Salmodia. 102
El Señor es compasivo y misericordioso. /R/
L. Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre.
Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios.
/R/
L. El Señor pedina tus pecados y cura tus enfermedades; él rescata tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura.
/R/
El Señor no nos condena para siempre, ni nos guarda rencor perpetuo. No nos trata como merecen nuestras culpa, ni nos paga según nuestros pecados.
/R/
Como desde la tierra hasta al cielo, así es de grande su misericordia, como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor con quien lo ama.
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