#001
—Muy bien, entonces... aguardemos aquí —susurró la joven para ella misma, quién luego de muchas maniobras había conseguido llegar al tejado del granero, maravillándose con el paisaje que Tennesse tenía para ofrecerle aquella tarde. En sus manos portaba su teléfono móvil, sin embargo, salvo para su indispensable música que le alegraba hasta la más grises de las tardes, la muchacha casi ni lo utilizaba. Alternaba la vista entre la pantalla y el camino que conducía a la casona, esperando ansiosa la llegada de alguien que traería consigo buenas noticias. Solo esperaba que fuera verdad lo que rumoreaba por esos lares.














