia, sus pies apenas pisaban el pasto. Cuando llegó a un lado de la bruja, observó a su público una vez más— y es nuestra raza ¿Verdad? —su zurda se levantó para señalar a Hayden, quien se encontraba mirando a su padre con total recelo— Pero lo triste de la traición es que no viene de tus enemigos ¿No es así, Cristina?
ㅤㅤㅤㅤㅤ
La muchacha apenas y podía moverse, es más, intentó soltar el agarre de la soga pero la textura de esta le daba la sensación de su piel desgarrarse por lo tanto no trató en volver a soltarse, simplemente aceptaba su realidad.
ㅤㅤㅤㅤㅤ
— ¿Y en qué he traicionado yo al aquelarre? ¡Él no nos iba a hacer nada! Una no puede elegir de quién enamorarse, nadie aquí domina su corazón.
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Pero su intento de defensa simplemente terminó en su contra, los demás comenzaron a exclamar barbaridades en distintas lenguas, generando que el barullo sea inentendible al punto de que Dimitri tuvo que reclamar el silencio inicial. Sus ojos se encontraron nuevamente, como si él estuviera pidiéndole una última vez que se arrepintiera de sus elecciones; más la muchacha bajó la cabeza negándole la oportunidad de meterse en sus pensamientos. El mayor se alejó y terminó a un lado del humano— El castigo por tus pecados dará inicio. —avisó antes de volver a ponerse de pie.
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Hayden no podía hacer más que observar, si ella había realizado traición aquello que su padre hacía se sentía aún peor, era como si una parte de su alma se quebrara y apagara, las lágrimas comenzaban a acariciar su mejilla.
ㅤㅤㅤㅤㅤ
— Padre… por favor. —pidió prácticamente en un suplicio, pero este solo intentó callarla con una seña, ella valiente llamó a su madre a quien no lograba divisar en el público presente— Madre. —repitió cerrando los párpados con fuerza.
ㅤㅤㅤㅤㅤ
— ¡Silencio! —reclamó el varón mientras con un simple tronar de dedos logró sellar los labios de la fémina— La luna ha alcanzado su punto más alto, él carnero se nos ha unido y es nuestro momento. —rápidamente se ubicó nuevamente en su lugar— Hermanos míos, comencemos.
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Aquellos murmullos se hacían presentes en su cabeza, Hayden se apresuró a mirar a Jakob y fingió una sonrisa esperando que entendiera que todo estaría bien, en cambio, la expresión del rostro masculino era inexpresiva cuando comenzó a colocarse de pie y así caminar hasta una de las antorchas encendidas para volver a dónde la bruja se encontraba.
ㅤㅤㅤㅤㅤ
— ¿Qué haces? —cuestionó confundida.
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Los ojos del varón se colocaron en blanco, mientras sus palabras coincidían con las de su padre— « Ustedes estarán destinados a encontrarse en cada vida, se amarán, se dañarán y finalmente él la matará. Este será su destino y como castigo de asesinar a una bruja de raza pura, él se quitará la vida para poder seguirla al siguiente ciclo. Ella no recordará nada, hasta el día en el que ella se enamore de él y así al quinto día morirá por él o a causa de él. »
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Las manos del varón inclinaron la antorcha para encender el heno que rodeaba a la muchacha, inmediatamente el fuego se levantó quemando hasta los trozos de madera que se esparcieron alrededor de ella— ¡Déjenme ir! —exclamó con la voz roca intentando alejar sus pies del fuego abrasador, pero cualquier intento de escape era en vano— ¡Por favor, déjenme ir! —repitió en medio de su llanto.
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Un grito ensordecedor se escapó de su garganta cuando el fuego alcanzó su piel, su ropa fue la siguiente víctima y todo en
ella comenzó a encenderse, el dolor que el fuego causaba comenzaba a incrementar hasta dominar sus sensaciones— ¡Padre! —habló por última vez, pero este estaba de espaldas a ella, con una mano puesta sobre el joven quien miraba con lágrimas como la mujer que amaba era consumida por las llamas que él mismo había encendido. Dimitri murmuró algo en el oído de Jakob, quien sin despegar los ojos de la hoguera extendió el brazo a su diestra para aceptar el puñal que uno de los discípulos le entregó.
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Así como el fuego consumía el cuerpo de aquella bruja que sucumbió ante las llamas, el varón clavó de forma directa el puñal a su corazón. Ambas vidas llegaron a su fin, por el capricho de un aquelarre que se consideraba perfecto y el amor de dos jóvenes dispuestos a darlo todo.