No sé si fuimos efímeros, hace mucho que te fuiste, pero yo todavía te siento aquí.
En mis sueños te escucho reír, pero nunca sales de las sombras y sé que eres tú cuando reconozco mis latidos.
Cargas mi corazón en el mismo bolsillo en el que nunca guardas nada.
¿Cómo es que ríes con la certeza de que estaré bien?
¿Cómo es que cuando consigues lo que quieres huyes?
Enséñame a mí y a mis pedazos a huir de ti porque aunque camines cerca nunca lo harás a mi lado.
Y puedes quedarte con mi corazón en tu bolsillo olvidado porque armarlo es imposible, pero abandona mis sueños, déjame irme, no quiero lidiar con tu recuerdo en las noches frías...
Mi fantasma cruel ¿Has notado en tu bolsillo como mi corazón destrozado todavía se acelera por ti?