Ecosistemas - Sabadell Smart Congress-03.04.2014
Ecosistemas ha sido uno de los conceptos fuerza que más se ha repetido en las ponencias del Sabadell Smart Congress-2014. Ecosistema parece indicar una rica complejidad que desborda la capacidad de análisis y de intervención premeditada humana. Como diría Ricard Solé es un sistema emergente, es decir, un todo cuyo orden es irreductible, no se puede descomponer en la suma de la partes.
Las propiedades emergentes son propiedades de la interacción, no pueden explicarse analizando únicamente las propiedades de los elementos.
Hablar de ecosistemas supone para las administraciones públicas cambiar del paradigma del control central, de una planificación que hasta ahora pretendía ser omnisciente estableciendo desde su atalaya privilegiada todas las soluciones, a un control distribuido, jugar un papel de “platform orchestrators” como indicaba Esteve Almirall.
La complejidad del ecosistema abarca desde las condiciones físicas del entorno a las políticas regulatorias o las costumbres de los ciudadanos.
Federico Casalegno, Director del MIT Mobile Experience Lab, habló entre otros asuntos del City Car, un proyecto iniciado por Willian Mitchell bajo la pregunta: “¿Y si los coches fueran como carritos de la compra? Sin un dueño fijo, sólo usuarios que los comparten según sus necesidades puntuales y lo almacenan en un punto concreto hasta que otro tenga que utilizarlo.”
Casalegno nos dice que precisamente el proyecto se está desarrollando en España y nos muestra unas animaciones de un coche capaz de plegarse para aparcar en un espacio de 1,5m y capaz de girar 360 grados sobre sí mismo.
Buscando más información sobre el asunto encuentro que el coche se llama Hiriko (“urbano” en euskera)
Y este video del prototipo en circulación:
http://www.youtube.com/watch?v=MONIa4zdLdY
El Hiriko se presentó a principios del 2012 en Bruselas y el Sr. Barroso se montó en él y lo alabó como ejemplo de innovación y camino a seguir.
Lo que encuentro también, y me quedo helado, es que el proyecto está actualmente quebrado y se están dirimiendo en los tribunales si hubo malversación de fondos públicos, 18M€ nada menos.
Volvemos aquí a los ecosistemas, están los que hacen que surjan las ideas, los primeros bocetos de Bill Mitchell en el MIT, la flexibilidad mental para imaginar coches que se pliegan, y que se comparten.
Para que las ideas se materialicen es necesario un ecosistema que invierta, que aporte dinero con unas condiciones favorables, y un entramado empresarial capaz de ejecutar con solvencia las innovaciones técnicas necesarias.
En España la financiación ha sido fundamentalmente pública, en otros países, Estados Unidos como paradigma, existe un ecosistema de Venture Capital (Miguel Sebastián señalaba en su ponencia que aquí, en vez de traducirlo como “capital aventura”, lo llamamos “capital riesgo”, poniendo el acento en el peligro en lugar de en la pasión por colaborar en el descubrimiento y materialización de algo novedoso).
El Hiriko era una proyección de lo que la sociedad deseaba, un futuro ecológico y smart, pero el ecosistema es todavía inestable y frente al espíritu start up americano o israelí, aquí el ecosistema lo que ha facilitado es el forrarse a costa de pelotazos con dinero público.
Las ciudades inteligentes empiezan por ciudadanos inteligentes, fue otro de los mantras repetidos en las ponencias. Empecemos a serlo.
Tomás Yambria
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