Un profesor de historia dándole una charla sobre el futuro a unos chicos de quinto año de un colegio privado al hablar sobre la dignidad que debían tener recordó y conto lo vivido en un colegio estatal de un villa muy pobre hace unos años: “Un día se paro uno de los alumnos de la villa y le pregunto ‘¿Usted que hace acá?’ (Refiriéndose a que iba a hacer allí y dándole a entender que no servía de nada que este allí) y el le contesto ‘Estoy acá por su dignidad’. Los alumnos no comprendieron el significado de la palabra y el les dio un ejemplo sobre un robo, ante eso otro de un alumno se levantó y metiéndose una mano en el bolsillo dijo ‘Yo te aseguro que yo tengo más dignidad que vos ¿Usted cuanto tiene?’, el alumno saco los $400(argentinos) que tenía en el bolsillo y el profesor saco solo dos billetes de $10(argentinos). Después de eso el alumno lo humillo delante de toda la clase, el profesor espero a que terminara y le pregunto ‘¿Conseguiste la plata trabajando?’, el muchacho lo negó, el profesor siguió interrogando ‘¿Me imagino que la mitad de esa plata se la das a tu mamá?’, el alumno asintió con la cabeza, el docente prosiguió ‘¿Pero la podes mirar a la cara?’ el estudiante no quiso contestar y por último el educador le aclaro ‘Tendré poca plata, pero me la gano trabajando y cuando mi mama me pide plata, aunque sean $5, la puedo mirar a la cara y abrazarla’ el alumno se sintió avergonzado y sin decir ni una palabra se volvió a sentar. Luego de unos meses nuevamente delante de toda la clase el joven pidió la palabra y le dijo al profesor ‘Profe, quería pedirte disculpas por lo de hace unos meses. Conseguí trabajo y aunque no tengo mucha plata por lo menos puedo mirar y abrazar a mi mamá cuando la ayudo con la plata’ el profesor acoto que eso era dignidad y se sintió orgulloso de sí mismo y del joven”