CONFESIÓN VI
Sigo comportándome de la misma forma que antes. Me duele la forma en la que he aprendido a amar. No podría decir que me duele el amor, pues he aprendido a que el amor no duele como tal. Pero fueron, nuevamente, mis ilusiones, las estupidas mariposas que me obligué a sentir, fueron los pequeños detalles a los que no estoy tan acostumbrado dar, pero que aún así, volví a intentarlo.
Que se joda mi forma de amar. Que me joda a mi mismo. Que se joda.













