No era la primera, pero sabía perfectamente que sí sería la última vez que su, a partir de ahora, ex-novio la dejaba tirada. Las cosas entre ambos no habían ido muy bien últimamente, pero ya se había cansado de estar dando siempre oportunidades para que él se riese otra vez de ella. La mirada de Ingrid se dirigió a la camarera, la cual le volvió a preguntar si estaba lista para pedir. Por lo que la contraria, con una leve sonirsa fingida negó con levedad y pidió un poco más de tiempo. Volvió a mirar su telefono, viendo que no había ni un solo mensaje del muchacho en contra de los incontables mensajes que la joven había estado enviando al que esperaba, por lo que suspiró con pesadez mientras esperaba un poco más, haciendo falsas ilusiones de que fuese a aparecer. Las miradas de pena de la gente que estaban en el lugar habían pasado a un segundo plano en la mente de la muchacha pues tenía cosas más importantes por las que preocuparse, sin embargo, estaba llegando a un punto en el comenzaban a intimidiarla en demasía. @sophictvrner














