“Science Fiction” was originally called “Scientific Romance,” and I think we should bring that back

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“Science Fiction” was originally called “Scientific Romance,” and I think we should bring that back
Nunca confíes en la palabra de un féerico, ni mucho menos en su comida. No es un dicho popular, pero debería serlo. Al menos lo será para los asistentes a la fiesta de San Valentín de este año en la ciudad. Intoxicados por la comida experimentaron varios tipos de amor, dando rienda suelta a sus emociones.
Sciro
“¡¿Qué es esto!? ¿el sueño de un loco?” Atinó a decir patidifuso mientras observaba el océano del sin sentido. Una tempestad de voceríos, orgía de abrazos, adolescencia desmedida. Mientras masticaba e ingería mascullaba entre dientes “Creo ñam que ya he visto ñam todo lo que tenía que ver ñam” se dió media vuelta e irónicamente asintió “Gran fiesta me he divertido mucho”.
—
Vió a un muchacho enzarzado con dos camareros y sintió la irrefrenable necesidad de acercarse a él, no sabia que es lo que quería pero tenía que acercarse a él. Una pelirroja se apresuró un poquito antes que él y lo estaba adulando cuando el híbrido ya se hubo zafado de los camareros pero seguía furioso. “Oye olvida a esta desquiciada y vente conmigo” Dijo tras interponerse entre él y Helara. “Soy un querubín, el querubín de tus deseos.”
Aedan Kearney
Su puño acabó conociendo a la mejilla de aquel tipejo de pinta extraña. Bufó, enfadado cuando el tipo le devolvió el golpe “¿¡Imbécil yo?! ¡Imbécil tú por no apartarte! ¿Es que tienes los ojos de decoración? ¿o es tus reflejos son peores que los de un recién nacido?” Estaba a punto de pegarle de nuevo cuando una figura femenina se coló en su campo de visión y empezó a soltar chorrada tras chorrada. Aedan solo pudo mirarla con una mezcla de sorpresa, incredulidad, asombro y espanto. Sobretodo espanto.
—
Negó con la cabeza “Te aseguro que nada de esto” le señaló con el dedo de arriba abajo “Entra en mi lista de "deseos", pero ya que estás, puedes hacerme un favor y llevarte a la loca esa a otra parte” Señaló a la mujer que había intentado ligar con él.
Helara
Intento encontrar al ser glorioso responsable de arreglarle la cara a Sick a golpes y creo que mi corazón de verdad vuelve a latir cuando veo al otro híbrido. Guaoh, ¿quién era él? Ese rostro, y unos ojos tan oscuros que bien podría perderme dentro. En el fondo de mi memoria quiere sonarme, quizás nos hayamos visto antes ¿¡pero cómo podría haber pasado por alto alguien así si lo hubiera conocido!? Trago saliva pesadamente, tengo... tengo que acercarme a él como sea.
—
“Eh, paloma voladora,” En sólo un paso me coloco entre ambos, con una amenzadora mano puesta en el pecho del ángel “Aleja tus alas de mi adonis híbrido.” Para mi pesar doy la espalda al híbrido de catálogo, una lástima que tuviera que apartar los ojos aunque sólo fueran un par de minutos de una obra de arte como esa, pero tengo que ocuparme de algo antes “¿No te han enseñado a no codiciar bienes ajenos?” Aleteo ambas manos en dirección al ángel, diciéndole que emprendiera el vuelo lejos de allí.
An art trade with SacriHeid of their oc Sciro!
La catedral no solía ser un sitio concurrido, de hecho, nunca había visto una celebración litúrgica que consiguiera ni tan siquiera llenar un cuarto del aforo. Cada vez en aquella ciudad había menos creyentes y más pecadores, no había forma de revertirlo y el ángel en esa tarea también se sentía vencido, ya se consideraba sólo un cuidado paliativo para un tren desbocado, en un viaje sin paradas, a la última y más oscura estación.
Sciro.
«Una nueva forma de amor», recelaba, para el ángel solo existían dos formas de amor: la que profesaba el cielo y esa extraña e inentendible correlación de poder que subyugaba a los humanos.
Sciro.
CONOCE AL HABITANTE: Sciro
Raza: Ángel Lugar de Origen: Edén Llegada a la Ciudad Obligado a servir al propósito del cielo como castigo ha venido a la ciudad con la intención de buscar esa eterna redención que nunca llega, si bien no se le es concedida al menos sabe que encontrará paz para su espíritu.
—
Habla de que estamos todos condenados, yo le digo que todos merecemos una oportunidad. Mi labor no es juzgar, yo sólo hago algo parecido a la labor de un pastor que cuida un rebaño que se devora a sí mismo, pero yo no soy más fuerte que el rebaño. — Sciro, “Lights Off”.