Luego de varios meses múltiples noticias mostraban que el Sistema de
Salud hacia agua por todos los lados: a los hospitales se les debe $ 2
billones, a las EPS del contributivo el Fosyga les debe $ 1 billón y a
los municipios les tienen $ 1.4 billones pendientes de girar; a su
turno los departamentos deben a los hospitales $700.000 millones y el
ECAT adeuda $140.000 millones a las IPS.
La respuesta del Gobierno no se deja esperar y declara la Emergencia
Social (D.4975) acogiéndose a lo previsto en el artículo 215 de la
Constitución y expide al menos 15 Decretos con fuerza de ley y
contrario de lo que opina un destacado editorial, si se necesitaba la
Emergencia, si se quería como se hizo modificar el Estatuto
Tributario, el Estatuto Orgánico del Sistema Financiero, el Código
Penal, la Ley Orgánica 715 del 2001 y las leyes ordinarias 100 del 93
y la 1122 del 2007 entre otras. Incluso quizás se extralimito pues
algunas determinaciones modifican los artículos 356 y 357 de la
Constitución centralizando de nuevo el manejo de los recursos de
salud.
Con estas medidas se busca liberar $1.5 billones para solventar las
deudas más apremiantes y generar en forma permanente al menos $
500.000 millones con nuevos impuestos, además de establecer un nuevo
sistema de control y de sanción.
Intervención múltiple: tranca al desborde de servicios y más recursos
El merito que tiene la intervención gubernamental es que ataca el
problema por casi por todos los flancos posibles: le pone límites al
gasto en salud “racionalizando costos”, especialmente en la
prescripción médica y en los medicamentos(D.126), que es el tema más
sensible, y que por supuesto genera una reacción violenta por parte de
los gremios médicos y las trasnacionales de los medicamentos de marca,
sin contar la gran incertidumbre que estas determinaciones siembran en
los beneficiaros para quienes su derecho a la salud queda ahora
supeditado a los límites que ponga la tecno-burocracia del
Ministerio de la Protección Social y del Ministerio de Hacienda. De
otra parte lo mas loable es que la Emergencia Social genera nuevos
recursos tributarios para la salud con el IVA a las cervezas y
juegos de azar, e incluye de nuevo impuestos al cigarrillo para salud
(D.127), lo cual tiene furiosa a Bavaria que tradicionalmente financia
las campañas del Congreso incluyendo a todos los matices de la
oposición, tampoco estas medidas tendrán el apoyo de las tabacaleras
causantes de buena parte de los problemas de salud, y así mismo “la
gata” y sus socios del “chance” consideraran una deslealtad este golpe
de mano del primer mandatario cuyas campañas también se ha visto por
ellos beneficiadas.
Se aprietan varias tuercas y se liberan recursos
La emergencia aprieta nuevamente las tuercas de la evasión y la
elusión (D.129) fortaleciendo la PILA y metiéndole la mano al bolsillo
sobre todo a los independientes. Así mismo se amplía la cobertura del
SOAT (D.074) lo cual pisa callos de las aseguradoras pero
descongestiona la UPC que financia el POS. A su turno los decretos
reasignan otros recursos por una sola vez para tapar huecos
provisionalmente (D.073) con la protesta de los hospitales que
pierden, por ineficiencia, sus reservas para el pago de aportes
patronales y la incomodidad o alegría de municipios y EPS que tendrán
que reasignar cuantiosos saldos no utilizados y liquidar en forma
forzosa los contratos ejecutados parcialmente y que estén pendientes
de finiquitar (D.4976). Adicionalmente esta intervención autoriza la
negociación extrajudicial de los diferendos en materia de cobros y
recobros entre actores (D.075) lo cual seguramente será aplaudido por
todos y especialmente por las EPS que dicen estar al borde la quiebra
incluso después de la emergencia.
Los hospitales en la picota
Los hospitales públicos ganan un poco en los mecanismos de presión
sobre las EPS para obtener oportunidad en los pagos pero pierden el
privilegio de recibir en forma obligatoria el 60% de la contratación
del régimen subsidiado (D.133, art.15) y se les exige adoptar una
normatividad más estricta para hacerlos más eficientes lo cual
equivale a recibir nuevas presiones para su liquidación versus o para
incrementar su competitividad. No obstante se mantiene un 10% del SGP
como subsidios de oferta.
Reversión en la descentralización
A las loterías regionales se les quita el manejo de los premios no
pagados y el recaudo de los recursos del Chance y se estimula la
creación de una lotería nacional, estableciendo además otras medida
para hacerlas más eficientes lo cual significa en la práctica
presionar su liquidación para infortunio de la politiquería
departamental (D.130). Para rematar aprovecha el Gobierno la
emergencia e intenta hacer una verdadera reforma estructural
modificando sustancialmente el flujo de recursos: en este aspecto le
da el golpe de mano más impresionante al manejo municipal de los
recursos descentralizados de salud reinstalando el “Focos” (D.132)
como mecanismo centralizado de manejo del régimen subsidiado y que
como solución fuera rechazado por el Congreso, pero ahora es revivido
mediante un llamado “patrimonio autónomo” de manejo centralizado
nacional, propinándole así ,de paso, una fuerte bofetada a la
Federación Colombiana de Municipios FCM que muy diligentemente apoyo
al ex ministro Santos en el recorte del SGP en varios billones de
pesos y recientemente recibió sin chistar la expropiación del manejo
de las bases de datos del régimen subsidiado a los municipios con el
Acuerdo 415 de Mayo de 2009.
El nuevo “Focos”, el nuevo “Fonsat” y el “Fonpres” sustituyen al viejo
Fosyga
Pero la reforma estructural también toco el centro tradicional dejando
sin funciones a la cuenta solidaridad del Fosyga ahora a cargo del
nuevo “Focos”; y al cual también le cercenaron el manejo de la cuenta
ECAT, entregando la gestión del FONSAT a un Comité de aseguradoras
privadas (D.074) dañando o rediseñando así, probablemente, el negocio
de los intermediarios para el cobro de estas cuentas.
También el Fosyga y los departamentos pierden el manejo del “No
POS” (D.128) cuando este se refiere a las llamadas “prestaciones
excepcionales en salud” que están por fuera del POS contributivo, no
obstante el “No POS” del subsidiado en forma parcial continua en manos
de los departamentos. En teoría el No-POS debería ser el espacio de
los planes complementarios y la medicina prepagada y no el espacio de
la duplicación de costos que ahora ocupa.
Réquiem por la Comisión de Regulación
Se crea el Fondo de Prestaciones Excepcionales de Salud , FONPRES, que
manejará en forma centralizada el producto de los nuevos impuestos con
una junta inquisidora denominada: Consejo Administrador y su Organismo
Técnico Científico para la Salud (D.131) el cual determinara que es
“científicamente” necesario y que no es necesario para garantizar el
derecho integral a la Salud por fuera del POS y el cual cumplirá el
papel que al parecer no está cumpliendo la muy rutilante “Comisión
Reguladora” es decir : regular el POS y por ende el No POS. Estas
medidas indirectamente estimularán la medicina prepagada para los
estratos altos si esta se orienta como plan complementario de salud
para lo que no ofrece el POS; a los asalariados se les facilita usar
sus cesantías y pensiones voluntarias para sufragar los gastos extras;
y para los pobres si no se les subsidia significará una limitación a
su derecho a la salud.
Desde el punto de vista del sistema de la dirección y del control se
le da el golpe de gracias a la supuesta tecnocracia que conformó la
“Comisión Reguladora” y se le declara “minusválida”, indigna de
participar del FONPRES y del nuevo Organismo Técnico Científico para
la Salud , y se le colocan unas muletas al incorporarla como un enano
en el Sistema Técnico Científico Nacional del cual forman parte además
el INS, INVIMA, el propio MPS, las universidades, las asociaciones
científicas ,las EPS y casi todo el mundo.
Nuevas herramientas para la Supersalud: ¿nuevo combate a la
corrupción?
A la supersalud se le dan nuevos instrumentos en esta ocasión no sólo
disciplinarios sino de carácter penal (D.126) para sancionar malos
manejos de los recursos financieros, la especulación, fraude y
falsificación de los medicamentos y hasta la omisión en los servicios
de urgencias que ocasionan los paseos de la muerte. Se le da un nuevo
aire a la Comisión de Regulación de Medicamentos, CNPMD, autorizándola
a poner precios limites de adquisición para todos los actores del
SGSSS e incluso habilitándola para fijar márgenes de comercialización
(D.126) lo cual seguramente, si tales funciones se ejercen, no será de
buen recibo para las trasnacionales de los medicamentos. Se crea
también el Fondo de Lucha contra la Corrupción alimentado con las
multas e incluso se le asignan recursos fiscales (D.134) para que
entre a operar de inmediato.
Los problemas no tratados
No se dice específicamente cómo se desentrañará el misterio que
permite contratar y financiar en el régimen subsidiado a 24.7 millones
de personas, pero al mismo tiempo sólo se tienen carnetizados con
derecho efectivo a salud a 20.6 millones, esto genera un descuadre de
$1 billón de pesos y cabe preguntar ¿Quién disfruta, usa o desvía el
dinero que financia a 4 millones de cupos fantasmas? Acaso es el
colchón del cual se dice que se financia ¿la corrupción territorial? y
específicamente ¿el paramilitarismo? y quizás ¿los nuevos partidos que
ahora se generan?
De otra parte se sabe que más de un millón de subsidiados, duplicados
y triplicados, a un costo de $ 250.000 millones anuales, pasan los
filtros de las bases de datos del Fosyga (mallas de validación)
gracias a las triquiñuelas técnicas de las EPS, ¿propiciando una
“corrupción legal” como la del agro ingreso seguro?, pero además en
las bases de datos de los municipios hay 6.6 millones de subsidiado no
registrados en el SISBEN, que ingresan sin derecho y por politiquería
y que ¿quizás forman parte del capital de la reelección?, existen
también 5.9 millones sin documentos validos de identificación y 2.8
millones de duplicados en los regímenes subsidiado y contributivo que
generan doble costo por la no despreciable suma de $ 700.000 millones.
El régimen subsidiado maneja cerca de seis (6) billones de pesos pero
al menos $ 2 billones está traspapelado y la sola transparencia en su
manejo podría generar igual o más recursos que los generados por la
Emergencia Económica.
¿Hacia la cobertura universal?
Se sabe que hay 24 millones de cupos en el régimen subsidiado y 17
millones en el contributivo esto permite cubrir el 93% de la población
colombiana si se evita la corrupción que podría estarse engullendo la
plata de más de 4 millones de colombianos. El Plan Obligatorio de
Salud del Régimen Subsidiado cubre el 60% del POS contributivo y la
Corte Constitucional exige que ambos planes se igualen sin proponer la
fuente financiera que lo haga viable. Ahora Presidente y Ministro
justifica la emergencia social para garantizar la cobertura universal
bien sea la horizontal con un faltante del 6% o la vertical con un
faltante del 40% pero en los 15 decretos no hay una sola frase que
explique cómo se logrará esto.
¿El posible regreso al punto cero?
Hasta ahora nadie ha salido a aplaudir los nuevos impuestos siendo la
mejor parte de la jugada, en su parte maestra, de la Emergencia
Social. Desafortunadamente el artículo 215 de la Constitución dice que
las medidas tributarias rigen sólo por una año a menos que se
entreguen al Congreso para volverlas permanentes. Como se sabe Bavaria
tiene montado un ingenioso sistema de “soborno legal” de tal manera
que periódicamente manda hacer una encuesta y distribuye recursos
entre los candidatos al parlamento en proporción a los indicadores
estadísticos de las encuestas, esto sin importar el color político del
candidato y todo a nombre del “fortalecimiento democrático”. Se conoce
una anécdota de un grupo político nuevo que ante tal gesto decidió
convertir en Senador al agente de Bavaria que pagaba los incentivos a
la democracia sin saber que el día que se discutía el impuesto del IVA
a la cerveza implícitamente se pasaba la factura y ¿Que pasará
ahora?. En forma similar el chance “de origen mafioso” pero en proceso
de legalización desde 1982 hasta penetrar las insólitas redes
electrónicas del Baloto ¿será que se quedan quietos durante el debate
parlamentario que se avecina?... amanecerá y veremos.