¡MUERDAGO! Mordred/Gawain -laughs-
"Mordred, haz oido sobre la tradicion de besarse debajo del muerdago? tal ves si le das esto a tu padre, puede que finalmente te de un poco de atencion, el rey no haria mala cara a una tradicion de muchos anios"
Luego de uno de sus entrenamientos de espadas de madera, ambos charlaban a la entrada del bosque, el guerrero llevaba una ropa simple mientras que el menor, quien apenas llevaba a medir medio metro, llevaba unos pantalones manchados de lodo, se notaba que le habia costado seguir el ritmo del duelo. Escuchaba atentamente las palabras de su mejor amigo, con la carita llena de iluscion pero enseguida quitandola, golpeandole el tobillo, sonrojadose ante la idea de tener la atencion de su padre. El caballero se quejo adolorido pero acaricio los rubios cabellos salvajes de su contrincante con la otra mano sosteniendo un muerdago.
"No lo deseas?, esta bien si un caballero desea cosas. Es el primer paso para convertirte en un adulto! desear cosas y perseguirlas"
Pretendia con eso animar a la avecilla pero solo logro hacer que se molestara mas, alzo las manitas alcanzando el muerdago, corriendo lejos de su tutor, sonrio complacido, conocia la personalidad de este y al parecer habia surtido efecto su propuesta.
Se quedo ahi un rato, hablando con el caballero de largo cabello negro, este le reprendia por acercarse tanto al hijo ilegitimo del rey, que ni siquiera era un hombre, que no debia de tratarle como un igual.
"Se perfectamente lo que tengo que hacer, y escucharte no es una de ellas, buenas noches, Lancelot"
Hizo una reverencia ignorando las palabras de su viejo amigo, a quien empezaba a odiar, desde que veia con ojos lujuriosos a la mujer del rey, su amistad se habia quebrado, el no tenia autoridad para pedirle que dejase de ver con ojos de piedad a la criatura de su rey.
Hablando del rey de Roma, ahi estaba, la pequenia criatura, aguantando las lagrimas oculta debajo de unas escaleras de caracol, maldiciendo contra su padre.
Sus ojos casi se llenan de lagrimas, le pidio a Maria que perdonara el haber provocado que lastimaran a tal inocente infante, corrio hasta este y abrazo su cuerpo con sus fuertes brazos, la ojiverde golpeaba su espalda exigiendo ser soltada, maldiciendole a el tambien, llamandole traidor y como habia sido capaz de haber confiado en sus palabras, este se disculpo mas de cien veces,
Cuando las lagrimas y palabras antisonantes dejaron de estar en el ambiente, aparto un poco el cuerpesito del otro y besos sus labios, sintiendo el sabor salado de las lagrimas que habian pasado por ellos, le beso una y luego otra ves, luego soltandole para volverle a abrazar
"Perdoname..Mordred"












