Las ciudades chinas están empezando a probar kioscos de barbería con robots impulsados por IA que podrían cambiar la forma en que las personas se cortan el cabello.
En lugar de sentarse con un barbero humano, los clientes entran en un kiosco inteligente donde el sistema escanea su cabeza en 3D, analiza la forma del cabello, la estructura del rostro y los ángulos de corte, y luego usa brazos robóticos para recortar con precisión milimétrica.
Con un costo de apenas unos ·60 por sesión, la idea se siente como una mezcla entre una máquina expendedora, un salón de belleza y automatización futurista.
Promete un servicio más rápido, precios más bajos y resultados consistentes, pero también plantea una gran pregunta:
¿Confiarías tu corte de cabello a un robot?
Enviado por: Antonio












