Los regalos seguían llegando, no era su cumpleaños, no sabía a bien qué festejaba pero una mañana la despertaron con el canto de las aves y la arrullaron en la noche con las gotas de lluvia. Otra mañana con una taza de té caliente y el frío que la invitaba a arroparse más. Los regalos seguían llegando, un almuerzo lleno de carcajadas, caras chistosas, bailes y cantos en la cocina. Esa noche la luna se sumó a la lista de presentes. No era navidad y viendo al cielo desde la ventana, en la madrugada, vio pasar una estrella fugaz. Al día siguiente llegó un baño de sol, un colibrí de pico rojo que se detuvo a saludar, un plática llena de amor y una frase en un libro que le sacó una sonrisa pícara. En la noche un ronroneo le acarició el alma y la hizo dormir. Los regalos continuaban, su disciplina rendía frutos más allá de básculas y espejos, la energía fluía por todos lados iluminando cada espacio con rojos, naranjas, verdes, azules, amarillos, dorados, blancos, plateados. Una voz le dijo, “deja todo y sígueme”, de un golpe sintió toda la magia que había en su interior y la que había a su alrededor, se sentía dichosa de reconocerla, de dejarla fluir y saberse en abundancia. Sin dudarlo, dejó lo que tenía que dejar y se dejó llevar, así mero, se dejó llevar. #cuentosdeAna #gifts #sinresistencia #flow #recibo #art #painting #artby @mabelle.rb https://www.instagram.com/p/CKYEn0YjzP0/?igshid=1kipeb2en0mkd








