@grccve
No se trataba de un sujeto violento, su fama lo precedía, nadie pudiera aludir argumento tal como el alto y castaño en sabiendas de ser un hombre capaz de iniciar una problemática. No obstante, todo este comportamiento ejemplar estaba a punto de entrar en un momento crítico, pues nunca se sintió tan impotente y triste al mismo tiempo, su corazón se estremecía hasta el punto de sentir el dolor ajeno, la herida más letal de su infancia no podía comparársele, aun así sin importar cuantas veces pensara en lo acontecido, no podía idear una forma de calmar sus sentidos. En medio de la penumbra y la mente nublada por cometer una locura, sintió los pequeños dedos sosteniendo su vestimenta. Sólo en aquel momento un golpe desmoronó su corteza, para que comprendiera que el hombre a su lado era la prioridad en el momento y así mismo el shock por el que estaba pasando. Si su corazón sentía un vacío, de seguro era porque la sonrisa del otro se había apagado. Con el corazón palpitante y por primera vez en su vida atormentado por un ataque de impulso, tomó al otro hasta tenerlo en frente y justo antes de entrar a la habitación, sonrió en lo que en realidad parecía el origen de una lágrima y envolvió al otro entre sus brazos, fundiendo su frustración en seguridad para el contrario. — Entonces vuelve a sonreír por favor, no ahora ni en un tiempo, pero cuando estés listo. Estaré ahí sólo para verlo de nuevo.— Ni si quiera la vida podría explicar el porqué un hombre como él se encontraba subyugado por un despojo de humano, asunto en que lastimosamente por respeto al contrario, no podía indagar. Necesitaba mantener el abrazo y con él su promesa de seguridad, no obstante, debía arreglar las cosas para comodidad de su huésped. —Espero no molestarte, no necesitas más de ello por esta noche.— murmuró, al tiempo que recogió sus brazos y entró a la habitación.
El lugar era ostentoso, tal cual lo eran los dos hombres dentro de él, pero no estaba preparado para huéspedes, así que en una hábil y galante jugada, decidió obedecer su primer impulso. —Puedes usar la cama, yo estaré bien en ese sofá, por favor no lo rechaces, sólo por esta noche permíteme cuidarte. —













