“Eadith, no te vayas” Aethelflaed la interrumpe cuando está a punto de salir por la puerta. Una vez que logra su objetivo, detenerla, suelta el brazo de la pelirroja y vuelve a guardarlo bajo su abrigo. Sería muy desconsiderado dejarla ir a esa hora, desprotegida y bajo la cruel temperatura del invierno, después de todo lo que hizo por ella esa tarde al mantener un secreto. “Por favor acompáñame, déjame gratificar lo que has hecho por mi” como es reina, cree poder ofrecerle lo que merece. @lordbebbanburg










