Esta historia esconde muchos secretos — aunque tal vez no lo parezca — y estoy segura que sabrás descubrirlos. No diré tu nombre, porque no estoy segura de hacerlo. Tampoco mencionaré tu identidad en este lugar donde nos hemos conocido, porque sería demasiado sencillo que te encontrasen. Y no lo deseo, porque sólo yo debo tenerte. Soy egoísta, lo sé, muy egoísta. Esto — Heridas— es para ti, mi niña, para ti que estás ahora leyendo mis palabras, compartiendo mis sentimientos y emociones. Es para ti, porque te gustan las tramas oscuras, mi narración y conocerme a través de las letras. Es para ti, bonita, con todo mi amor.