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Niké: Eso es por ser mal padre...
Callada, niña hada /?.
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sequito-de-zeus:
Niké: Eso es por ser mal padre...
Callada, niña hada /?.
☀ Memorias de una Guerra (I) ☀
@sequito-de-zeus
Desde siempre lo había odiado. Tal vez por ser un chiquillo apático y distante, tal vez por el favoritismo que madre había expresado por él, o tal vez por el peligro oculto que pudo percibir dentro del menor de los Titanes apenas nació. No estaba seguro cuándo fue el momento exacto que empezó a aborrecerlo, pero tenía bien en claro el instante donde ese sentimiento negro estalló en su interior. La corona que le fue arrebatada aun cuando por derecho de sucesión le correspondía no estaba muy lejos... sólo un poco más. Restaba un poco más. Pronto el orden que debió haber sido sería finalmente restablecido.
El Mar dejó de caminar de pronto como si la situación no implicara un campo de guerra y volteó a mirar a quienes le seguían el paso respetuosamente. Las marcas del conflicto habían dejado su impronta en las heridas y la sangre, pero ambas sombras se mantenían integras sobre aquel escenario de muerte y penumbra con el orgullo distintivo de su madre.
Océano solamente sonrió a ellos antes de pronunciarse.--...Zeus seguramente debe haber llegado a la cámara de Cronos a estas alturas. Desde este palacio no es mucho el trayecto que se tiene que recorrer para encontrarse con él. Si nos apuramos podríamos asistirlo en cuestión de minutos...--comenzó con el uso de buenas palabras, mostrándose tranquilo como el fluir de las corrientes que manejaba.
La sonrisa nunca se fue. ---...Pero, es una lástima. Parece que hasta aquí llegó la actuación. Muchas gracias, me han servido fielmente a mis propósitos como buenos niños que son...Cratos, Niké...
Headcanons del Séquito
Antes de que se me olvide, ya que hoy pensé en ellos.
Cratos representa el objeto inamovible, mientras que Bia es la fuerza imparable.
Dado que las armaduras de los titanes representan armas en sí y de cierta forme magnifican sus poderes, cada miembro del séquito es diestro en el manejo de un arma.
Niké usa una lanza, Bia espadas cortas gemelas, Cratos un escudo y su espada compañera.
Para Zelo aún no determino el arma que porta, estoy entre el látigo y cadenas. Pero sugerencias son bienvenidas.
La armadura de Cratos es la más pesada de las que porta todo dios o mortal. Algo similar a lo que hace Piccoro, si es un constante entrenamiento.
En mi visión de la era del mito, el verdadero Cronos no tiene la apariencia de niño shota como en el Episodio G, era un ser verdaderamente terrible. En la batalla todos los miembros del sequito llegaron a sentir temor en su corazón.
El séquito es la jerarquia más alta de servidores de los olímpicos. Cada dios tiene asignada una corte especial en el Olimpo - ángeles, como Odiseo, Teseo e Icaro- , la mayoría se le atribuye descendencia o reencarnación de algún guerrero griego, quienes mandan sobre estos son el séquito.
Por lo tanto ningún otro dios - aparte de Zeus obviamente - tiene potestad sobre ellos.
Athena tenia influencia sobre Niké, pero esta se perdió al desaparecer esta en la era del mito.
Niké para mi linea de tiempo actual se encuentra en un estado de “uno con el universo”. En la era del mito, para que las armaduras de las 88 constelaciones cobraran vida, no solo se necesitó la mano de obra de los muvianos, sino también la sangre y el cosmos de un dios. Niké perdió su cuerpo físico, pero se puede manifestar por medio de su armadura y en ocasiones del cetro.
El cetro que porta Athena representando a Niké es sólo una parte de la armadura de Athena, una parte del cosmos de Niké reside allí, por lo que el poder del cetro no tiene en sí la influencia de la diosa de la victoria.
Aparte de la relación entre Niké y Athena, en su momento, Zeus pidió a los otros dioses del séquito ayuda con sus hijos. Bia - Ares, Zelo - Apolo y Cratos - Hefesto.
Los miembros del séquito nacieron y fueron criados en el inframundo, lugar de residencia de Estigia y Palas. El lugar, tiene un acceso restringido a solo dioses en la parte más profunda de la laguna que forma el rio.
No hay ni existirá descendencia alguna de los miembros del séquito. Eso no les exime de sentir amor.
Estigia desde el nacimiento de sus hijos, conoce el destino de los mismos
⊰❈⊱Shitennō: ~Fragments of Memories~ ⊰❈⊱
sequito-de-zeus // althana
La luz del Sello de Dios se había extinguido por completo no dejando más que un oscuro cielo sin ninguna estrella. Los hermanas y hermanas que vinieron primero reposaban nuevamente en el útero tenebroso de las profundidades del Tártaro sin poder volver a ver la luz del sol. Todos regresaron al punto de partida en la humillante derrota. Todos incluido el tirano Cronos, su querido hermano menor.
La Guerra Santa contra la guardia dorada de Athena había concluido por el momento. Los planes del Gran Señor continuaban en marcha, pero había un problema. Se atrasarían a causa de las últimas acciones de Cronos. Sin su dunamis, el más poderoso de todos, ¿cómo romperían el sello del Gran Señor? No se preocuparía de más por eso. La locura de Pontos se encargaría de eso y si necesitaba ayuda tenía a Prometeo de su lado.
Solo el infinito silencio era quien gobernaba dentro de la soledad de la noche, adueñándose de la sombra de los pilares, de las esquinas de las arquitecturas y de los jardines negros donde solo florecían rosas con espinas. Una densa capa de niebla acompañaba la tétrica ambientación sin almas a la vista.
Sin embargo, aquel silencio frío fue irrumpido por el sonido de pisadas y el revelo de una exquisita silueta entre la neblina. La frágil figura se definió poco a poco con cada paso lento que daba através de los holanes grises. Un largo cabello rosado y unos ojos por completo nublados señalaron la identidad de la titánide.
Mnemósine, la diosa que Manipula los Recuerdos. Una muñeca de calamidades andante.
Ella era la última de los Titanes y la única que quedaba en el mundo real de los humanos. Pero este milagro fue fundado a base de un sacrificio: la sangre de los hermanos a los que llevó a la muerte…una vez más. Un hecho espantoso y cruel. Mientras ellos padecerían condenas en el Tártaro la diosa respiraría aire puro y caminaría entre los hombres sin sufrir nunca más de dolores y el borde de la demencia. No sentía ningún remordimiento al respecto, eso era lo peor. No se compadecía de los otros ni un poco.
Un verdadero monstruo con forma de inocente doncella.
De repente sus pasos se detuvieron cuando escuchó otros acercándose en la dirección opuesta. Con lentitud levantó la mirada y esperó bajo una sencilla pregunta corta.
⊰♦⊱---¿Quién es…?— no hubo ninguna expresión en su rostro cuando habló.
"Catena"
Cada evento, un eslabón en la cadena del destino. Si se fijaban los ojos en aquella cadena, los ojos del poder podían leer o sospechar las intenciones de los Hados. El trueno, las aguas y la rectitud de lo invisible juntaron su trascendencia para derrocar la tiranía del tiempo, al que la vesania consumió según la maldición del padre cielo en los tiempos del mito al que pertenecen y allí estuvo el séquito derramando sudor e Icor por los nuevos soberanos, por el equilibrio del cosmos. Cumplieron una labor que no desmerecía, es más, el Egeo rey guardó un aprecio por alguno de ellos; por la representación masculina de la fuerza y por la victoria, grandes aliados que resonaban con las aguas de la vida, el agua en movimiento. El blandir contra el enemigo ya no les unía, sí el relacionarse como deidades y mantener en una disfrutable calma los vínculos, debido a esto invitó para sostener una amena charla al magnánimo Cratos a su morada, al gran templo de Poseidón bajo la superficie, vasto, antiquísimo donde la presencia del emperador se percibía en cada momento, en cada lado, sin excepción.
Del trono levantó el cuerpo humano, única diferencia entre el emperador que conoció hace antaño y el que vería, y los dobleces de los ropajes serenos movieron la entereza de sus ondas. A su espalda, el grabado del reconocible tridente símbolo de su poder en la granita. -- Es grato verle nuevamente, he extendido mi invitación en honor al respeto que creó en mí.
Niké: Oh nada del otro mundo - le lanza una sonrisa encantadora - como bien sabe la seguridad de su hermano es deber de mis hermanos y mia (mas mia) entonces he notado ciertos fallos en el olimpo que deben ser remediados. Quiero hacer un foso alrededor del palacio de Zeus y que mejor que sus encantadoras y terribles criaturas marinas en él ¿Acaso no es una excelente idea? - sus ojos brillan de emoción.-
— Honestamente no creo que sea buena idea, Niké. Sin ofender. Un foso es una estructura difícil de construir y mantener por su tamaño y el costo asociado a tener en buen estado unas criaturas fuera de su hábitat. Además, ustedes son lo suficientemente fuertes e intrépidos para salvar esas fallas de seguridad del Olimpo, y , Zeus lo suficientemente poderoso para defenderse en caso que lleguen hasta él. Dénse un poco más de crédito, han estado así desde que el Olimpo se llama de esa manera. —decirle “no” a una encantadora dama era complicado, pero tratando de llegar con palabras serenas podía tomárselo a bien.—
Niké: Buenas noches emperador de los mares. ¿Podría pedirle un favor? Sería tan amable de prestarme unas cuantas bestias marinas, es algo sumamente importante.
— Buenas noch—… ¿Perdón? — seco espetó su casi molestia por lo extraño del pedido, el Emperador de los mares no ponía en riesgo a las criaturas de las aguas. — ¿Para qué sería, Niké? ¿Qué asunto se trae entre manos? —porque preguntar nunca estaba de sobra más si se trataba de otro dios con asuntos en común que atender.
Cratos: Compartimos la felicidad que embarga el reino marino y deseamos que ese sentimiento sea extenso en el tiempo y abundante. || Niké: ¡Que alegría emperador de los mares! ¿Podría saber quién es la afortunada? Totales bendiciones de mi parte, aunque tengamos diferencias sobre algunos aspectos usted sabe que siento especial cariño por todos los olímpicos.
— Las diferencias no deben evitar que el júbilo se expanda y regocije a todos. Agradezco vuestras bendiciones, jóvenes .
El despliegue de las dispares reacciones entre Cratos y Niké, una seria y estudiada versus la espontaneidad -adorable también- de la victoria lograron arrancar una sonrisa del emperador.
— La afortunada es una dulce mortal, mi querida. Les encantará.