He experimentado recientemente una serie de DESPERTARES, como si hubiera estado en un largo sueño en el que mi percepción cada vez era mas torcida por estar inmersa en una pesadilla que resultó ser una realidad en la que me desconocía por completo, en la que dejé de ser yo misma y no me había dado cuenta.
Socialmente es muy importante que a cierta edad definas que es lo que quieres ser y hacer de tu vida, entonces nos vemos forzados a tomar una decisión precipitada y resulta mas grave y confuso porque es a una edad en la que se es curioso, entusiasta y el abanico de los gustos personales es amplísimo.
Tuve que decidir mi futuro de manera prematura (para mi, porque para el resto a los 18 ya deberías saber)y eso significó que el proceso de autoconocimiento se alargara innecesariamente, estuve tan ocupada especializándome en una carrera a la que me había comprometido que simplemente no me quedó tiempo para especializarme en conocerme a mi misma.
Y después de la escuela siguió el trabajo, en el que me seguía especializando por medio de la experiencia en la misma profesión. Y de nuevo todo lo demás se reducía al carácter de “gustos personales o hobbies”, los cuales pareciera que sólo sirven para salvarnos del terrible ocio en nuestros ratos libres.
Después de una inconformidad general por el rumbo que había tomado mi vida buscaba desesperadamente algo de satisfacción personal, trabajando más, cambiando de trabajo, cambiando de ambiente, etc. Me explotaba exigiéndome mas para solucionar un problema para el cual ni siquiera tenía claro cual era el origen, y un buen día en el que mi cuerpo se puso en huelga tuve que parar y fue cuando decidí no hacer NADA.
En vez de correr desesperadamente para todos lados buscando la dirección correcta, me senté a contemplar el panorama a analizar detenidamente cual iba a ser mi siguiente movimiento y con suerte me llegaría la respuesta sin terminar agotada y gastando mi energía inútilmente.
Esto fue muy fácil y muy difícil a la vez. Fácil porque no tenía ganas de regresar a esa vida de la que aparentemente estaba huyendo. Difícil porque abrazar la incertidumbre y abandonar todos los patrones inculcados es un acto de fe, porque aunque esos patrones han resultado por completo obsoletos e inadecuados para mi, un nuevo método sería un experimento a ciegas del cual es imposible saber el resultado (o por lo menos eso creía).
Honestamente pasaron varios meses de angustia esperando que sucediera una especie de milagro que me iluminara el camino antes de notar algún cambio en mi forma de percibir esta nueva situación. Ese tiempo de NADA me sirvieron para redescubrir cosas de mí que tenía olvidadas por resultar poco relevantes para el esquema que me inculcaron mis padres.
Me di cuenta de lo mucho que me gusta la cocina, la moda, los perros y los gatitos, lo mucho que disfruto ver series de televisión (casi) indiscriminadamente, que no me gusta leer a pesar de que tenía muchísimos libros (como si esa cualidad me hiciera mas interesante, que ridiculez tan pretenciosa), que no todo el mundo me cae bien, que no quería casarme ni tener hijos y que definitivamente no quería nunca mas tener que trabajar en una oficina con un trabajo tradicional, que planear a futuro me estresa y las decisiones me gusta irlas tomando sobre la marcha dependiendo de mi ánimo y así no comprometerme a cosas que resultaran un futuro sacrificio.
Según los valores de nuestra sociedad, esto se traduce en que se es un vago sin posibilidades de éxito. Llegar a esas conclusiones me habían dejado con el sentimiento de que probablemente yo era una fracasada y mediocre. Pero yo me siento como una persona con muchas cualidades y potencial, con aspiraciones, comprometida con lo que realmente vale. Entonces ¿ porque todo parecía estar de cabeza?
Fue cuando después de platicar en varias ocasiones con mi novio al respecto y tener la misma sensación me llegó esa señal del cielo que había estado esperando sentada sin moverme para decidir que dirección tomar. Me topé por casualidad el blog de Acapulco70 en el cual con su post de como encontrar un trabajo en medio del paro describía a la perfección la situación por la que estaba pasando. Eso me hizo sentir que no soy la única y definitivamente que no estoy mal, pero resetear tu vida y reconocer que todo lo que habías hecho hasta el momento no sirve de gran cosa es muy difícil.
Tomar acciones de manera drástica da miedo, finalmente ser pionero e inspirarte en lo que pocos se han aventurado a hacer debe sentirse como cuando los primeros españoles se embarcaron después de que un par regresaron diciendo que habían descubierto América. Seguramente a medio viaje, cuando empezaba a escasear todo y tenían que hacer sopa de sus propios calcetines enfrentándose a la idea de que probablemente morirían solos en la inmensidad del Atlántico por creer el cuento aquel de existía un lugar donde podían empezar de cero y con todas las oportunidades que en España no tendrían jamás, desearon haberse quedado en la comodidad de su miseria.
A veces es mas sencillo hacer lo que todo el mundo hace, vivir de manera mecánica y aceptar que si uno no es feliz o no le va bien es por designio divino o porque no sabemos apreciar lo que la vida nos da. Tomar acciones es como retar a la sociedad, cuando a la gente como nosotros lo único que nos interesa es vivir tranquilamente con algo de felicidad y satisfacción sin molestar a nadie y sin tener que someternos al tedio de la vida que teníamos antes de antes de DESPERTAR.