El término Sistema-red apuntaría fundamentalmente a un orden tecnosocial específico caracterizado por la permanente colonización de la comunicación y de las interacciones afectivas por parte de los intereses económicos de los gigantes empresariales de las telecomunicaciones. Un orden basado en la inclusividad total, tanto en lo cuantitativo (nadie debe quedar desconectado, sea quien sea) como en lo temporal (todo el mundo debe estar conectado en todo momento, esté donde esté, y para lo que la portabilidad de los medios de conexión es clave) pero en el que el motor de esa inclusividad no es, obviamente, una razón emancipatoria sino una fundamentalmente económica. En todo caso, el rasgo que más propiamente definiría al nuevo Sistema-red es su vertiente biopolítica: la economía se ha fundido con la producción afectiva y la acción comunicativa, parasitándolas, haciendo de ellas el objeto primordial de producción, el eje central de su modelo de negocio. Así pues, el concepto de Sistema-red sería inseparable de otros que introduciremos más adelante, como los de “capitalismo social” o “capitalismo afectivo”.
El sistema-red (PDF), por Juan Martín Prada.
















