Siempre pobres
Siempre me gustan tipos pobres... pobres de dinero, de mente y de afectos. Recuerdo en particular dos. El primero, después de nuestra cita (a un carrito de completos) me quedo debiendo 6mil pesos. Como yo siempre he sido de las independiente, nunca me ha molestado pagar. El problema, de además de no tener ni uno, me acuerdo que fue mi primer amor... pero amor pobre, porque ni para quererme bien le alcanzó. Me quizo a medias en todo sentido, y tiraba super mal... porque hasta para eso era egoísta y pobre.
El segundo caso, era un tipo pedazo de nada que se me cruzo en circunstancia donde lo último que tenía que hacer era fijarme en él. Era rata, no por lo económico, si no que en toda su actitud de vida. Pero una se calienta, y como yo soy de las obsesivas, hasta que no sufro no me doy por vencida. Obvio que en este plan, me falla que soy poco comunicativa con mis emociones, pero ese es tema de otros post. Este tipo, nunca me invito a nada, porque nunca tenía nada... si si quiera actitud real.
Aquí, me voy a detener un poco... a mi la plata me da igual. Pero he aprendido, que quiero alguien que se la juegue, esfuerce y demuestre interés. No me importa la cantidad, me importa la calidad... la equidad. Si yo doy 100 quiero que también den 100. El problema, tal vez no eran ellos, si no que yo soy demasiado jugada y obsesiva.
De todas maneras, y como escuche en un podcast... basta de enamorarse de puros Don Ramón, weones que nos les alcanza para pagar la renta, anda lloriqueando y se andan arrancando de las responsabilidades, aunque sean onderos y buena onda y toquen guitarra.
Bbto amate por sobre cualquier de esos espejismos en el futuro. <3








