Roberto Sukerman. “Dejá, yo manejo”
Así comenzamos este blog con análisis estético de la imagen publicitaria de los candidatos en Santa Fe. El seguimiento va por el lado de la selección de colores, imagen, fotografía, eslogan, video y algún que otro aspecto que integra la campaña.
Sukerman, pre-candidato a intendente por el Frente para la Victoria comenzó, como muchos, la campaña a fines del 2014, presentando algunas cosas de lo que iba a mostrarle a los rosarinos.
La primera carta que mostró, tenia que ver con un video institucional acompañado por un jingle que se salia de lo que veníamos escuchando en campañas previas.
Esta fue la gran apuesta del Pre-Candidato, canción original, músicos que sospechamos, que son locales tocando dentro de los barrios rosarinos, todo esto escapando al jingle cuarteto-cumbia que venia estando de moda a esto que es mucho mas jugado, bello y alejado del cliché.
Ahora bien, en la campaña gráfica se ven otras cosas, distintas, que particularmente hacen ruido, que son contradictorias. Mirá las fotos y seguimos.
Dividimos el afiche en 2 partes. La primera se la dedicamos al fondo y al “nombre-marca”. Entonces vamos a arrancar así: Si un pre-candidato a Intendente de Rosario me dice que va a “Superar los desafíos” como primer mensaje de campaña, tendremos la obligación de saber que desafíos se nos avecinan o si son desafíos personales o quizá para el partido que representa. Entonces nuestro eslogan está, a priori, vacío, no tiene mucho para contarnos. Lo que sí está muy bueno, es esa firmeza que se busca transmitir en el “nombre-marca” del candidato Sukerman con un buen subrayado rojo sobre el blanco de las letras mayúsculas sin serif. Una connotación que busca mostrar firmeza, lo importante, presencia, una gestión que no debería ser endeble. No se entiende por qué se utiliza el fondo que nos indicaría que es un atardecer, también está la sensación del puente Rosario-Victoria y el río Paraná en la imagen. En este caso lo primero que sucede en nuestras cabezas es que Se viene la noche para la ciudad y se necesita alguien que conduzca los próximos cuatro años, o será que el puente tiene lugar por ser la última gran obra peronista en la ciudad. Tal vez es mas simple de lo que pensamos atardecer y puente solamente signifiquen unión. Unión entre el día y la noche y nexo entre la nación y la ciudad. En el atardecer los colores predominantes son los naranjas, violetas, azules y negros. Todos estos (a excepción del azul, ninguno de los otros tienen que ver con el peronismo, bue, ahora el naranja con Scioli, pero en rosario es otro cantar) Que hubiese pasado si en vez de un dudoso atardecer lo cambiamos por un efectivo amanecer? Capaz que quedaba así.
En fin, la realidad indica que eligieron otra cosa, naranjas y violetas en su mayoría. Uno no quiere ser malo, pero parece que se subieron al caballo de la moda,con Marsala (tinta marrón rojizo con matices vinos) el color del 2015, o por lo menos con una combinación entre sus familiares mas cercanos.
LA FOTO
Roberto sale favorecido, rostro sonriente pero no jocoso, el contraste resalta el color de sus ojos, el Photoshop es muy suave y las arrugas en la cara apoyan esa búsqueda de transmitir tranquilidad. Todo acompañado de un corte de pelo prolijo pero barba de 3 o cuatro días que buscan reflejar el ideal de trabajador constante, el toque peronista lo trae la camisa celeste infaltable en cualquier foto de candidato del partido, además se lo muestra sin corbata para reflejar informalidad, distensión y trabajo. En definitiva está muy bien la elección.
El Folleto
Que pasó acá por dios! Cambiaron el gesto amigable del candidato, agregaron un saco, el fondo es parecido pero no es el mismo. La linea de firmeza sobre el “nombre-marca” se fue abajo para contener el eslogan, logo de partido (que al fin aparece) y número de lista. Un verdadero cambio innecesario, remarcando todos los errores anteriores. Cambio de tipografías. Cambio de agencia? Lo mejor, canción original y esfuerzo por contar algo con las imágenes. Lo peor, caer en la moda de los colores, el cambio en el folleto y el eslogan que no nos dice absolutamente nada. Me quedo con la cara del tipo copado que en un viaje cuando está oscureciendo dice “Dejá, descansá que manejo yo”.









