Sawyer (Hermione Corfield) tiene una entrevista de trabajo en Washington y un coche que se cae a pedazos, decide tomar un desvío para ir a la entrevista y evitar el tráfico por acción de gracias, tomando carreteras secundarias para llegar a su destino. El GPS le indica que continúe por una carretera cortada y decide seguir desviándose por caminos secundarios, lo que la lleva a adentrarse más en el bosque.
Cuando baja de su vehículo para consultar un mapa se acercan a ella dos hombres Buck (Daniel R. Hill) y Hollister (Micah Hauptman), que son hermanos y que le pide que se quede a cenar con ellos, ya que en seguida va a oscurecer, cuando ella se niega intentan agredirla, pero ella se defiende y se esconde en el bosque. Los hermanos creen que ella les ha visto hacer algo mientras vagaba con su coche por el bosque perdido, y por eso deciden atacarla. Huye herida a través del bosque, motivándose para continuar. Aunque acaba durmiendo al raso y recordando que se deja el móvil en el coche.
Alguien denuncia su vehículo por abandonado y la policía cree que está relacionado con otro crimen, pese a que el alguacil va a casa de los hermanos que están hechos un auténtico cromo por la paliza que les da Sawyer, se va sin hacer preguntas y asumiendo que es un accidente de caza.
Mientras ella se acerca al río para lavarse la cuchillada que los hermanos le dan en la pierna y lo cierto es que aunque se trata de una chica valiente, no está en su mejor momento. Los hermanos despeñan el coche de la chica después de la visita del alguacil. Por lo que sus posibilidades de salir se vuelven 0.
El plan de los hermanos sureños es, básicamente, perseguirla hasta dar con ella, algo no especialmente elaborado. Mientras Sawyer busca el móvil dentro del coche y lo encuentra hecho añicos.
Como cazadores que son eso es lo que hacen con ella, acecharla, pero, precisamente, como cazadores no están preparados a que su presa se revuelva.
Cuando se queda inconsciente por el frío y el dolor, alguien la encuentra en el bosque y la lleva a su caravana. Se despierta sobresaltada y en un lugar que es un laboratorio de metanfetamina. Así descubre a un muchacho Lowell (Jay Paulson), pero antes de que se pueda dar cuenta se vuelve a quedar inconsciente por el dolor.
En la comisario todos se creen que el coche se quedaría sin gasolina y que se iría, pero el ayudante del alguacil insiste en llamar al dueño del coche registrado para quedarse más tranquilo.
Los hermanos son primos de Lowell y están unidos en el negocio de las drogas, parece que Lowell no es como sus primos y quiere ayudar a la chica, pero para eso no puede perder su lealtad con ellos.
Sawyer escapa de sus ataduras antes de que los primos entren en la caravana y no anda muy lejos cuando Lowell la vuelve a encontrar al lado de unas ruinas.
Al fin la policía hace su trabajo, pero no gracias al alguacil, y descubren que el coche pertenece a los padres de Sawyer, pero estos se lo dieron a su hija y esta ahora se encuentra desaparecida.
Lowell confiesa que cocina metanfetamina desde los 14 años y que por eso sabe tanto acerca de eso. Pese a que es amable con ella, no deja de tenerla retenida, él no tiene coche y están muy lejos de la civilización. Estando herida, morirá en el bosque. En un par de días los hermanos se irán, dejarán sus coches y Lowell la liberará.
Los dos congenian y hablan de química y de como conseguir la sustancia que Lowell necesita para poder venderla junto a los hermanos, también queda claro que el alguacil está implicado en los negocios de los primos, y desea que Sawyer aparezca muerta lo antes posible.
El ayudante del alguacil lo pilla en una conversación comprometida con los hermanos, y lo acaban asesinando. El plan, elaboradísimo, es plantarle el secuestro al ayudante.
Mientras Sawyer empieza a desarrollar un síndrome de Estocolmo bastante majo, aunque Lowell sea bastante simpático, las cosas no dejan de ser como son, y más cuando el alguacil va a visitarlo a su caravana. Los primos saben que la chica está en la caravana por unas pisadas de más en el porche de la caravana.
Lowell y Sawyer le tienden una trampa a los hermanos cuando los descubren en la caravana, haciendo que todo estalle por los aires, pero hiriendo a ambos en la explosión. Por lo que Lowell no puede acompañarla mientras ella huye, y cuando tiene a su primo contra las cuerdas aparece el alguacil para dispararle.
La chica ya recuperada sale corriendo, huyendo por el bosque, y mientras el alguacil mata a Hollister, Sawyer es tan boba que cuando un coche de policía va a buscarla, ¡pum! Es el alguacil.
Ella no lo reconoce, pese a que sabe que los primos trabajaban para alguien más al que nunca vio ni oyó, por lo que el alguacil decide aprovecharse y pedirle que baje del coche para caminar hasta el arroyo. Para que se meta dentro y poder ahogarla. Sawyer mata de una puñalada al hombre y lo deja en el arroyo para que el agua se lo lleve.
"Esta película ha sido difícil de visionar en castellano, ya que no está en las plataformas de streaming de manera gratuita y quería verla, en internet se comenta que es posible que esta sea una representación de lo que ocurrió en realidad con la desaparición de Maura Murray."
Maura Murray fue una joven de 21 años que desapareció después de un accidente de coche.
Un automovilista que pasaba y que también vivía cerca se detuvo en el lugar y le preguntó a la mujer que conducía el automóvil si necesitaba ayuda; ella se negó, alegando haber llamado a la asistencia en carretera. Al llegar a casa varios minutos después, el automovilista informó el accidente a los servicios de emergencia. Apenas veinte minutos después de la denuncia telefónica, la policía se presentó en el lugar de los hechos, pero la joven accidentada ya no se encontraba allí.
rust creek is an excellent, excellent survival thriller and you could really write an essay about how it tweaks well-worn character archetypes to tell a unique story, or how it illuminates the cracks in the police force and how it allows bad people to stay in power, or how it masterfully utilizes the theme of deceit and lies to show how deep a coverup can go and how dangerous the truth can be