Es que… ¿sabes cuál es el problema? Que veo a todo el mundo moverse, y yo estoy dormida todo el tiempo. No quiero ser como ellos, pero tampoco quiero cargar conmigo. No quiero llorar, pero tampoco quiero no hacerlo. Antes de dormir quiero golpearme la cabeza, hablo mucho sola y estoy cansada de mi propia voz. Si mañana muero, no se preocupen, de todas formas ya estaba demasiado estimulada de la vida; tenía que descansar. Estaré bien en cualquier lugar, menos despierta.
—Melissa B.














