PLUS BELLE LA VIE ― Episode 526

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PLUS BELLE LA VIE ― Episode 526
(omg tap for better quality </3..)
Idk what to caption this, so, Asriel :3
Thanks Tumblr for reminding me again why I have been staying away from [redacted] spaces in this fandom lol
SJSJSJSJSJSK SORRY YALL BUT IVE GOT BRAINROT FOR MEN WHO CANT GET ENOUGH OF THEIR LADY.
disclaimer; it’s some lovey dovey stuff but it gets suggestive and a lil nasty towards the end.!
•HIM ALL UP ON YOU AS SOON AS YOH WALK INTO THE HOUSE AFTER YOUR GIRLS TRIP
•”Are you gonna let me go pee?” “We can go pee together.”
•*follows you around the house to be all up under you*
•soooo many kisses
•the gifts.. eg; nail and toes apt, hair apt, lashes, etc cause he missed you
•dates and late night drives
•”when can i see you again mama?”
•”you can always just come over.”
•*flips camera around to show your house*
•and you unlock the door cause who are you to keep that man waiting outside!?
•immediately yall hug and he’s quick to grip ya neck and kiss you
•the kiss was all but holy. sloppy, indecent, erotic, and just plain nasty.
•he carries you to the couch and sits you on his lap to let yall continue the vile thing you two had going on and he groans.
•”need you so bad daddy please” you grind on him already needy for him
•”soon mama, you gotta wait.”
EREN, CONNIE, REINER, ARAN,ONY
uhm hey yall!! this was my first time writing something and PUBLISHING it sooo lmk what i can do better.
Siguiente parte mucho mejor hecha (menos cringosa siii :D) aunque a veces es curiosito. No está editado, por lo que, les advierto de antemano que pueden que se encuentren con un numerito chikito al lado de una palabra (Ejemplo: Culo de mono³), que NO es IA (Iugh) solo que al final de cada capítulo pongo eh como aclaraciones, y las marcó con un número al lado los párrafos que deberían tenerlas, así no las olvidó (Más que aclaraciones son como datos chistosos pero no pongo eso aquí porque... Es un borrador no se) ¿Vale? Vale.
Ahora sí, a leer.
Auron observó fijamente la ciudad rodeada de vapores tóxicos que constituía su hogar.
Desde su posición en lo alto de una montaña con el aire dándole a todo dar en el rostro, todo se veía al mismo tiempo más pequeño y más grande de lo que realmente era: Cada montaña meticulosamente diseñada para retratar a las originales, cada valle hecho y desarrollado de forma conveniente, cada distrito con biomas diferentes por pedido de la población, cada parque lleno de árboles que ahora eran genéticamente más polimeros que carbonos, cada mansión estéticamente vanguardista: Todo sumaba una pequeña parte al rompecabezas diminuto e increíblemente complicado que era la Ciudad de Contención de Karmaland Central.
Auron respiró una gran bocanada de aire (Que olía asqueroso) y luego la expulsó de su cuerpo lentamente, cerrando los ojos mientras pensaba.
¿Cuanto daño podría ocasionar una persona de la prehistoria con problemas hacia el cambio suelta en una ciudad completamente desconocida?
Auron estaba apunto de descubrirlo.
••••••••
Algo que había entendido después de convivir dos meses junto a Lolo, era que era una persona profundamente curiosa. Quizás demasiado curiosa para su bien.
Lo había aprendido através de muchos eventos catastróficos, que variaban de seriedad, pero que sin embargo seguían siendo igual de infortuitos: El día en que Lolo se coló a las duchas mientras que Vegetta y Rubius estaban dentro; la vez que tiro a Fargan de las alas y casi (Casi) le disloca un brazo; Cuando le quitó el casco a Alexby mientras dormía y se lo puso, quedando atrapada; Cuando se metio en la habitación de Rubius y casi devora a Wilson; El día en que (De alguna manera) desactivo la energía de todo el plantel, y Elmo (Y toda su Ira Vengativa) quedaron libres; Etcétera, etcétera, etcétera.
También estaba el incidente de los garbanzos, pero eso era algo que, en un acuerdo tácito, todos habían decidido no mencionar nunca.
El punto era que, a todas estas, la gran curiosidad de Lolo en combinación de sus otras características poco oportunas (Apetito por animales domésticos, tendencia a la desnudez, agresividad inesperada), los metieron a ambos en grandes líos, y, como se la había hecho saber Vegetta con una voz que debió aturdir a los perros ubicados a un kilómetro a la redonda, en sus subsiguientes grandes repercusiones.
No es que Auron necesitará que se lo aclararan.
Por eso, cuando Lolo, (Después de mirarlo durante un largo rato mientras estudiaba la mejor forma de introducir a una persona esencialmente salvaje a una sociedad que lo tomaría como rana de laboratorio) lo besó, Auron decidió que, en realidad, no se iba a alarmar por esto.
Quizás si se alarmó un poco, pero eso fue mucho rato después. En ese momento estaba más centrado en que Lolo, persona de origen misterioso que había estado educando durante los aproximadamente dos meses de su estancia en el futuro, lo estaba besando.
Auron realmente no tuvo tiempo para alarmarse. Al menos en ese momento en específico.
El beso fue rápido, realmente rápido. En un momento ella estaba tan cerca que podía oler el fragante aroma de su cabello, y luego, al otro, lo miraba con sus cristalinos y grandes ojos verdes, todo mientras le dedicaba una sonrisa radiante, quizas esperando una respuesta de su parte.
Él solo parpadeó.
Se miraron fijamente durante un rato y luego, Auron que se había quedado sin palabras por primera vez en mucho tiempo, decidió simplemente sonreírle en señal de reconocimiento y seguir haciendo lo suyo como si nada fuera de lo normal hubiera ocurrido.
"¿Qué acaba de pasar?" Pensó, cuando fue lo único que pudo hacer.
Sin dudas ya no estaba tan interesado en su investigación, así que dejó de lado los papeles sobre las medidas del Gobierno actual tomadas hacia casos como Lolo, y fue a buscar otro libro a las estanterías simplemente por las apariencias.
Se sentó, abrió una página al azar y fingió leer mientras pensaba acerca de lo sucedido.
Una segunda cosa que había aprendido sobre Lolo en estos dos meses de convivencia, es que, aún con todos los impedimentos posibles en contra, ella aprendía rápido.
A pasar de no saber el mismo idioma que Auron, ni tener las mismas características (Ni remotamente cercanas) culturales y sociales, Lolo había aprendido rápidamente cosas básicas de su entorno; Se adaptó con facilidad, transmitiendo sus respuestas, emociones o preguntas a su forma. Aún no habían conseguido enseñarle español, pero de cierta manera Auron sentía que lograba entenderlos a ellos y sus costumbres como si fuera simplemente una persona del extranjero y no alguien que vivió aislado en una época remota.
Al aceptar ese hecho básico, Auron pudo darse cuenta de diversas cosas, que en general, constituían la personalidad de Lolo y su forma particular de comunicarse con el mundo: Cuando estaba enojada o exasperada a menudo su ojo derecho temblaba de una forma poco natural y su boca formaba una línea muy recta; Su forma más cercana a un "¿Vienes?" O "¡Vamos!" Era levantar las cejas, ladear la cabeza y torcer el gesto, era cómico, hasta que probabas su paciencia y directamente te jalaba por la extremidad más cercana a su disposición; Siempre parecía estar moviendo sus dedos de forma ritmica, y en ciertas situaciones dichos ritmos variaban, su manera de reconocerte o decir "Te escucho" o "Te entiendo" era diferente a su "No comprendo" "¿De que hablas?"⁷; Podía transmitir su ira gruñendo, podía darte desaprobación con los ojos entrecerrados, podía reírse de tus chistes; Podía escucharte, comprenderte y a cambio darte un respuesta en términos de constructos sociales que no debería de poder entender al no haber crecido (Presuntamente) en una sociedad humana que ya los tuviera integrados como parte de su cultura.
Auron tenía muchas preguntas acerca de eso, pero no era el punto al que queria llegar.
Cómo había dicho, Lolo se manejaba bajo constructos sociales básicos casi inherentes a la sociedad humana general: trabajaba (O al menos lo intentaba) para ganarse el sustento (Aunque básicamente era un "Invitado" en la base); Comía tres veces al día, aunque en realidad no tuviera hambre; Lo hacía con la boca cerrada, y miraba mal a alguien cuando no seguían su ejemplo; Odiaba la ropa mínimamente femenina, aunque no debería de tener diferenciación desde su punto de vista entre uno u otra.
Todas estas cosas formaban parte de las enseñanzas muy básicas de un pasado desconocido, por lo que aunque había una probabilidad de que esto (El beso) fuera otra de las escasas cosas que había aprendido en algún lugar de dicho pasado, probablemente solo se trataba de algo había aprendido aquí o (Aún más probablemente) que le habían enseñado.
No sería la primera vez.
Con la llegada de Lolo al recinto todos habían tenido diversos tipos de entusiasmo ante su presencia. Diversos y molestos tipos de entusiasmo. Por un lado estaban Fargan y Rubius, los que que decidieron que Lolo, en vez de humano funcional, era lo más parecido a la nueva mascota divertida del plantel, algo con lo que entretenerse en vez de intentar ayudar; Luego estaban Vegetta, Willy y Alexby, ubicados en el otro lado de la recta, que se comportaban de la forma más ética posible, aunque resultará contraproducente en algunos casos; y finalmente, en algún punto fuera de la escala estaba Luzu, que aunque habían pasado semanas, seguía desconfiando de Lolo y de todas las cosas que la rodeaban.
Auron estaba en un punto medio entre los tres. Quería ayudar a Lolo, pero no podía dejar de pensar en ella como en una nueva amiga. Quería enseñarle sobre las cosas maravillosas y no tan maravillosas del futuro, pero al mismo tiempo no podía dejar de preguntarse sobre su proveniencia, su pasado.
Sin embargo, eso tampoco era al punto al que quería llegar.
Lolo no había aprendido a besar (Si es que apretar los labios se le podía considerar un beso con propiedad) de la nada, besar a otra persona como muestra de afecto era un constructo social, y si tenía razón, otra vez alguien (de hecho, solo había dos opciones para el alguien) le había enseñado esto para fastidiarlo u (otra vez) habian sido no menos que neutrales en presencia de Lolo, lo cual era algo que les había mencionado específicamente que no hicieran.
Frunció el seño y recordó deseñozamente en la vez que Rubius pensó que sería divertido presentarle la pólvora a Lolo. Spoiler, no termino bien.
Quizás ahora Auron si estaba un poco alterado, pero tenía razones de reserva.
Lolo lo estaba mirando otra vez.
Con un suspiro silencioso, dejo de lado el libro entre sus manos y lo observó nuevamente. Ella, que ahora estaba mucho más cerca, le sonrió y se apoyó en su hombro, mirando con curiosidad los libros abandonados.
— Hoy estás más empalagosa de lo normal. — Le dijo, aunque supiera que probablemente no le entendería demasiado. — Si esta es una forma de intentar escapar de tu chequeo mensual con Luzu, déjame decirte que no está funcionando.
La reacción ante la palabra "Chequeo" y "Luzu", fue inmediata. Lolo torció el gesto, quedándose con una expresión que iba desde el disgusto hasta la molestia de forma constante. Lolo solo había tenido un chequeo hasta el momento, y cabe destacar que lo odio hasta lo más profundo de su alma, y si existían dudas, los mechones faltantes en la cabeza de Luzu podían dar fé de ello.
— No está tan mal, si te portas bien capaz y te dan una paletita.
Lolo odiaba las paletitas.
Como todo lo demás proveniente de Luzu, Lolito tenía una aversión destructiva hacia ellas. En su primera sesión, cuando en un intento desesperado por ganar su confianza Luzu le había dado una, ella casi le había sacado un ojo.
Lolo estuvo bajo supervisión después de eso, ahora bien, Auron esperaba que al menos hubiera aprendido algo después de una semana de estar encerrada en una celda de vidrio, sin más compañía que una marioneta vengativa.
Con los pensamientos vagando de un tema a otro, Auron no se dio cuenta cuando llegó Luzu.
— Hey, Auroncito.
Lolo no se veía feliz por su llegada, pero por otro lado, Luzu tampoco lo estaba demasiado.
De forma casi instintiva, todo Lolo se erizó, y mostrándole los dientes a Luzu, se agazapo a su costado, aferrándose con sus fuertes dedos a su hombro. Auron le sonrió, era algo casi entrañable, si le quitabas las intenciones asesinas.
— Bueno, Lolo, ya es hora. Espero que esta vez te comportes como una persona educada. — Se levantó, pensado que así Lolo seguiría su ejemplo, pero ella simplemente se quedó mirando a Luzu.
Luzu, por su parte, suspiro.
— Podríamos posponerlo para otro día...
— No. Lo siento, Luzu, pero la agenda de Lolo está llena para el resto del mes.— Dijo mientras cerraba el libro olvidado en la mesa y resguardaba los documentos ilegales en un lugar menos incriminatorio.
Lolito seguía gruñendo.
— No creo que Lolo esté muy dispuesta a esta revisión... Ni a ninguna otra en un futuro cercano, por lo que parece.
Auron no era un experto, pero podía decir que hoy Luzu no estaba de humor.
De hecho, podría decirse que no estaba de humor desde hace días. Cada vez que se lo cruzaba parecía estar de mal humor, no tenía tiempo o estaba "demasiado ocupado ahora, Auroncito". Personalmente, Auron se sentía apartado.
Quizás estuviera siendo dramático, pero tenía la sensación de que todos le trataban con más cuidado que antes: Sonriéndole tensamente cuando se encontraba en algún pasillo, parando de hablar normalmente en cuento llegaba, dejándolo de lado en las actividades grupales. Sinceramente, A Auron se le escapaba la razón.
Pero, nuevamente y esperaba que por última vez, ese no era el punto.
Como decía, Luzu no se veía muy feliz, y si hace un mes todo había salido de la mierda aún cuando Luzu tenía su mejor humor, Auron no sabía que iba a ocurrir esta vez.
De todas formas, Lolo, quisiera o no, iría a su revisión. Sea como fuese.
Incluso si eso conllevará arrastrarla entre cuatro y asegurarla a una camilla con correas; Que fue exactamente lo que sucedió.
Ahora, agotado y arañado en su cama, a Auron no le quedaba mucho más que meditar. Meditar en cosas que quería eludir, en su mayoría: El repelús de sus compañeros hacia él, la creciente brecha que se formaba en su relación con Luzu, y, por supuesto, Lolo.
Lolo que lo había besado, Lolo que aprendía con rapidez, Lolo que sabía cosas que no debería saber. Lolo que...
No. Se dijo, y decidió que era mejor intentar dormir.
Paso un minuto, dos, tres, y cuando llegó el cuarto, Auron ya estaba de nuevo en pie, caminando rumbo a la sala común, decidido a encontrar las respuestas a cosas que no le causarían una crisis existencial.
Cosas como quién había sido el bastardo que había creído que enseñarle a besar a Lolo (Una persona, y no se equivocaba al decirlo, ingenua) para molestarlo sería una buena idea.
Cabe destacar que ahora sí que estaba alterado.
••••••••••••••••••••••
Cuando Luzu firmó el contrato para convertirse en el Jefe del ala médica en la base, ciertamente no estaba incluido que tendría que pasar por cosas como está.
Sinceramente, pensaba que había sido ingenuo si creía que su trabajo siempre se mantendría tan monótono viviendo en los tiempos que vivía, pero, sin embargo, tampoco había razones para creer que luego de viajar al pasado para una misión de recolección secreta, su... Auron, encontraría a una persona del pasado que lo odiaba y a la que cada mes, por al menos un año, tendría que hacerle un chequeo médico de rutina, aún si eso supondría su muerte.
Si, quizás Luzu había sido un poco ingenuo, pero vamos hombre, ¿A Quien en su sano juicio se le ocurría que algo así le sucedería un martes?
Nadie, la respuesta era nadie.
Miro de nuevo su computador, revisando los pocos datos que pudo recolectar el mes pasado sobre Lolito para un expediente, después observó fijamente a Lolo, asegurándose de que no hiciera nada que no debería estar haciendo.
Los datos que rondaban en el expediente eran los siguientes:
Nombre: Lolo (Lolito)
Edad: Entre los 20 y 30 años, aproximadamente.
Sexo: Mujer
Domicilio: Confidencial.
Estado de salud: Aparentemente sano
Recetas medicas: Nulas
Cirugía: Desconocidas.
Alergias y/o enfermedades crónicas: Desconocidas
Peso: desconocido
Altura: Entre el metro setenta y el metro setenta y cinco.
Tipo de sangre: Desconocido
Padecimiento actual: Desconocido.
Tratamiento: Nulo
Información genética: Desconocido
Notas: El paciente se muestra agresivo, inquieto y desconfiado. No se pudieron tomar más datos sobre el susodicho debido a las razones ya nombradas. La recolección de los demás datos serán pospuestas para el próximo mes.
No era mucho, pero era todo lo que pudo recolectar sin perder más cabello.
Escribió los últimos datos de protocolo para el registro de hoy, cerro los ojos, y con una gran bocanada de aire y su sonrisa mas tranquila, dedico toda su atención a Lolito, que seguía observándole con ojos amenazadores.
— Bien, ya terminé por aquí, gracias por esperar. — Se acercó unos pasos, y cuando ella no hizo más que observarlo fijamente, decidió manter la guardia alta. Era amable, no tonto. — Ahora, si me permites, yo podría...
Y entonces, tan rápido como un parpadeo, Lolito simplemente le escupió.
— ... Tomarte la temperatura.
Genial. Simplemente genial.
•••••••••••••••••
Con los años, Auron había sido reconocido por ser extremadamente metódico. Siempre tenía un plan, una solución, un as bajo la manga.
O el menos es así, siempre y cuando no esté en su límite.
Hoy, después del beso, los pensamientos intrusivos y las mordidas y arañazos, estaba, en el acantilado de la vida, peligrosamente cerca del filo.
Es por eso que quizás acorraló a Rubius para darle un puñetazo. Por eso, o porque simplemente ya se lo tenía prometido desde hace años. Fuera lo que fuera, sin dudas no había previsto que él, a cambio, se lo devolviera.
Quizás no era el único en su límite.
Auron lo miro sorprendido, y Rubius, se miró sorprendido así mismo. Quizás esto había sido tan sorprendente para uno como lo había sido para el otro.
Auron cerro los ojos un momento, y después de eso, se dedicó a pensar. Bien, quizás no había sido la mejor forma. Empezamos de nuevo.
— Necesito hacerte unas preguntas.
— ¿Que? — Rubius lo observó como si le hubiera salido un tercer brazo.
Auron me devolvió la mirada. — No tomara más de unos minutos.
Después de un silencio incómodo, Rubius se tanteó el pómulo hinchado mientras le hacía una mueca, en parte dolor en parte ironía. — Pudiste haber comenzado por ahí.
•••••••••••••
— ¿¡Lolito te beso?!
Bien, realmente, Rubius siempre fue un imbecil.
— ¿Con o sin lengua?
Pero quizás nunca tan imbecil como ahora.
— Eso realmente no importa. — Respondio. Bien, Rubius presuntamente no había sido, porque y citaba "Ojalá se me hubiera ocurrido a mí", pero ahora él lo sabía, y si no quiera que la persona responsable de este marrón se enterará y se escondiera, tendría que meter a Rubius en el ajo. —¿ Vas a ayudarme o no?
— Bueno, en primer lugar, acabas de golpearme, que te hace pensar realmente que quiero ayudarte ¿Huh? — Buen punto. Pero, como había dicho por lo general tenía una respuesta, y la solución para todos los problemas que involucraran a Rubius era, por supuesto, Vegetta.
— Quizás porque si no lo haces esto terminará en oídos de Vegetta y entonces todos caeremos, seamos culpables o no. Pero sobretodo tu, por no decirle en cuento te enteraste.
Auron siempre tenia un as. O bueno, siempre y cuando estuviera lo suficientemente calmado para no andar repartiendo puñetazos.
•••••••••••
— Bien, puede que esto duela un poco, pero es completamente necesario y solo durará unos segundos ¿Vale?
Aún en contra de todas las alertas de su cabeza que le advertían que no era una buena idea, Luzu se acercó con una jeringa en la mano.
Inmediatamente Lolito empezó a sisear y agitarse, sin embargo las correas en sus extremidades le impedían ir muy lejos. Luzu frunció el señor mientras empezaba a sacar la muestra de sangre. — Mientras más te muevas más doloroso será, Lolito.
Ella siguió agitándose.
A veces, cuando estaba más predispuesto a tener un dolor de cabeza, Luzu pensaba en Lolito. En sus modos salvajes, sus modales educados, en su actitud confusa. Todo sobre ella lo molestaba, como un dolor suave pero constate que lo seguía a todos lados.
Lolito era como un mosaico: conformada por todas estas pequeñas piezas bonitas a primera vista, pero que sin embargo, todas juntas formaban algo que era de alguna forma... Incorrecto. No se podía observar una razón clara por lo cual fuera así, simplemente era como si las piezas no encajaran del todo bien, como si estuvieran armadas a la fuerza en un molde que no les pertenecía.
Intentando ocultar a algo... O alguien.
Luzu suspiró, mientras veía los tubos de ensayo girar rápidamente en la centrifugadora.
••••••••••
Fargan o Rubius.
Rubius o Fargan.
Cualquiera de las dos opciones era tan molesta como la otra.
Auron observó a Rubius, que actualmente hablaba con Nieves, la secretaria. Puede que ahora lo acompañara, sin embargo aún no confiaba en él del todo. Sabía por Fargan que Rubius y él eran parte del pequeño grupo rebelde de Willy, sin embargo, no sabía cuánta de esa información compartió Fargan con sus "hermanos oscuros", tampoco estaba seguro que tan leal era Rubius a Willy y Fargan, considerando lo volátil que podía ser.
Considerando todo eso, estaba en lo correcto al considerar a Rubius un punto en blanco. No podía sacarle información directamente, pero si jugaba bien sus cartas, obtendría lo necesario para encontrar al culpable.
Por otro lado, si se pensaba en ello detenidamente, realmente Auron podría estar haciendo cosas más productivas, pero siempre fue bueno en ocupar su mente en otras cosas cuando quería obviar hechos importantes que no eran de su agrado.
Rubius se le acercó con una sonrisa. — Bien, tengo una noticia bueno y otra mala ¿Cuál quieres escuchar?
— Ambas. — Le dijo, y Rubius sonrió.
— Buena respuesta. Bien, la primera es que Nieves escucho de Luzu que escucho de Vegetta que escucho de Alexby que Fargan había salido de la habitación de Lolo con una actitud sospechosa.
— Bien. Supongo que podemos comenzar par ahí, vamos entonces.
— ¡Párate un poco hombre, aún falta la otra noticia!
Auron rodó los ojos, mientras volteaba a verlo.— ¿Que?
— Bueno si tanto te importa deberías saber que hace unos minutos Luzu tuvo que sedar a Lolito porque casi le rompe la nariz de un cabezazo.
El aire se le salió de los pulmones en un pequeño grito tan rápidamente como si le hubieran dado un puñetazo en el estómago, antes de agarrar a Rubius de los hombros con fuerza.
— ¿¡Por que cojones no mencionaste eso primero!?
Rubius se retorció entre sus brazos antes de responderle de mala gana. — ¡Me estás lastimando, hombre!...Además, me buscaste por lo del beso no para saber que hace Lolito en sus ratos libres. ¡Culpa tuya, no mia!
Auron quiso ahorcarlo tan fuerte, pero se abstuvo, sabiendo que era prioridad enterarse de las cosas que no se supone que deberían estar pasando.
Estaba comenzado a girarse, pensado en todas las cosas que le diría a Lolito, pero sobretodo a Luzu, cuando de repente Rubius le jalo del brazo y le atrajo hacia un abrazo conciliador.
— Ya está, ya está. Cálmate un poco, tío, eso fue hace ya quince minutos, si hubiera pasado algo grave ya todos nos hubiéramos enterado. — Le arrullo mientras le daba unas palmaditas amables en la cabeza. Auron podría arrancarle la mano, sino fuera porque le sacaba cuatro cabezas de altura. — Puede que le haya dolido, pero Luzu en realidad está bien, hombre , él está más mamado de lo que crees, si se diera la oportunidad, Lolito no tendría tregua. — Entonces Rubius le apretó el hombro, dedicándole una sonrisa sincera y cálida. Si supiera lo poco que a Auron le importaba la nariz de Luzu, quizás le volvería a dar un puñetazo.
Auron decidió omitir esa parte. Ser amo de lo que callas y todo eso.
— Bien... — Dijo mientras retomaba el plan y enterraba en lo más profundo de su subconsciente los últimos dos minutos de charla. — bien... Supongo que está bien... — Miro a un lado, luego a otro y después a Rubius. — Entonces, decías que Fargan hizo que...
•••••••••••••••••
— Bueno, supongo que eso pudo haber salido peor.
Lolito no le respondió. Nadie lo haría después de recibir la dosis de morfina equivalente a la que se usuaria para tirar a abajo a un elefante.
O al menos esperaba que no lo hiciera, si así fuera el caso, ya no habría nada en la mente de Luzu que Lolito no pudiera hacer.
Resopló, mientras sacaba el algodón de su nariz.
Debe admitir que debió haber visto venir el golpe. Ella estaba demasiado calmada para no ser una trampa, incluso abrió la boca para sacar una muestra.
Luzu fue demasiado ingenuo, pero ya no volvería a suceder.
Tenía todos los exámenes de hematología competentes, desde los básicos hasta los del cortisol. Había revisado sus reflejos, sus ojos funcionaban con normalidad, había tomado una muestra de su saliva, incluso su presión arterial, lo único que faltaba era quizás lo más sencillo y a la vez lo más peligroso.
Altura y peso.
Miro la báscula, y luego a Lolito, que aunque seguía despierto, balbuceaba cosas inteligibles a la nada con una sonrisa tonta en el rostro.
En una esquina, la impresora empezó a sacar los resultados de los exámenes de ADN de Lolito. Como era la costumbre los datos se habían comparado con los registros en todos los sistemas disponibles, esto en una situación común, ayudaría a saber más sobre los antecedentes médicos o no médicos del paciente. Luzu sabía que no serviría de nada, considerando todo, pero aún así lo hizo porque era parte de su trabajo.
Luzu se levantó. Bien, mientras más rápido, mejor.
— Está bien, Lolito, esto será rápido. Mientras más breves seamos, más rapido terminaremos y más pronto no nos volveremos a ver (En mucho tiempo, si los dioses están conmigo)... — Con cuidado empezó a desabrochar las correas. Comprobó su pulso, y movió un dedo en encima de sus ojos. Todo estaba normal. — ... Lo cual, será bueno para ambos. Tu no me agradas, yo no te agrado...
Con cuidado, la levantó, tomándola lo más suavemente posible por debajo de sus axilas hasta posar uno de sus brazos al rededor de su hombro. Espero hasta que sus pies estuvieran firmes sobre el piso para continuar.
— ... Estaremos considerablemente lejos el uno del otro, Auron nos dedicará tiempo por separado ya que una vez que se compruebe tu salud estarás ocupada en otras cosas...— Con cuidado colocó sus pies sobre la fría superficie de la báscula, intentado pararla lo más firmemente posible.
— Y entonces todo volverá a la normalidad.
Luzu nunca vino venir el golpe.
•••••••••••••••••••••
Cuando sonó la alarma, Auron había alcanzado a Fargan en la sala de entrenamiento.
— ¿Estas seguro de que está aquí?
— Ci, Nieves no me mentiría.
Auron se abstuvo de decir que Nieves era un poco torpe, por decir lo menos. Hizo una mueca, se sentía especialmente irritado hoy. Quizás era porque era martes.
— De cualquier forma ¿Cómo estás tan seguro de que fue él?
Rubius lo había observado poco sorprendido. — Bueno, Fargan nunca hace las cosas sin una razón. Si Nieves dijo que lo vio actuando sospechosamente cerca de Lolo, seguramente tramaba algo.
O el te dijo de sus planes y solo me lo estás contando para distraerme.
— ¡Míralo! Justo ahí.
Y ahí estaba: Fargan, ataviado a dos mancuernas mientras los arqueros esqueleto le disparaban flechas. Willy estaba a su lado, tomándole el tiempo.
— ¡Una ayudita no estaría nada mal! — Le había dicho el a Willy.
— Termina el circuito y luego hablamos. — Le respondió este.
Circuito 33-12 (También apodado por uno de los reclutas nuevos como "Murcia") era una de los circuitos más difíciles del plantel. Para equiparar su dificultad a un nivel comprensible tendrías que tomar en cuánta que la marca record de Vegetta era de 19 minutos, 42,6 segundos. Algo admirable, en verdad teniendo en cuanta las demás marcas. La de Auron en particular era una bastante regular: ni muy alta, ni muy baja, aún asi recordaba haberse sentido al borde de la muerte después de dar sus mejores intentos en superar el último obstáculo.
Aún con su dificultad estrambótica, el circuito 33-12 era algo que hacían con relativa frecuencia al ser parte de la pruebas de aptitud realizada cada tres meses. Recursos humanos había insistido que no era más que un examen rutinario con el fin de mantener a los empleados con buena salud, sin embargo, Auron sabía que era para mantenerlos alertas en caso de un posible ataque.
Fargan grito cuando un zombie le mordió en el glúteo izquierdo. Auron hizo una mueca, él tendría que ir a ver a Luzu por varios días después de eso.
Lo bueno es que ya estaba por terminar.
— Y...¡Listo! — Fargan pateo la cabeza de un Ender con saña, antes de ir corriendo hacia Willy. El otro lo miro con una pequeña sonrisa. — Es tu mejor marca hasta ahora.
Fargan entrecerró los ojos, mirando el cronómetro. —Joder, a este paso seguro que le ganó a Vegetta en unos meses ¿A que soy increíble, Willy?
Willy, que iba responder, fue interrumpido cuando Auron llegó.
Rubius saludó a Willy, pero Willy no le respondió saludo. Fargan se acercó a Auron para estrecharlo en un abrazo, media parte de su cuerpo está semi-chamuscada.
— ¡Hombre Auron! ¿Todo bien, hijo?
— Todo bien Fargan — Auron pensó que si resultará ser él el culpable, le daría de hostias durante horas.
— Me alegra, macho ¿Que puedo hacer por ti?
Auron probablemente le respondería de forma educada, o quizás no tanto, de cualquier forma, no tuvo tiempo para hacerse a la idea de una respuesta cuando las luces cambiaron a un rojo intermitente y una alarma (que nunca significaba cosas buenas) empezó a oírse por toda la sala a un volumen insoportable.
Durante los siguientes 60 segundos, pasaron muchas cosas muy rápidamente:
Willy mordió a Rubius en el hombro, a lo que Rubius le dio un puñetazo (O algo parecido a eso); Fargan grito cuando la pelea entre ellos llegó a su lado de la sala; Vegetta, quien abrió la puerta justo en ese momento, dijo algo que Auron no pudo entender, y después de eso, Mutamangel (Que al parecer había estado siguiendo a Vegetta) lo agarró por los hombros e intento comerle los sesos; Rubius y Willy dejaron de lado los golpes e intentaron ayudar a Vegetta, todo mientras Alexby entraba por la puerta oeste, observaba todo con ojos atentos y se deba la vuelta para irse.
Auron simplemente corrió.
Salió por la puerta este a toda velocidad, y corrió por los pasillos tanto como pudo. Las alarmas taladraban sus oídos y las luces intermitentes lo confundían, cada esquina parecía estar a kilómetros de la otra, mientras una sensación de angustia recorría su cuerpo entero.
En sus pensamientos no había cabida para nada que fuera Lolo.
No debió haberla dejado sola. No debió descuidarse. Sabía lo inestable que podía ser ante un ambiente nuevo, y aún así decidió abandonarla a su suerte. Abandonarla con Luzu.
— ¡Mierda!
Auron aceleró el paso, mientras rogaba a quien quisiera escuchar sus plegarias que tanto Lolo como Luzu estuvieran bien.
••••••••••••••
Cuando Auron llegó al consultorio de Luzu, este estaba desmayado a un lado de su escritorio.
De verdad quiso preocuparse, en serio. Incluso, una vez que pasaron los días, Auron reconsideraría su acción como una egoísta; pero justo en ese momento, cuando sus nervios estaban a flor de piel y la cabeza parecía que le iba a explotar por la alarma, realmente, lo único que pudo hacer fue gruñir, revisando rápidamente a su alrededor en busca de alguna amenaza pelirroja, y cuando no la encontró, simplemente se fue.
" ¡Que te jodan, Luzu!" — Pensó, sabía que más tarde se sentiría culpable, pero estaba enojado: Con Luzu, con Lolito y principalmente consigo mismo, por lo cual, justo ahora, solo tenía ojos para quien pudiera ser objeto de su rabia simplemente para no sentir la culpa tan pesada sobre sus propios hombros.
Porque sabía que era su culpa
Había ocupado su mente en cosas banales solo para sentir menos angustia hacia la verdad, y estas eran las consecuencias.
¡Mierda, mierda, mierda...!
Sus pasos erráticos lo llevaron a una de las tantas intersecciones de los laberínticos pasillos del plantel, y mientras daba vueltas sobre si mismo, sintió, por un momento, como si todo el mundo se derrumbara bajo sus pies.
El ruido interminable, el ambiente sofocante y sus propios pensamientos erráticos, le hacían sentir que no podía respirar.
¿A dónde? ¿A dónde podía estar?
El lugar era enorme, y si las alarmas estaban sonando significaba que había una amanezca de al menos nivel 6 suelta fuera de los últimos pisos, de alguna forma superando el sistema de seguridad. Si había superado los últimos pisos ¿Ya estaría afuera? Toda una ciudad a merced de una Lolo: angustiada, confundida. Sola.
Si el ejército la encontraba ¿Que haría? No podía morir, no la dejaría morir, pero no había otra opción para una amenaza potencial, Auron lo sabía bien. Disparar a matar, y listo, ya no habría mañanas en la biblioteca aprendiendo sobre las costumbres del futuro, no habría bromas pesadas a Rubius en las tardes, ni abrazos de buenas noches al anochecer. Nada, todo desapareciera en un cerrar y abrir de ojos, tan rápido como había venido.
Auron cayó de rodillas, como si el peso del mundo estuviera sobre sus hombros. Sintió sus ojos picar por un momento, y antes de que pudiera darse cuánta estaba llorando.
No había llorado en años. Pero ahí estaba, como si está pequeña presencia en su vida significará más de lo que realmente lo hacía.
Pero lo hace ¿No es así?
¿No es así?
Si. Si, lo era.
Si, Lo es.
Aún con las extremidades temblando, se levantó sobre sus pies, y se deshizo de cualquier tipo de distracción que pudiera despistar de su misión principal:
Encontrar a Lolo.
••••••••••••
Vegetta no encontraba a Auron.
Las alarmas seguían sonando, Mutamangel estaba atado a una silla, Willy tenía un ojo morado, Luzu estaba desmayado en una camilla provisional, Alexby ayudaba a Fargan con las heridas de la pelea, a Rubius todavía le sangraba el hombro. Todos estaban vueltos pupa, pero al menos estaban allí.
Todos menos Auron. Otra vez.
Una horrible sensación de dejávu le retumbaba en la parte posterior de su cabeza; y puede que se equivocara o no, pero esa horrible sensación le decía que donde sea que se encontrará Lolo en ese momento, Auron estaba detrás de ella.
Ahora, ¿Adónde estaba Lolito? Era una razón diferente para tener una migraña.
De alguna forma sabe que se lo buscó. Nunca debió de haber aceptado la propuesta de Auron de quedársela (¡Como si fuera una mascota!) ¿Pero que más podría haber hecho? Ambos sabían lo que les pasaba a los casos como Lolito (Que era básicamente el equivalente a cualquier caso de nivel 10 existente, o sea ninguno) y no podía dejarla morir, no cuando luchaba tan fervientemente por sobrevivir, así que si no aceptaba, que otra hacer, ¿Qué otro cosa?...¿Que...
— ¡Alguien puede apagar esa maldita alarma!
Inmediatamente se escuchó un jadeo colectivo entre los integrantes de los autodenominados Héroes de Karmaland, a la vez, que (Y como no) la alarma quedaba en completo silencio y las luces volvían a la normalidad.
— Joder macho, gracias. — Dijo Vegetta, mientras volvia a pensar ¿Que otra cosa...?
Fue en ese momento que Luzu despertó.
— ¿Qué...? — Dijo mientras se acostumbra al sabor a sangre en su boca.
— De lo que te has perdido, Luzu. De lo que te has perdido.... — Le dijo Fargan con una expresión extraña que iba desde la solemnidad hasta la extraña admiración.
Luzu decidió volver a dormir.
••••••••••••••••••••
Auron observó fijamente la ciudad rodeada de vapores tóxicos que constituía su hogar.
Hace aproximadamente siete minutos que estaba aquí, a las afueras de la entrada de la instalación, y desde hace siete minutos que había estado mirando a la nada sin tener ni puta idea de la que estaba haciendo.
Esta sensación se había hecho preocupantemente más frecuente desde que había conocido a Lolo.
Quizás esa eran las maravillas del amor de las que siempre hablaba Mónica.
— Mier-da.— Dijo, y efectivamente: Mierda, porque no tenía ni puta idea de que hacer.
Había recorrido un largo camino, había descubierto cosas que no sabía que quería descubrir, había llorado como una magdalena como no había hecho desde hace tiempo, y ahora estaba aquí: encima de una montaña artificial, en una ciudad artificial, luciendo como jodido gilipollas.
Simplemente perfecto.
Bien, solo tenía que pensar un poco: Si fuera un Lolo a mitad de una crisis ¿Donde se escondería?
La respuesta es que obviamente no lo haría. Si Auron conocía Lolo como pensaba que la hacía, debería estar en lo correcto al pensar que justo ahora no estaría escondiéndose, sino atancando. En el sistema huida y ataque de Lolito, huir nunca era una opción.
Así que, si este problema fuera una ecuación (En las cuales no era muy bueno, pero requería pensamiento lógico y, ahora, es muy bueno pensado con lógica) y la ubicación de Lolito fuera la incógnita, la forma de despejarla sería quitando los demás inconvenientes y solo centrándose en ella.
Es decir, dejar de lado que la ciudad fuera enorme, y que tuviera mil recovecos, solo tenía que centrarse en el rastro único que dejaba Lolo a dónde sea que fuera ¿Y que era eso?: El caos absoluto.
Auron había venido hace siete minutos sin un plan, y ahora aunque seguía sin uno en específico, al menos no estaba tan perdido como antes.
•••••••••••••••••••••
Hay que tener en cuenta que Auron no iba a pasearse por la cuidad entera preguntando por una persona pelirroja del pasado con ganas de arrancar cabezas a quien sea que se le acerque.
Aún así, encontrarla no fue nada difícil.
Principalmente porque los lugares por donde había pasado estaban rodeados de muerte y destrucción.
Auron estaba seguro que esto no le caería nada bien a recursos humanos.
Y aunque había una extraña estela de histeria colectiva, Auron decidió seguir por donde había más cosas destruidas, gente gritando y extremidades arrancadas. Tantas extremidades arrancadas.
Auron debería sentirse más asqueado de lo que realmente se sentía, pero hacía mucho tiempo que había dado las pases con la idea de que no era la persona más empática en cuanto a ciertas situaciones.
Por otro lado, aparte de las extremidades, estaban las noticias puestas en todas las telepantallas de la cuidad sobre una amenaza pelirroja que seguía dando vueltas erráticamente de este a sur, de sur a norte, norte a oeste, y de oeste a este.
Cuando Auron la encontró, estaba acorralada por la policía en un callejón.
Por un momento se le heló la sangre, pensado en lo peor que podía suceder en ese momento pero luego decidió (Aún estando aterrado) que de nada le servía quedarse allí mirando como un idiota.
— Con permiso, gracias. — Dijo mientras comenzaba a caminar por el muro de personas.
— ¡Encuentra te tu propio puesto, gilipollas!
Auron se contuvo para nor romperle la nariz de un puñetazo.— ¡Es lo que estoy tratando de hacer, imbecil!— Y siguió moviéndose lo mejor que pudo.
Ya había logrado moverse al rededor de diez pasos cuando llegó la primera camioneta, y todo (Desde las personas exaltadas y los reporteros molestos hasta los oficiales gritones y los vecinos chismosos) quedó en silencio.
Desde su perspectiva poco podía ver a Lolo, sabía que estaba allí por el ocasional vistazo de un mechón pelirrojo, pero nada más. Ni un solo chillido, ni un grito, nada. Aparte de el susurro colectivo de la multitud arremolinado al rededor de las vallas de seguridad, no se escuchaba absolutamente nada.
Quizás eso era la más inquietante de todo.
Fue un momento después que Auron cayó en cuenta de porque todo estaba en silencio.
La gente empezó a apartarse al paso de una camioneta negra en particular, empujándolo con ella a su paso. Una vez que se detuvo, la puerta se abrió y por ella salió una figura conocida.
Quizás esta era su oportunidad.
Aunque la marea de gente iba hacia atrás colectivamente, Auron hizo lo necesario para escurrirse lo mejor posible hasta el frente, lo cual no fue fácil, considerando lo grande que era la calle y lo llena que estaba de personas.
Por la orden de su intendente, los oficiales al lado del muro de contingencia improvisado estaban devolviendo a las personas hacia sus hogares, por eso cuando Auron llegó a el lo primero que recibió fue un empujón y un nada amable "Retirarse, ciudadano" .
— Necesito hablar con su superintendente. — El policía rodó los ojos ante su petición, mientras lo empujaba otra tanto para atrás.
— Todos necesitan hablar con él.
— Es una emergencia.
— Clado que sí...¡Señora, haga el favor de retirarse! — Grito, antes de volver a verlo. — Mire, no sé qué busca, pero este lugar es muy peligroso en estos momentos. En cuanto se elimine a la amenaza, estoy seguro de que el superintendente lo entenderá con gusto.
Era una vil mentira, hasta Auron lo sabía. Pero no era tonto, ni había nada que le pudiera decir a este sopenco lamebotas que hiciera que se apartará, así que tenía que ser más inteligente.
— Bien, claro. De todas formas no era tan importante.
— Gracias por entender, amigo. — El policía le sonrió suavemente, y Auron le devolvió la sonrisa antes de darse la vuelta, y empezar a andar. La calle estaba notablemente más vacía de civiles, y mucho más llena de prensa y oficiales tácticos. Lolo si que les estaba causando problemas.
Auron sonrió para si mismo, antes de tomar una gran bocanada de aire, darse la vuelta corriendo y chocar contra el policía desprevenido.
Fue un golpe duro, incluso se le fue el aire al principio, pero nada le detuvo de su objetivo, al empezar a gritar como nunca lo había hecho.
— ¡Reborn! ¡Conway! ¡Como sea que te llames ahora!
Entre varios policías lo agarraron y lo alejaron lentamente de la valla, pero Auron siguió gritando y pataleando hasta que por fin obtuvo la atención de Reborn.
— ¡Oh no! Ahí viene, mierda, si que te sacaste la lotería nacional imbécil. — Dijo un policía de cabello negro, al que llamaremos poli número 2.
Auron no le prestó mucha atención. Reborn caminaba hacia el con aire de mala hostia, y era ahora o nunca.
— ¡Ya nos estamos encargando de él, señor! ¡No se preocupe!
— ¡Sueltame, cara espárrago! — Y por fin se deshizo de las manos opresivas de los policías. Reborn lo miraba fijamente.— SuperIntendente, necesito unas palabras con usted.
El silencio solo duro un segundo realmente, pero para Auron fue una eternidad. De esto dependía le seguridad de Lolito, si Reborn le mandaba a la mierda, tendría que ingeniárselas lo más rápido posible, sino, sería el fin.
Reborn hizo una mueca. Auron temió lo peor. — Déjenme a solas con este capullo.
— Pero..
— ¿Pero? ¡Haz lo que te digo, gilipollas! Yo puedo encargarme de esta basura, tú tienes un trabajo que hacer.
— Si, señor. Lo siento, señor.
Y con eso los dejaron solos.
— ¡¿Que cojones crees que haces?! — Le dijo (O más bien gritó), y se sacó los lentes.
— Necesito un favor. — Respondió, y pudo ver cómo la paciencia se le escurría de los ojos.
— ¡Me importa un carajo! Estoy haciendo mi trabajo, caramierda.
Bien, buena carta bien jugada, Reborn — Pensó. Ambos tenían la regla tacita de no interactuar amigablemente el uno del otro cuando estaban trabajando, pero Auron lo sabía mejor.
— ¿Que? ¿Cómo eres una persona importante ahora, ya no quieres hablar conmigo? — Dijo, y espero a que diera resultado.
— No seas imbécil, Auron.
Bien, lo llamaba por su nombre, eso era un avance.— Necesito un favor, Reborn.
Auron pudo ver el momento exacto en que colmó su paciencia, y decidió darle la razón. 5 puntos para Auron, 7 para Reborn.
— Bien, habla.
— Te quiero ¿Lo sabes?
— No. Ahora, habla o me voy.
— Bien, pues resulta que esa linda pelirroja que tienes allí está bajo mi tutela, así que serías un gran amigo si me dejaras llevármela sin mucho más drama.
Reborn lo miro a los ojos por unos segundos, y luego le dijo un rotundo...
— No.
— ¡No puede morir! ¡Es inocente y está asustada!
— Auron, me llamaron porque le arrancó un ojo a uno de mis negociadores cuando intento hablar con ella.
— ¡Vamos, tío! ¡No entiende el español!
— Cualquier ser humano normal entiende una acto conciliador, sea el idioma que sea. Y sobretodo, no arranca ojos.
— Ella no entiende esas cosas, hombre, ni siquiera...! — Auron se calló cuando vio la mirada inquisitiva de Reborn.— Bueno ¿Sabes que? Realmente no importa, el asunto es que ella no sabe lo que hace, está asustada, me está esperando y te aseguro que si me dejas hablar con ella yo podría..
— Mi respuesta es no.— Y con eso se dio la vuelta.
¡Mierda!
Tenía que pensar rápido. La mera empatía hacia una persona desprotegida no había convencido a Reborn, y si eso no lo hacía, Auron se quedaba sin opciones.
Reborn casi llegaba otra vez a la valla.
¡Piensa, Piensa, Piensa..!
¿Que le gustaba a Reborn lo suficiente para alejarlo de su trabajo? ¿Que le gustaba a Reborn que no fuera su trabajo? ¡Mierda!
¡Piensa, Piensa, Piensa..!
— ¡¿Y que hay de Fénix?!
Fue entonces que Reborn paro en seco.— ¿Que dijiste?
¡Bingo!
— Si..¡Si! — Dijo estando más seguro de si mismo. La única cosa que Reborn amaba más que el trabajo, era a su gato, por supuesto. — Es obvio que te trajeron aquí de improvisto, y en serio, Reborn ¿Quien quisiera estar aquí en vez de con su gato? Si dejas que me lleve a Lolo, podrías irte a casa, con Fénix y dejar toda esta mierda para alguien más.
Reborn lo miro a los ojos unos momentos, antes de hacer una mueca, fruncir el seño y luego acercarse amenazadoramente hacia él. — Que sea rápido.
Auron sonrió, palmeqndo su hombro. — Así será.
•••••••••••••••
Cuando Auron entro al callejón, con miles de ojos observándole la espalda (Y algunos tantos desde el aire) al principio no vio a nadie.
A nadie, si consideras que los pedacitos humanos de personas ya no formaban una persona como tal.
"Bien Auron, esto es lo que vas a hacer-..." — Eso fue lo que escucho en su oído, por un momento se le había olvidó que lo estaban escuchando.
— Lo siento, oficial Conway, pero prefiero hacer esto a mi manera.
"¿Que? ¡Espera, no puedes-...!"
Sacudiendo su cabeza, dejo de lado el micrófono que le había dado poli número 1, y también el arma escondida en su pie que pertenecía a poli número 2. No las necesitaba, sabía que ellos consideraban a Lolo una amenaza, y de hecho lo era, pero tenía una fuerte corazonada diciéndole que ella no le haría daño.
O al menos eso esperaba.
Camino lentamente, avanzando los más paulatinamente posible, para así no alarmarla en donde sea que estuviera en este momento.
— ¿Lolo...? ¡Lolo...! ¿Dónde estas? — Auron la llamó suavemente, volteando a ver cada tanto de un lado a otro. Ya casi llegaba al final del callejón.
Por un momento, tuvo la horrible sensación de que estaba encima de él, en las escaleras de incendios, pero luego la vio acurrucada contra el lado izquierdo de un basurero mugriento hasta el tope de basura del restaurante al que pertenecía.
— Lolo. — Hizo el amago de acercarse, cuando ella levantó la cabeza y le siseó, agazapándose contra la esquina y agarrando amenazadoramente una botella de vidrio rota descartada de un montón. Sus bonitas manos sangraban.
La culpa se arremolino en la boca de su estómago, con cuidado se agachó en el piso insalubre, observando como ella le seguía con la mirada. Nunca bajo la guardia, por lo cual Auron estaba seguro que a dónde sea que se encontraba ahora, no era en ese preciso instante en el presente.
O quizás si y simplemente ya no confiaba en él.
Cual sea la respuesta, no era tiempo para sentirse culpable. Tenía que actuar, y rápido, Reborn no era muy paciente en cuanto a sus iniciativas se refería.
— Lolo, soy yo, Auron. — Dijo, y espero pacientemente a que reconociera su nombre. No paso, así que siguió hablando. Quería asegurarse de que ella supiera que no era una amenaza. — Me voy a quedar aquí ¿Está bien? Puedo asegurarte de que no te voy a hacer daño, pero si con eso te sientes más segura, entonces está bien. — La miro un rato, y cuando sus palabras no efectuaron un cambio visible, siguió con su plan, el cual consistía únicamente en hablarle como si realmente pudiera escucharle y esperar lo mejor.— Estás sosteniendo mal la botella, Lolo. Así solo conseguirás lastimarte.— Le dijo, y por un momento pudo ver cómo su agarre en la botella flaqueo, aunque luego la agitó en el aire con más vehemencia. Auron suspiro, no había si se lo había imaginado, pero quería creer que hablar surgiría efecto.
Así que siguió.
— Se que no debí dejarte a solas con Luzu, Lolo. — El nombre de Luzu le hizo a hacer una pequeña mueca, y Auron estaba seguro de que estaba vez no era una coincidencia, así que siguió.— Él no te agradaba, y tu obviamente no le agradas a él, pero sinceramente, pensar en ti no era algo que quería hacer en ese momento. Realmente tonto si lo piensas detenidamente, pero había llegado a un punto en donde no podía hacer otra cosa que pensar, pensar en tantas cosas a las cuales no quería llegar. Así que por eso me desquite contigo, evitandote. Me desquite con todos. No soy como tú, que enfrentas todo lo que viene a tu paso, yo... Si todo se vuelve demasiado, simplemente huyo. Así que huí de tú verdad, abandonandote.
"No hay escusa. Realmente no la hay, Lolo. Pero es mi verdad, y es todo lo que puedo decir para enfrentarme a ti. Y este — Y señala vagamente a la cara salvaje de Lolo, la botella y la sangre.— Este es mi castigo, cariño."
Le dedicó una mirada esperanzada a Lolito, para luego cerrar los ojos con un hueco doloroso en el pecho al no encontrar nada. Absolutamente nada. Suspiró, recordandose que estaba perdiendo el tiempo. Reborn ya estaría de los nervios y él aún no había hecho ningún avance, solo estando descubriendo su estupido corazón en estúpidas palabras para alguien que ni siquiera tenía una solo idea de lo que estaba hablando.
Iba a seguir lamentándose como un idiota cuando sintió un peso familiar sobre su hombro. Todo la angustia que tenía acumulada en su pecho desaparecio lentamente, dejando a su paso una calidez tan conocida como la figura que le devolvía el abrazo.
Con cuidado, apretó a Lolo entre sus brazos, descartando la botella olvidada a un lado, y enterrando su rostro en su cuello. Nunca se había sentido tan aliviado, todos sus sentimientos habían cambiado tan drásticamente que aún sentía sus extremidades temblar.
Y aunque un pedazo de vidrio le punzaba el culo, y el callejón oliera a mierda, y Reborn seguramente se estuviera cagando en todos sus muertos, nunca estuvo tan feliz de que esas fueran sus únicas preocupaciones.
— Por un momento pensé que te perdería, Lolo. Que te perdería para siempre. — Le dijo, mientras le apretaba más y más, nunca pensó que estar apretujado entre los fuertes brazos de Lolito le gustaría, pero ahora podía decir que era uno de sus lugares favoritos.— Si alguna vez yo hago el amago de dejarte una vez más, prométeme que me patearas en los huevos.
— Te prometo que lo haré, Cari.
Fue en ese momento cuando a Auron le explotó la cabeza.
¿Que carajo? ¡Que carajo!
— ¡¿Que carajo!?— Dijo (O más bien gritó) antes de soltarse de Lolo y golpearse contra el piso.
— ¡Mierda! ¿Estas bien? — Le pregunto Lolito, antes de acercarsele y mirarlo con preocupación.— Uhh, te diste uno de lo lindo, hombre.
Una parte pequeña de su cabeza le estaba diciendo que se había dado un buen golpe en la cabeza, que ahora sangraba y que debería dolerle; La otra parte, sin embargo, se dedicaba a gritar como loca que Lolo, Lolito, SU Lolo le estaba HABLANDO.
— Mierda, necesito que te levantes, Auron, sino esos mierdas de policías vendrán y nos meteremos en un marrón terrible. — Pero Auron no escuchaba, toda su mente estaba ocupada en que Lolo le estaba hablando, llamándole por su nombre ¿Desde cuándo sabía hablar? ¿Tuvo conciencia todo este tiempo? ¿Que tanto sabía?
Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, miér...
— Joder, sé que fue una sorpresa, pero tampoco era para tanto. Ven, acomodarte aquí, vamos a ver cómo esto puede parecer menos que quise matarte y más un accidente.
Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, miér...
Auron jadeo, acababa de declarar sus sentimientos a Lolito, y está la había entendido ¡Le había entendido! Iba a morirse, juraba que iba a morirse de la vergüenza.
— Auron, voy a necesitar que me respondas, macho. Me estas asustando.
Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, miér...
— ¡Auron!
— ¡¿Que?!
Fue entonces cuando Auron se dio cuenta que quién había gritado su nombre no fue Lolito.
— ¡Manos arriba, hijo de puta!
Mier-da.
— ¡Reborn! Esto no es lo que parece. — Le dijo, pero ya Lolito había levantado las manos, y poli número 1 y 2 la estaban levantado para arrestarla.— ¡Hey! ¡Dejen de hacer eso! Ella no ha hecho nada.
Reborn, que lo estaba ayudando a levantarse (O más bien casi cargandolo), frunció el seño. — Te di el tiempo que me pediste, y esto es lo que pasó. Es una clara amenaza, y ahora se va a fundir en la cárcel.
— No lo entiendes, Reborn. — Le dijo mientras seguía torpemente a las personas que se llevaban a Lolo a través del callejón, directo hacia las cámaras de las arpías de la prensa. — Dame tiempo, dame tiempo para explicarte.
Reborn no le dijo nada, mientras más y más paramédicos le rodeaban, haciéndole preguntas imposibles de responder en ese momento.
— Por favor, Reborn. Te deberé una. Déjame explicarte y te juro que todo tomara sentido. — Le dijo, cuando Reborn se detuvo, se dijo que está era su última oportunidad. Realmente la última.
••••••••••••••
— ¿Cuantos porros te fumaste, Auron?
Bien. ¿Sabes que? Realmente no lo culpaba. La historia de su vida durante los últimos dos meses había sido de todo menos plausible.
Lolo estaba actualmente en otra ambulancia, recibiendo atención médica de un par de enfermeras muy profesionales, tenían que serlo si aún viendo todo lo que habían visto le estaba sonriendo amablemente y le trataban con dulzura.
— Bueno, sé que no lo tiene, pero es la verdad. — Respondió mientras seguía paso a paso los movimientos de Lolo. En estos momentos no importaba que hubiera pasado dos meses con alguien que presuntamente le entendía más de lo que creía o que no sabía exactamente cómo se posicionaban sus sentimientos ahora que podía ser algo más que un enamoramiento tonto, todo lo que necesitaba saber es que ella está bien y a salvo. Auron suspiro y volvió su mirada hacia Reborn. — ¿Por que tendría que mentirte?
— ¿Quizás porqué estás claramente enamorado de una psicopata asesina?
— ¡No estoy enamorado de ella!
Reborn levantó una ceja.
— ¿Sabes que? No importa, el asunto es si vas o no dejar que nos vayamos.
— No. No lo haré. — Dijo y Auron sintió, como otra vez, se le caía el mundo bajo sus pies.
— Pero-...
— Auron, mató a personas de forma brutal y sanguinaria.— Dijo, antes de sonreírle suavemente y apretar su hombro. — Aún así, si lo que me dices es cierto, ella podrá salir más o menos impune, siempre y cuando descubras que la hizo estar en ese estado en primer lugar. Cuando lo hagas, si es que hay una razón, puedo ayudarte.
Auron asintió para si mismo, para volver a ver a Lolo.
¿Que lo hizo estar en ese estado en primer lugar?
— Por cierto, llame a tu jefe, por ahora te librarás de la ley, pero él se encargará de su caso por el momento.
Oh mierda.
••••••••••••••••••••
Estuvieron todo el camino en silencio.
Auron no sabía que pensar.
Ahora que su mente estaba libre parcialmente de las preocupaciones sobre la cárcel y la muerte a corto plazo, todo se centraba plenamente en Lolo. Otra vez.
Las preguntas que ya se había planteado orbitaban nuevamente sus pensamientos sumadas a las nuevas. Que tanto de sus suposiciones era cierto, eran solo preguntas que la persona a su lado podía responder.
Ahora que Lolo (O cual fuese que fuera su nombre) estaba plenamente consciente de sí misma, todo se sentía diferente. Quizás era porque la posibilidad al rechazo era más real, pero sus sentimientos se sentían más indebidos. ¿En realidad todo se basaba en que no podía haber una respuesta real de su parte? ¿O simplemente era porque tenía miedo? Siempre todo se basó en eso, en el miedo a que lo rechazaran. Nunca nadie lo había hecho, y quizás ese era el problema.
Lolo ahora pensaría que era un enfermo que solo quiso aprovecharse de ella, o tal vez no. Nunca nada se sintió tan real, y quizas por eso ahora todo era tan terrorífico.
Bajaron del auto cuando esté llegó a la zona límite para tránsito de transporte motorizado. La entrada de empleados de la base quedaba a unos quince minutos a pie montaña arriba, lo cual significaba que se venían otros quince minutos de ellos dos juntos sin nada más que un silencio incómodo entre ellos.
Auron suspiro, mientras empezaba a caminar.
¿Estaba realmente enamorado de ella? ¿O solo de la persona que solía ser?. Realmente no sabía cómo era la verdadera Lolo, solo su versión más inocente, más libre. Pero nadie era así, ni el mismo lo era. Y si era sincero, realmente ninguno de los había visto la verdadera versión de si mismo del otro. Auron no solía ser tan emocional, ni tan libertino. Quizás esa era su versión más pura, pero no la habitual. Y quizás a ella le gustará su parte valiente, ¿Pero a donde quedaba la otra parte? Los sobrantes que nadie quería.
Quizás simplemente estaba pensado mucho.
— Auron.— Ella dijo, y sintió como su corazón dio un brinco inesperado. Aún así, respondió con normalidad.
— ¿Si?
— Ya llegamos.
Auron se obligó a no reconocer lo decepcionado que sentía por esas simples palabras. ¿Que esperaba? ¿Una declaración empalagosa a la luz del atardecer? Así no era la vida real, al menos en la realidad en la que él vivía. Asintió levemente, adalantandose para abrir la puerta del humilde centro de recolección de datos del clima abandonado que constituía la entrada "trasera" de empleados de la base. Esta entrada no era muy concurrida, así que esperaba que si entraban por aquí al menos tuvieran unos minutos de privacidad antes del escándalo que se formaría.
También necesitaba unos minutos para pensar en cómo demonios explicar esta situación a Vegetta.
Con un suspiro y un jalón, la escotilla de la escalera insertada en medio del lugar se abrió y luego se apartó a un lado:— Bien, las damas primero. — Dijo, y entonces, por un momento pudo ver cómo por el rostro de Lolo cruzaba una expresión agresiva, antes de desaparecer abruptamente al ella sacudir la cabeza. Auron tomo nota mental para preguntar más tarde, quizás cuando se sintiera menos como una mierda mal aplastada a la que le arrancaron el corazón.— Procura tener cuidado, es una caída larga.
— Lo sé. Gracias.
Y con eso realizaron su bajo descenso hacia la parte sur del primer piso de la base, en la sala de lavandería, que era a donde terminaba el conducto.
Quizás esta vez fue aún peor, algo mezclado por la gran bajada, el ambiente incómodo y la forma en que sus respiraciones retumbaban en sus oídos con cada paso.
Al menos termino rápido.
Sin embargo, no habían salido ni quince pasos fuera del pasillo de la sala de lavandería cuando en una esquina se encontraron de frente con Vegetta y toda su justa ira.
Oh no, ahora no.
— ¡Tú, tonto!
Y durante los próximos 10 minutos, Auron, con un dolor de cabeza cada vez más grande, hizo lo que ya sentía que había hecho ya millones de veces: Explicar como había llegado a esta situación donde el estaba todo magullado, saliendo a callejón sucio y con una persona consciente más de que cuando se había ido.
— ¿Cuantos porros te fumaste, Auron?
— ¡Cierra la boca, Rubius! ¡Tú estabas allí!
— ¡No respondiste la pregunta, Auron!
— ¡Sino cierras las boca, te la voy cerrar a puñetazos, gilipollas traga vergas!
Rubius lo miro por unos momentos, con cara de ni haber entendido del todo. Y ahí va, la culpa otra vez ¡Mierda!
— Lo siento, estoy cansado.
— ¿Puedo opinar algo?
Incluso Auron volteo sorprendido cuando Lolo hablo.
— Bueno, claro tú-...
Fue entonces cuando Luzu llegó.
— Lamento interrumpir, pero necesito hablar contigo, Auron.— Dijo él. Ni siquiera se vio molestado por el hecho de que Lolo hablara, él solo siguió hacia delante para llagar a él. Se veía horrible sinceramente, pero en su cara había una expresión de determinación que nada bueno podía presagiar. Entre sus brazos sostenía una carpeta, y cuando ambos llegaron a un lugar más privado, se la tendió con manos firmes con una cara que no podía entender.
Cuando Auron la abrió, allí, en blanco y negro, estaba la cara de Lolito, y en la esquina, de forma muy clara, el logo de la empresa privada para la cual todos trabajaban.
••••••••••••••
What would Steve do if Omega went and got a job behind his back after she completed college? 😂 like Rosey is in school so she becomes the assistant of someone in her field especially if her boss was an alpha 😏 (imagine if her boss was Ari 😂😂)
I don’t think omega does anything without Steve’s permission 😭😭
But you’re inside my head bc ofc I’ve been thinking of scenarios like this!!! I can imagine them having a fight over it bc she really wants to get a job bc she feels restless at home now that Rosie has started preschool. Steve wants to have another baby and omega says she wants to try working first. Steve is super against this and doesn’t want her to work at all, especially now that he’s the senator and they’re in the public eye— he wants his wife to be a mother and housewife first and above all. So he puts his foot down.
Then omega goes behind his back and just starts applying for jobs for the heck of it… just to see if she’d be accepted. She applies for one job which she’s UNDER-qualified for and she gets it which makes her suspicious and she realises all these places only want to hire her bc of her last name (Rogers) and the fact that she’s the senator’s wife.
SO THEN she starts applying using her maiden name and she keeps getting rejections 🥲🥲 Turns out nobody wants to hire an omega in a job “more well suited for alphas.” This makes her really sad. THENNN I can imagine her getting finally accepted to a job at a female-run publishing house as a publishing assistant and she’s sooo happy! She tells Steve, and explains how she only has to go in two days a week and the rest is work from home.
Steve is… not thrilled. In fact, he gets angry bc how dare she apply with her maiden name bc that’s not her surname anymore. And how dare she go behind his back because she’s not allowed to do that. He asks her how she plans to do this job when she gets pregnant again because he DOES plan to get her pregnant again, like, as soon as possible.
Omega says she would like to wait another year before having another baby, so she can gain experience working. Steve is NOT having it (he’s in especially a bad mood bc of work stress and all that). So he just slams the door and leaves and sits and stews in his home office. Omega gets paranoid that he hates her and will leave her (although not that much, only a little bit bc she’s healing now) so she tells him she’s sorry and she won’t accept the job and she loves her family and loves him and if it makes him that upset, she’ll sacrifice the job to do what he says bc she knows that marriage means you have to sacrifice certain things.
But then STEVE (who has calmed down) feels bad bc he hates how sad she looks and he knows she’s been through so much and how could he really deny her from this happiness? There’s an internal war going on in his head because on one hand, he’s her alpha and his word is law and he shouldn’t be made to feel bad for putting his foot down. Tons of his friends and family keep their omegas under very tight control. He doesn’t want to be seen as lenient! But then he ultimately decides he doesn’t care, and that he wants her to be happy.
So he does a thorough background check on this publishing house, and is secretly pleased that the staff is all women (that’s a big deciding factor in letting her work there). And turns out, it helps him gain public favour too, bc Senator Steve Roger’s wife is not only the perfect submissive housewife and mother, but she is also a working woman! So Steve gets praised in the media for allowing her to work.
AJDJSKAK idk if this is canon bc although I like this, I also love the idea of omega being a traditional housewife and having baby after baby with Steve 🥹🥹 so let’s just call this a brainstorm idea draft whatever, but not officially canon! But not unofficial either! What do you guys think??
Has anyone done the "as a lesbian...supporter" meme for Maybelle yet?
Baileys being so expensive is both saving me and killing me



