179 págs.
Uno no cree, por puro prejuicio, que un prostituto de veintipocos años pueda y quiera escribir así. Que quiera poner pausa a lo que está viviendo y reflexionando para contarlo en tiempo real.
Y sería muy bueno que siga escribiendo. Que escriba mucho. Que use toda esa vanidad que tiene y esa astucia para supuestamente infiltrarse en la discusión política de Chile como lo hace Pamela Jiles, porque de esa forma sus textos van a necesitar cada vez menos de un editor del que hoy ya reniega.
Aprendí. Me abrió un poco más la cabeza y si bien comparto varias cosas provocadoras, hay otras que encuentro derechamente absurdas o de una postura infantil y repetida.
Me gustó?: Más o menos.
De qué se trata: Compendio de algunos relatos (no agradables para mí) como prostituto homosexual, ensayos políticos (intensos en retórica), columnas suyas en The Clinic, posteos en FB y opiniones personales (innecesarias) sobre otros actores del establishment gay en Santiago, Lemebel incluido.
Por qué lo compré?: Porque vi una entrevista al autor en la TV y me interesó que se definiera como prostituto antes que otra cosa.
Parte favorita: Me gustaron los ensayos Una venta emancipada porque toca el tema del amor de forma no convencional y La poética de la indisciplina donde crítica a los poetas tradicionales.
“Ir más allá del gusto. Se puede evitar ese romanticismo del gusto propio. A mí la prostitución me ha servido para desconfiar de mi gusto y confiar más en una voluntad experimental”.
Le puede gustar a: feministas, disidentes sexuales, personas interesadas en relatos crudos.
Le puede disgustar a: conservadores, impacientes con la retórica.








