Estoy harta.
Estoy harta de ser siempre la segunda opción de todos y para todo.
Cada vez que quiero forjar una amistad, no puedo.
Siempre soy la tercera rueda.
Siempre soy la que no encaja.
Estoy harta de no poder relacionarme con las personas.
Siempre me cuesta tanto lograr llevarme bien con alguien y cuando logro abrir un poco mi corazón todo termina antes de siquiera empezar, mis ilusiones se derrumban de un segundo a otro y luego me doy cuenta que siempre fui la que sobraba, que nunca le importé lo suficiente a alguien, que tal parece mi existencia sólo está para ser rechazada.
Naedal










