Rogar no es lo mío y debo tener más dignidad.
Eso mismo digo cuando ya rogué demasiado
~Nayeli AR
#phm#ryland grace#rocky the eridian#project hail mary spoilers





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Rogar no es lo mío y debo tener más dignidad.
Eso mismo digo cuando ya rogué demasiado
~Nayeli AR
Nada nunca termina, pero hay que decir adiós / Alberto Villareal
No todas
las derrotas
beben
del fracaso,
las hay
que son
una puerta
abierta
donde habita
la dignidad.
Olvida lo que dijo y recuerda lo que hizo...
Hay comunidades que son un laboratorio de ingeniaría social narcisista.
La Mujer del Dragón
REPAREMOS DAÑOS
Reparamos directamente a cuantos nos fué posible el daño causado, EXCEPTO cuando el hacerlo implica perjuicio para ellos o para otros.
Cuando reparemos daños, necesitamos ser claros acerca de la causa por la que estamos ofreciendo disculpas y de la mejor manera de decir que lo sentimos.
Lo que realmente estamos haciendo con nuestra reparación es ASUMIR LA RESPONSABILIDAD DE NUESTRA CONDUCTA. Necesitamos estar seguros de que el proceso mismo no sea contraproducente o doloroso.
A veces necesitamos disculparnos directamente por una cosa que hemos hecho en particular o por la parte que nos corresponde en un problema.
Otras, en vez de decir “lo siento”, lo que necesitamos hacer es TRABAJAR POR CAMBIAR NUESTRA CONDUCTA HACIA LA PERSONA.
Hay veces en que sacar a relucir lo
que hemos hecho y ofrecer
disculpas por ello empeoraría las
cosas
Tenemos que confiar en el momento adecuado, en la intuición, y en la guía en este proceso de la reparación de daños. Una vez que estemos dispuestos, podemos dejarlos ir y proseguir con nuestra REPARACIÓN en forma PACÍFICA, CONSISTENTE, ARMONIOSA.
Si nada nos parece bien o apropiado, si sentimos que lo que estamos a punto de hacer provocaría una crisis o causaría estragos, necesitamos confiar en ése sentimiento.
Aquí cuentan la honestidad, el ser abiertos y el estar dispuestos.
En paz y armonía podemos esforzarnos por poner en claro nuestras relaciones. Merecemos estar en paz con nosotros mismos y con los demás.
“Hoy estaré abierto a reparar
cualquier daño que necesite reparar
con la gente. Esperaré la (mi) Guía
Divina en el proceso de hacer
cualquier reparación que no tenga
bien clara. Actuaré cuando se me
guíe a hacerlo. Dejaré ir mi miedo de
enfrentar a la gente y asumir la
responsabilidad de mi conducta,
sabiendo que no estoy
menoscabando mi autoestima al
hacer esto; sino que LA ESTOY
MEJORANDO”.
A veces, decir y/ó explicar, NO AYUDA, y es que el otro puede no estar listo a escuchar.
A veces decir lo que hicimos en el pasado puede generar mucho dolor, si es así, NO LO DIGAMOS y SOLAMENTE YA NO LO HAGAMOS MÁS, purifiquemos nuestros dichos y acciones.
Puede ser difícil para nosotros también, démonos tiempo; esperemos el momento, llevemos a nuestra consciencia la tranquilidad que trae al sistema que asumamos y reparemos.
Mi abuelito decía:
«Lo importante en la vida es el hombre y de él su actitud ante la vida, por ello, lo importante en la vida no es la vida misma... Lo importante en la vida es no perder la dignidad».
... Y es que somos los guardianes de nuestra dignidad. Ponerla en manos de otro(s) puede generar sufrimiento.
El hecho de re-conocer nuestra parte y movernos, generará un cambio energético en nuestro campo (familia, pareja, amigos, trabajo...) Seguirlo negando, justificándolo, mantendrá tensión y alejamiento en nuestras relaciones, tengámoslo presente.
Dignidad.
Cuando alguien te rogó tanto que dejó de tener orgullo, solo para no perderte, de esa persona te vas a acordar toda la vida. Y no te lo voy a decir yo, te lo va a enseñar el tiempo.
Piensa un momento en esa persona. En cómo dejó de lado su amor propio, su dignidad, solo para que te quedaras. Quizás en ese momento no lo viste, o no le diste importancia. Tal vez pensaste que siempre estaría ahí, que era normal que insistiera tanto.
Pero la vida sigue, y el tiempo pasa para todos. Y con el tiempo, las cosas se ven diferentes. Te vas a acordar de esa insistencia, de ese esfuerzo tan grande. No como algo molesto o sin valor, sino como algo que muy poca gente hace.
Te acordarás de lo que esa persona estaba dispuesta a perder solo por no perderte a ti. Y no será porque alguien te lo recuerde a cada rato. Será algo que te llegará a la cabeza solo, en un momento cualquiera. Quizás cuando eches de menos algo que ya no tienes, o cuando veas a otra persona luchar por alguien.
El tiempo no es rencoroso, solo muestra las cosas como son. Y te mostrará el valor de ese cariño, de esa pelea por mantenerte cerca. Quizás entonces entenderás lo mucho que significabas para esa persona, y lo mucho que estuvo dispuesta a hacer.
No es una amenaza, es solo cómo funciona la vida. Las cosas que se hacen de verdad, con todo el corazón, dejan una marca. Y esa marca, aunque ahora no la veas clara, el tiempo se encargará de enseñártela. Te acordarás. Te acordarás bien.