No, no tuvimos una mágica noche de bodas, no llevo una sortija en el dedo, no vivimos juntos, no firmamos ningún papel, no somos un compromiso social, somos un pacto de amor que se forjan con besos, que crecen con abrazos y maduran con la confianza de lo que somos uno y otro y de lo que podemos ser juntos
María Caro













