Rugetta ♥
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Rugetta ♥
Un poco de Rugetta(?) para sus bodies (´ ▽ ` )ノ
RUGETTA?, WIGETTA? DECIDITE POR UNA SOLA VEGETTA, DECIDITE POR UNA SOLA.
A ganah a ganah el folloh pa cenah!! Nostalgia :') <3 Y ellos dos tuiteandose please ( ͡° ͜ʖ ͡°)( ͡° ͜ʖ ͡°)
La carita de Vegetta >_< Ahi hay algooo…….. Rugetta ? ♥
"Rubegetta: Secreto Perverso" | One-shot Con Lemmon Hard Vegetta & Rubius
Narra Vegetta
Estaba de vuelta en Madrid. Acababa de llegar hace unas 4 horas por lo que me encontraba agotado, tantas horas de viaje encima tienen sus repercusiones. Me levante de la cama en la que me hallaba recostado para hacerme un jugo natural de naranja, mientras retiraba la cascara sentí la alerta de mi móvil. Corrí a cogerlo, tenía un nuevo mensaje WhatsApp: “Supe que regresaste ven a mi departamento apenas puedas”. Me pareció raro el remitente del mensaje, pues el puñado de veces en que ambos nos vimos nos las habíamos pasado bien, pero no éramos grandes amigos. ¿Qué quería? ¿Necesitaba algo? la curiosidad de saber la razón de ese riguroso mensaje me revolvió el estomago y sin pensármelo 2 veces respondí “ ¿Te parece en 1 hora?”. En ese caso solo me alcanzaría el tiempo para ducharme y salir corriendo tras un taxi. Al segundo de haber cometido tal impulsiva acción una nueva alerta apareció delante de mis ojos “Te estoy esperando” decía. ¡Ostras!. Luego de una ducha breve salí a trompadas por la puerta. Llegue finalmente a mi destino pero demorando un poco más de lo previsto. “Estoy afuera” le Whatsapie mientras subía errante las escaleras hacia su departamento, reflejándose mi nerviosismo.
Cuando me abrió lo salude, sin dejar de posar mis ojos sobre los de él. Me sentí hipnotizado un momento por aquellos dos luceros verdes que esconden tras de sí un rastro de nostalgia y tristeza, porque aunque Rubén siempre en sus videos demostraba ser un chico alegre y un poco despreocupado, en realidad era alguien muy tímido y melancólico, quizá sus videos eran la única vía de escape a sus mas ocultos problemas. En lo que respecta a mí, puedo decir que sentí una alegría inigualable volver a verlo, dándome cuenta que lo extrañaba bastante, pues hay veces en que no te das cuenta que extrañas a alguien hasta que lo ves de nuevo y te sientes de alguna manera completo con su presencia. Esto es lo que me pasaba a mí, él era lo que necesitaba. Tengo que reconocer que Rubén siempre sabía como sacar mi parte más infantil y loca. Cuando estaba junto a él mis problemas desaparecían y solo me ocupaba de divertirme. Con sus tonterías me hacia el día o la semana. Siempre lo recordaba cuando estaba lejos o me sentía solo... Me invito a pasar.
Su acogedora posada estaba muy ordenada y limpia, cada cosa estaba puesta en su lugar. Había encargado Pizza, lo que me vendría muy bien porque no tuve tiempo en casa de comer algo, por lo que tenía hambre. Mientras comíamos nos pusimos al día sobre nuestras vidas respectivas y tonteamos un rato. Estábamos en eso cuando una de sus gatas se monto de pronto sobre mis piernas, rasguñándome el Jeans con fiereza.
-NO no ¡Que hace!- Me dijo, mientras se partía de la risa, con su típica carcajada traviesa, esa que hace que te desconcentres.
-Sácala ya hombre que me entierra sus garras, sácala ya!- Mientras tanto sentía como sus uñas se incrustaban dejándome heridas- Vaya bienvenida…
-No te preocupes chaval, lo hace con todos –se me acerco y saco la gata con cuidado para evitar que no me hiciera más daño aun. -Le gusta el olor a hombre- remato en un susurro mientras que se atrevió a acariciarme el lugar herido suavemente lo que me provoco que la piel entera se me erizada y que mi mirada se fijara al piso. Me quede desconcertado.
Al darse cuenta de la pequeña situación “incomoda” que se formo, se aparto de mí rápidamente.
-Qué bueno que viniste, Casi nunca estas en Madrid y ahora que regresaste te agradezco que te hayas hecho un tiempo para venir.
-Claro…No te preocupes…
-Necesitaba que vinieras para proponerte una cosa.
-Dime –respondí expectante.
-Desde el InGame y hasta el día de hoy me llegan muchos comentarios de suscriptores diciéndome que les gustaría vernos en algún gameplay juntos, me preguntan porque nunca grabamos, que si acaso nos llevamos mal y tal.. Ya sabes.
-Que crees Rubén, A mí igual me lo dicen, es algo de todos los días. Tu sabes que a me gustaría pero…
-Si sé, que es un tema de tiempo, que eres un tipo ocupado con tus series y que tienes las mejores intenciones siempre.
Al decir la última frase me pareció demasiado adorable y es que era muy tierno cuando hablaba en plan serio. Tenía razón. Siempre he tenido la mejor disposición pero a veces el tiempo no me alcanzaba para todo lo que quería. La idea de grabar con él siempre me entusiasmo porque sin duda le daría un plus al canal, pero por extrañas razones de la vida nunca se pudo llevar a cabo. En esta ocasión si él se había dado el tiempo de invitarme y de tenerme en su consideración yo no iba a ser menos.
-Grabémoslo ahora mismo- No dude en decírselo y al segundo se le dibujaba una sonrisa coqueta, de esas que siempre me regala.
-Vamos a mi Habitación a preparar las cosas.
Lo seguí a su cuarto increíblemente reluciente y mientras él preparaba todo, yo como soy muy observador divise entre sus ropas del armario algo me que dejo atónito: Un traje de sirvienta “Maid” de esos sexys que se ponen las chicas de Anime. Había escuchado antes que a Rubén le agradaba el hentai pero nunca pensé que le gustara tanto al punto de hacerlo realidad, quien sabe a cuantas chicas le había colocado el trajecito ese o quién sabe si acaso lo usaba él… No pude evitar crear una breve imagen mental de esto último, al tiempo que me ponía rojo porque la sangre se me estaba yendo a la cabeza. Y es que yo nunca desde que lo conocí había puesto en duda su heterosexualidad, pero me lo imaginaba tan sensual y vulnerable dentro de esas telas que me lo hubiera partido en dos ahí mismo…
-¿Samuel?- No me percate de que Ruben me estaba hablando con el Joystick de la PlayStation en la mano. Toma, ¿Comenzamos? ¿Te parece que mejor juguemos Minecraft? Ya que eres el rey de Minecraft…
-¿Qué dices? Jaja, joder..- cogí el Joystick- Además por tu culpa aún me duele la pierna.
-Sera mejor que te cures un poco antes de que te quejes en plena grabación, traeré algodón y Povidona .
No exagero al decir que llevaba un buen rato aguantándome el dolor que me provocaba el contacto de la ropa con las heridas y es que esa gata quizás qué comía que era más agresiva de lo normal. Sin pudor me senté en su cama y me baje los Jeans a la altura de la rodilla, visualizándose mis muslos rojos y mi bóxer morado…Tenia muchas líneas rojas en toda la piel, algunas con pequeños rastros de sangre. Me ardía.
-Jodeer, como te trauma mi gata- me dijo mientras volvía, con la Povidona en una mano y un trozo de algodón en la otra, al tiempo en que sus ojos se fijaban en mí desde mis brazos hasta los pies -¡Eeehy Chaval! Como te pone el moradito ¿No?.
¿De verdad ese iba a ser su único comentario? Ósea.. Tenía la mitad de la pierna roja a más no poder y a medio reventar por culpa suya y de su animal mal enseñado y él con ese comentario… es que se la estaba buscando. Me empecé a hacer curaciones con el algodón y a quitar los rastros de sangre mientras Ruben se sentó al lado mío esperándome, pues ya estaba todo listo para comenzar a grabar.
-Se te notan tus dotes de enfermero- Me susurro mientras me di cuenta que sus ojitos verdes no estaban mirando precisamente mi habilidad con el algodón sino un poco más arriba, entre mis piernas.
¿Estaba mirando mi “guapísimo”? ¿Acaso le gustaba? Que no me tentara entonces, porque el hecho de saber que le gustaba, me excitaba y demasiado. A cualquiera le excitaría que miraran de la forma en que él me lo estaba mirando, deseándote en secreto tan descaradamente. Y cuando aún no sacaba su mirada de entre mis piernas, volvió a colocar su mano en las heridas que aún ardían.
-Si quieres te ayudo- murmuro mientras comenzó a hacerme cariñitos con sus dedos provocando risas nerviosas entre ambos.
Nos quedamos así unos segundos que se me hicieron eternos, mirándonos él uno al otro mientras la sensación de sus manos deslizándome la pierna hacían que la piel se me erizara completamente, otra vez. Pero no se percato -o probablemente sí- que cuando saco su mano de mí, ésta rozo mi pene en un rápido pestañear, provocándome una incipiente erección, y es que quizás era porque llevaba un tiempo sin tener un buen sexo o era porque este tío definitivamente me atraía demasiado desde hace tiempo, pero siempre lo sentía como un Amor Platónico, pues como dije anteriormente nunca dude de su orientación sexual. Aún así no entendía que le pasaba a este chico. Siempre fue bueno para sus bromas pero nunca me las había tomado enserio, y quizás esto era una broma nada mas, por lo que pensé en no hacer nada y disimular la situación para no caer en el jueguito, y dejar que la erección desapareciera, pues esto se podría volver una situación incómoda. O bueno, esto era lo que yo pretendía. Lo que paso a continuación me dejo unos segundos perplejo.
-¿No se te antoja jugar mejor con otra cosita?- Me dijo el pequeño mientras se me acerco mirándome a los ojos de manera amenazante, tan cerca que sentía que nuestras almas ya no se guardaban secretos y su respiración desprendía un calor que me saturaba.
Inmediatamente acerco sus labios sobre los míos lo que me estremeció por dentro. Aunque se sentía el nerviosismo de ambos en la habitación, sin dudarlo tome el control y junte nuestros labios. Comencé a besarlo descontroladamente, como si hubiera estado toda mi vida esperando ese momento, mientras mis manos le acariciaban el cuello. Me lo comí a besos -literalmente- su boca era como la miel, seguramente no tardaría mucho en hacerme adicto a su boca. Mientras nos besábamos, ambos sentados en su cama y cuando mis pantalones ya había desaparecido -no sé cómo- comencé a acariciarle el cabello en la parte de la nuca con una mano mientras con la otra se la puse en su pecho coquetamente.
-¿Te gusta?- Me dijo separando sus labios de los míos.
-¿Qué cosa Rubius..?
-Tocarme?
No me dejo tiempo de contestarle cuando ya me había tumbado con fuerza en su cama, sentándose arriba mío, justo arriba de mi bóxer, como si me estuviera montando, el dolor de mis heridas había desaparecido mágicamente.
-Bésame- Le dije mientras él hacia un esfuerzo por inclinarse y recorrer mis labios con su lengua de manera sugerente y yo lo sujetaba con mis manos por la cintura, esa cinturita tan estrecha que me hacía perder el control. Prosiguió a “succionarme” el labio inferior como si fuera su chupetón con viveza al tiempo que movía su culo de arriba abajo sobre mí, buscando mi pene descaradamente, lo que me hizo sentir una especie de vértigo en la parte baja del estomago y lo que hizo aumentar aun mas mi erección, alcanzando el límite. Era primera vez que me excitaba tanto al punto de tener el bóxer empapado en líquido pre seminal.
Cogí a Ruben con cuidado y lo puse debajo de mí acorralándolo en la cama, intercambiando posiciones. Le bese el cuello mientras observaba como cerraba los ojos y se estremecía. Le besaba el cuello agitadamente al tiempo que mis manos se ocupaban de sacarle los pantalones.
-H-Hazlo mi amor- Su voz se escuchaba tan delicada, era como si se sintiera realmente cómodo a mi lado.
Llevaba bóxer rojos con rayas blancas ya humedecidos por completo, estaba igual de excitado que yo y se le notaba en el bulto que sobresalía pidiendo a gritos mi atención. Metí mis manos por debajo de su playera azul subiendo lentamente desde su cintura hacia su pecho, sacándosela como pude. Me quede por un momento hipnotizado recorriendo con mis ojos su cuerpo blanco y delicado, me gustaba como sus pezones rosados llamaban mi atención. Me miro, su mirada era de completo deseo y sumisión, lo tenía abajo mío tan dispuesto a todo, tan indefenso, tan caliente, tan desnudo… y solo para mí, ni yo lo hubiera pensado. Ni entendía como habíamos llegado a esta situación, pero no importaba, no había que entender nada. Estaba ahí solo para mí y ya, algo que en sueños siempre desee.
Le arranque el bóxer de un solo jalón y lo lance lejos. Mi boca se ocupaba de besarle un pezón mientras sus quejidos de placer inundaban mis oídos con cada lametón que le daba y mi mano bajaba a su pene. Le agarre la pija con firmeza y desde la base se la empecé a jalar, sus quejidos pasaron a ser ahogos. Comenzó a mover solito sus caderas de arriba a abajo para sentir mi mano con más violencia, estaba muy caliente y no lo podía ocultar. Bueno y yo… yo quería mas. Cara de asombro puso cuando termine la situación de pronto y me puse de pie al borde de su cama. Sus pupilas se clavaron en mi cuerpo recorriendo desde mis brazos hasta mis oblicuos notándose como la boca se le entreabría. Ambos seguíamos empalmados al límite.
-Agáchate- le dije directamente sin titubear, sin rodeos.
Lo note un poco nervioso, pero no me dijo nada. Se levanto y se arrodillo al frente de mis pies, quedando su boca perfectamente a centímetros de mi polla. Creo que ya sabía lo que se le vendría. Comenzó a besar toda la tela moradita de mi bóxer sin dejar espacio donde posar sus labios. Mordió con sutileza el borde y con la ayuda de sus dientes lo bajo hasta el piso dejando toda mi erección al descubierto, que ya estaba a mil. Tiro mi bóxer lejos y desde el piso, donde se encontraba comenzó a subir a besos por mis piernas -provocando escalofríos cuando posaba sus labios en mi piel- llegando hasta mi polla, la cual comenzó a lamer sin darme un respiro. No pude evitar que se me salieran un par de gemidos. Demostraba que tenia gran maestría y técnica o quizás mucha experiencia cuando de apoco fue tomando un poco velocidad lo que me ocasiono leves cosquilleos. Sentí que iba a reventar cuando de lamidas paso a chupetones demostrándome cual que era su dulce favorito. No pude evitar agarrarle la cabeza con cuidado para guiar el recorrido de las mamadas, entrelazando mis dedos por su cabello rubio y obligandolo a aumentar o disminuir la velocidad según se me antojaba. Me hacía perder el control cuando me miraba hacia arriba encontrándose con mis ojos y cuando mi glande tocaba su garganta. Me moría al verle su carita que parecía inocente con semblante placentero mientras mi polla le llenaba la garganta y hacia que se atragantara. Le agarre la cabeza con más fuerza a causa de la adrenalina obligándolo a aumentar la velocidad de las chupadas hasta que se me diera la gana. Definitivamente su boca se había hecho mi adicción. Estuvimos así un rato cuando de pronto separe mi pene de sus labios, mientras él seguía en el piso. Era el momento perfecto para decirle lo que quería.
-Ponte el vestidito- Le dije en tono fuerte - Creo que no se esperaba aquella situación, pues se puso rojo como un tomate y se quedo sin habla. -Ponte el trajecito, ese que tienes en el armario -Le repetí.
Se paró de donde estaba y fue al armario, me obedecía en todo. Cogió la ropa de Maid sin decir nada, apostaría que por lo avergonzado que estaba no podía articular palabra alguna, o quizás de tanto chupar…
Se vistió con el traje delante de mí, mientras yo me senté al borde de la cama para observarlo, lo que lo volvía mas incomodo, se notaba por la forma torpe en que se ponía las medias negras y le ayude a subirse el cierre. Una leve sonrisa se dibujo en mi rostro, lo estaba disfrutando. Le quedo perfecto, como si fuera su talla. El traje hacia que se le resaltaran sus piernas largas y blancas, lo que aumentaba mi deseo de atravesarlas sin piedad. Además como tenía sus facciones delicadas parecía niña, pero más parecía un putazo. Me miro con un marcado rubor en sus mejillas.
-Tranquilo, te ves mono así. No me digas nada. Ven siéntate en mis piernas- Le dije en tono suave tratando de hacerlo sentir cómodo.
Se sentó en sobre mis piernas como un niño y me dio unos besitos en mis mejillas mientras ambos seguíamos excitados a flor de piel, al tiempo que lo apretaba fuerte por la cintura, como si fuese complemente mío sin dejarle opción de moverse.
-Siempre me han gustado los delgaditos y blanquitos ¿Sabes?- Le dije cuando me acercaba peligrosamente a sus labios y se volvía a poner rojo como fresa.
-Eres mi hombre Samuel- Fue lo único que atino a decir. Me pareció tan mono que una sonrisa se dibujo en mi rostro.
Aún no era suyo, pero lo sería dentro de poco. Sin previo aviso lo volteé en mis piernas, de tal manera que su culo lo deje a mi plena vista, vaya que vista más privilegiada. Comencé a sobar aquella parte tan deseada por mí y a darle pequeños golpecitos que pronto se convirtieron en palmadas. De fondo sonaban tímidos gemidos de su parte.
-Te hubieras puesto una tanguita también- le grite mientras le di una fuerte palmada en los cachetes que retumbo a kilómetros, lo que provoco al segundo que todo su culito tomara un leve color rojizo. Al menor se le escapo un grito orgásmico. Aproveche la situación para tumbarlo sobre su cama.
-¿Quieres que sea tu hombre?- Me tumbe encima de él de manera amenazante.
-S-Sí- dijo tartamudeando
-Dame vaselina o un condón
-No tengo…
Aquello no iba a ser impedimento para llenarlo a lechazos, él también tenía que disfrutar y debía hacer algo para que fuera inolvidable. En un gesto rápido, me lo puse piernitas al hombro y le agarre el culo que aun estaba rojo y se lo llene de besitos suaves, mientras sentía como Rubén daba leves saltos, no se podía estar quieto. Seguramente por el cosquilleo. Me asegure de agarrarlo con toda mis fuerzas por las caderas para que a continuación se mantuviera más tranquilo. Le subí la faldita hasta el ombligo y saque mi lengua la cual recorrió toda su entrada dibujando alrededor de ella pequeños círculos para luego entrarla definitivamente en su orificio. Debía prepararlo para lo se vendría. Sin vacilar lo comencé a follar con mi lengua, mientras sentía que el libido de Ruben estaba al límite. Ahora era él el que me sostenía por la cabeza para que mis embestidas fueran cada vez más rápido y un “más, más” se le escapa a cada segundo. De lamidas pase a morderle suavemente sus cachetes, para terminar follandomelo nuevamente con mi lengua.
Coloque uno de mis dedos en su entrada al tiempo que mi lengua salía, no sin antes chuparlo un poco para que no le doliera. Lo introduci hasta el fondo mientras mi “amigo” se mordía el labio para no gemir tan fuerte. Inmediatamente introduci el otro dedo y comencé a hacer nuevamente círculos, ahora con ambos dedos. Se comenzó a dilatar mientras se estremecía, note como el ano se le abría. Lo tome por las caderas para voltearlo y dejarlo de espaldas hacia mí, con el culo levantado y con la boca sobre su almohada y yo me puse detrás, siempre tomándolo por sus caderas. Tome mi polla y la coloque la puntita sobre su orificio para comenzar a taladrarlo. Como no le entraba más que solo la cabeza nos quedamos así un rato mientras se introducía toda mi polla lentamente. Note leves quejidos de su parte, “tranquilo” le decía yo para que aguantara. Mis manos intentaban sacarle el trajecito pues ahora necesitaba sentir al hombre que había debajo. Un “Ahhh” me aviso que mi pene ya había ingresado por completo, pero lo que seguía iba a ser más doloroso: Sacarlo y luego volver a meterlo. Esta vez con un poco mas de velocidad. Observaba como el pequeño se aferraba a su almohada cada vez que la velocidad aumentaba. Para mí también la situación comenzaba a hacerse placentera, al fin estaba rompiendo ese manjar que siempre desee. Sin previo aviso, aumente mis embestidas provocando que mis gemidos se mesclaran con los suyos. Me iba a volver loco entre sus piernas, me iba a volver loco dentro de él. Lo agarre tan fuerte por sus caderas que no medí mi fuerza, me ponía cachondo ver mis manos grandes rodeando toda su cintura tan delgada. Enloquecía cuando Sentí como mi pene le tocaba la parte más honda de su ser al tiempo que mis testículos estaban ya adoloridos con tanto choque y la habitación ya estaba inundada de tantos gemidos.
Mi fiera interna estaba desatada, le comencé a quitar el traje a tirones mientras mi velocidad de folladas llegaba al límite, se lo rompí entero –al igual que su culo- y lo tire lejos de mi vista, mientras tenía a mi chico desnudito rogándome a mil gritos que no saliera de él. Vi como tenía pequeñas manchas rojas en distintas partes de su cuerpo, seguramente del placer que sentía no me había dado cuenta que lo toque con demasiada fuerza, o quizás su piel era extremadamente sensible. Comencé a disminuir la velocidad de las embestidas a ratos para luego aumentar y provocar en él distintas sensaciones, lo hacía mío con distintas intensidades. “Oh siii, Ay Diossss”- me gritaba mientras agarraba las sabanas con firmeza cuando mi pene le tocaba la próstata, adentro, afuera. “Como te gusta, chico” le respondía. Su cama estaba que se desarmaba. “Me voy me voyyy”- le advertí cuando ya no aguante mas. Me sorprendió cuando me suplico “termina dentro mío por favor”. Esa frase me llevo al límite y revente. No me salí de entremedio de su orificio cuando el chorro de semen salió disparado hacia sus entrañas acompañado con un grito bestial de mi parte, acogiendo con más fuerza aún el cuerpo del menor hacia el mío, impidiéndole moverse. Inmediatamente escuche el orgasmo de él, a pesar de que tratara de ahogarlo con su almohada, sentí como se le arqueaba la espalda y como se estremecía por dentro. Había eyaculado sobre sus sabanas, dejando toda su esencia sobre estas, manchándolas. Por mi parte, yo atine a retirarme de su cuerpo mientras mis latidos estaban bombeando a mil por hora, necesitaba verle la cara. Saque mi hombría con cuidado observando cómo dejaba un rastro de mi liquido blanco entre sus cachetes, su culo estaba inundado en mi leche. Él se sentó sobre su cama mientras todavía le goteaba “mi amor” de entre sus piernas. Me senté a su lado, ambos desnudos. Unas risitas nerviosas salieron de él, yo me sentía cansado.
-No te vuelvas a ir, Por favor quédate en España. Me dijo en tono de suplica, mientro lo miré. En su cara se notaba que estaba agotado, aún así me parecía casi angelical.
Le respondí con un beso. Deseaba quedarme acá para siempre, pero no podía, tenía que volver. Me debía ir a LA en una semana, y no iba a volver en un par de meses. Era un asunto que no dependía completamente de mí, pero eso era otra historia…
-P-Puedes ir a verme a USA cuando quieras, pequeño.- Le dije entremedio de besos.- Aahh y Anda mañana a mi casa donde mis padres, si quieres, para que podamos grabar el GamePlay de una vez por todas…
-Claro…ahora vamos a ducharnos- se levanto y me llevo de la mano a la ducha mientras la gata se nos cruzaba entre nuestros pies.
Siempre habíamos tenido la mejor disposición de grabar juntos pero por extrañas razones de la vida nunca lo hemos podido llevar a cabo. Siempre que lo intentábamos se interponía una fuerza superior –que por mi parte nunca había sentido antes- que no nos lo permitía. Esta fuerza era nuestro pequeño secreto, nadie debía saberlo para evitar líos… Así que cuando nos preguntaban porque no grabamos juntos, pasábamos de ello. Ni se imaginaban las veces que lo habíamos intentado incluso hasta el día de hoy, pero al final terminábamos haciendo otras cosas..
............................................................................................................... Nota: chan chan chan !! espero que le haya gustado, si es así me gustaría continuar esta parejita Has click para leerlo en Wattpad
Varios Shipp's <3 :3
RUBEGETTA HAVE THE POWER
Rubius y Vegetta. El primer día que se conocieron y ya le estaba tocando los pezones. ¿Cómo acabaran estos dos?
( ͡º ͜ʖ ͡º)