Me niego a irme de este sitio. Que está abandonado, es cierto. Que lo que era ya no es, también es cierto; pero no sé, entrar aquí es como entrar a un refugio, aunque ya no lea letras nuevas, aunque no llene mis expectativas, este sitio me da tranquilidad y me hace que evoque mejores momentos. Leo mis letras y recuerdo el porqué las escribí y las emociones que experimenté al hacerlo. Me leo y reconozco a la Ciria que se fue, pero también sé que la que soy ahora (aunque la inspiración me haya abandonado), todavía tiene sensibilidad, todavía se conmueve con la lluvia, todavía siente.















