Saartjie Baartman nació en 1789 en lo que se llama Cabo Este, ese sur donde África se pierde en el mar, cerca del río Gamtoos, una entre las mujeres del grupo khoi (hombres) quienes fueron los anfitriones del continente que se toparon con los primeros colonos europeos, en especial los holandeses. Los holandeses, recién desembarcados de su minúscula Europa, les apodaron en su slang del norte ‘hotentotes’ que significa tartamudos, una manera de describir la lengua que no entendían como trabada.
En 1945 Hitler lanzó de último minuto un programa eugenésico que se llamó Action Lebesborn. Como todo se iba a la mierda en la guerra, le pedían a hombres y mujeres que comprobaran que eran arios puros y que tuvieran relaciones para engendrar. Con eso se hacía un esfuerzo desesperado para prolongar la raza y asegurar su futuro. Los esposos Meier se unieron al programa y procrearon a Armin. En la Alemania del nazismo derrotado Armin vivió en un orfanato luego de que su madre lo entregara al no poder hacerse cargo de él. Creció analfabeto.
De adolescente Saartjie se hizo migrante. Primero se desplazó a Cape Flats, dónde fue esclava de unos granjeros hasta 1810. Mientras en México y otros países de América se declaraba la independencia de la corona española, Saartjie se embarcaba como mercancía propiedad del doctor británico William Dunlop, rumbo a Londres.
Armin: A los 15 años un doctor en Regensburg lo sacó del orfanato para llevárselo y emplearlo de jardinero, criado y pareja sexual. No le enseñó a leer y a escribir. Le llevó a que aprendiera el oficio de carnicero y ahí de eso consiguió trabajo. Salía de la carnicería y se alojaba en el cuarto encima de un bar llamado Deutsche Eiche (Roble Alemán).
En Londres, Saartjie fue exhibida, a pesar de las protestas abolicionistas, por características de sus nalgas y su vulva que entre las mujeres de su comunidad eran habituales, como una “venus hotentot”, término que combina hábilmente la estupidez de los traslapes históricos, el cientificismo colonialista de principios del XIX, la publicidad circense (¿y los avances antropológicos?).
En el bar que frecuentaba Armin solía beber el director del Theater Am Turm de Frankfurt.
Un día le ofreció a Armin que se hiciera cargo de la cafetería del Teatro. Le daba dinero para las máquinas de juegos, le compraba ropa y escuchaban música Pop juntos. Armin seguía siendo analfabeto.
Saartjie fue llevada a París en 1914, hace 100 años, fecha destacada por la llamada primera guerra mundial (o sea europea con todo y colonias), para seguir siendo exhibida e investigada entre otros por George Cuvier quien la describió con una mujer inteligente que hablaba fluidamente el holandés [la venus hotentot, la venus tartamuda]. Luego dejo de interesarse por ella, quien de los manoseos científicos y populares pasó sin mayor trámite a la prostitución y murió a los 25 años enferma y alcohólica; entonces reapareció Cuvier para hacerle un molde a su cuerpo y una autopsia cuyos resultados publicó. Lo que quedó de Saartjie, su cerebro, su esqueleto y sus genitales estuvieron en exposición en el Museo del Hombre de París (lo cual expone muy claramente a sus expositores). Los restos se mantuvieron expuestos al público durante cerca de 160 años. Y sin embargo, nada de esta investigación fue aprovechada, por ejemplo, para detallar la anatomía del clítoris femenino, que apenas hace 5 años, y por una científica, fue correctamente planteada.
Volviendo a Armin y su amante dramaturgo/director de cine. Un día viajaron a conocer el ambiente gay en L.A. y San Francisco. El director usaba las anécdotas de su relación para escribir el guión de una película. En esa película el mismo director interpretó el papel de su amante. Un prostituto que se gana un día la Lotería y financia por amor las desventuras económicas de su amante de la clase alta. Luego le pide a Armin que interprete un papel en otra película: la historia de un hombre que trabaja y hace todo para obtener el amor de sus padres despreciantes. Después de eso sus relaciones sólo estaban bien cuando viajaban en LSD. La mayor parte del tiempo Armin hacía de criado del director. Este lo dejaba sin entrar a la casa poniendo la llave por dentro en la cerradura. Armin se fue un día a Nueva York pagado por el director quien lo mandó llamar de regreso a Alemania sólo para citarlo en un bar. No fue a verlo al bar, Armin recibió una carta en donde el director le contaba con un lenguaje rebuscado que había conseguido otro amante. Armin apenas podía ligar las frases que medio leía. La nueva película del director lo lleva a Cannes con su recién estrenado amor. Los amigos del director están instruidos para no dejar a Armin acercársele en Francia ya que este amenazaba con ir a exigirle cuentas. Armin regresa a su departamento y se toma una sobredósis de barbitúricos. Justamente el personaje que se había inspirado en él termina igual tirado en los accesos al metro en la película que filmó un año antes. Es la madre del director que descubre su cuerpo luego de que el casero los había llamado por un olor terrible que provenía de su casa. El director celebraba ese día su cumpleaños. "Felicidades Rainer Werner Fassbinder!"