Pero te extraño aunque no haga bien
Ni a vos, ni a mi, ni a nadie...
Dentro de poco te quiero ver
Aunque duelas 😪
Extraño esa llamada por la madrugada...
Mi corazón quedo hecho en partes,
en parte por lo que hiciste.
seen from United States

seen from France
seen from United Kingdom
seen from Ukraine

seen from Uruguay
seen from Denmark
seen from Denmark

seen from United States
seen from United States
seen from Taiwan
seen from United States
seen from Denmark
seen from Russia

seen from Netherlands
seen from Türkiye

seen from Russia
seen from France

seen from Malaysia

seen from United States
seen from United States
Pero te extraño aunque no haga bien
Ni a vos, ni a mi, ni a nadie...
Dentro de poco te quiero ver
Aunque duelas 😪
Extraño esa llamada por la madrugada...
Mi corazón quedo hecho en partes,
en parte por lo que hiciste.
Distanciamiento de Tumblr
El blog que no es blog perdió su gracia cuando:
- Dejé de escribir cosas para quienes ya no eran dignos de leerme.
- Comencé a admirar el paisaje de la vida en lugar del de las fotos.
- Escuché dentro de mi y llegué a mis propias reflexiones en lugar de adoptar las de otros.
- Escribí mis propias novelas y textos de vida en el día a día y nunca más sentí el deseo de leer mis sentimientos, para aceptarlos, escritos y vividos por alguien más.
- Empecé a estar segura de lo que pensaba y lo conversé, transmití y compartí en lugar de echarlo al olvido por aquí.
Tumblr dejó de tener sentido cuando comencé a arriesgarme y vivir en el mundo real, al igual que cualquier otra red social.
Le dije adiós a ocultar, encerrarme e imaginar... y comencé a evidenciar, a experimentar, a sentir la realidad.
----------
No, no desapareceré por completo de este mundo, porque hacerlo es no vivir exactamente la realidad que nos ha tocado.
Pero solo estaré de vez en cuando. No cuando lo necesite, si no cuando lo quiera. Como hoy.
Me he dedicado a odiarte y mentir
Se acabó esta farsa. Me harté, me cansé, me ganó el dolor, me venció el amor. Si hasta para vivirme mi pena me he encargado de hacerlo de la mejor manera para ti.
Te extraño como no recordaba que podía extrañar a las personas. Te extraño con tanto amor que me desborda el alma. Te extraño tanto que te escribo esperando que me leas, aunque se bien que no lo harás. Te extraño y me duele profundamente no poder hacer un poco más.
Desde que todo terminó me he dedicado a odiarte y mentir. Me he dedicado a dibujar la verdad, a sonreír casi todos los días, a hacer como si todo estuviese bien, cuando lo cierto es que nada lo está. Lo cierto es que me quebré, lo cierto es que jamás lo esperé, lo cierto es que aunque todo estuviese mal yo aún podía intentar, lo cierto es que aquel día no te quería dejar, lo cierto es que lo único que no fue falso es que te amé de verdad, como me había olvidado de amar.
Cuando te conocí, aún recuerdo lo que vi... más allá de toda sombra, más allá de todo pero, más allá de todo miedo... solo vi paz. Cuando te conocí, cuando te sentí cerca, cuando tomarte del brazo llamó mi atención por completo, lo único que sentí en mi corazón fue una total admiración y un amor infinito. Algo tan inmenso que aún sigo preguntándome dónde está, entre tanto dolor, entre tanta rabia, entre tanta tristeza y decepción. Pero las lágrimas que por fin boto aquí, me dicen, me gritan que todo sigue aquí, muy dentro de mi.
Me fui, porque honestamente no puedo seguir engañándome como hasta ahora lo he hecho. Porque ya lo he hecho durante suficiente tiempo, porque lo hice estando juntos y porque, quizás, la única forma de aceptar que acabó es dejar de hacer lo que siempre hice a tu lado.
Estando juntos lo hice así, solo te mentí, te mentí todo el tiempo, de la forma más perfecta en que podía hacerlo, te engañé magistralmente cada instante que pasamos juntos, cada día, cada tarde, cada segundo. Salvo algunas ocasiones, en las que me atreví, con completo pavor, a ser yo. Y lo cierto es que ya no se qué fue lo que nos destruyó: la mentira o la verdad. Aunque en el fondo de mi corazón se que fue la verdad. La verdad me estallaba en la cara después de tanto ignorarla y una vez al mes, me retorcía la lengua y el corazón, y salía por mi boca despavorida gritando después de tanto ser ignorada por mí y suplantada por la mentira. La verdad de todas las veces que una palabra tuya me hacia daño y callaba, la verdad de cada momento en el que fingí no ser como soy para agradarte más, la verdad de todo lo que modifiqué forzosa y completamente para ser la persona que querías a tu lado, la verdad de todos los defectos que me encontraba mirándome cuando te escuchaba hablar, la verdad sobre quién soy realmente, que nunca me he sentido orgullosa de ser, la verdad de lo imperfecta, inestable y poco resuelta... que llegaba cada cierto tiempo a llorar mirándote a los ojos, repitiendo una y otra vez: me dueles.
Y es que tal vez, debí haberme dado cuenta que no bastaría mi amor, ni toda la admiración que por ti sentía. Porque sin importar lo que sintiera yo por ti, tú me destruías cada día... yo me destruía cada día. Y no fui capaz de asumirlo, de mirar con amor quién soy y decirme que no era correcto. No fui capaz de reconocer que a veces la persona no es quién pensamos, que nunca fuimos hechos para estar juntos, al menos no en este momento de la vida... quizás en ninguno. Porque debí haber reconocido que quería más y no me conformaría con menos, porque debí haber sabido decirte en el momento preciso: “yo no pienso así”, “yo siento esto”, “yo soy así y orgullosamente”. Debí haberlo dicho en su minuto, debí hablar en lugar de vomitar cada cierto tiempo la cantidad de cosas que llevaba guardándome durante tanto tiempo adentro.
Me di tan pronto cuenta de las cosas, me di tan pronto cuenta que en este caso ningún amor, por más inmenso bastaría, para estar contigo... pero, sin embargo, era tan tarde para que fuese sencillo alejarme, era tan tarde una vez que ya me había decidido a amarte. Que comencé a no darme por vencida -tremendo error- y a obligar a mi corazón a adaptarse por amor, y a modificarme para hacerlo durar, y a cuestionarme para obligarme a cambiar, y a convencerte -sí, convencerte- para que algún día me llegaras a amar de verdad... Aún sabiendo que a la que era en realidad jamás la hubieses podido amar.
Así que si, todo fue un engaño, todo fue una inmensa farsa y, aunque yo te amé demasiado, tú nunca me amaste, no a mi. Porque nunca fui, porque me asustó inmensamente que no fuese así y me escondí de ti, porque no quería sentir tu rechazo, porque yo ya te estaba amando.
Lo lamento amor, lo lamento tanto, tan infinitamente. Debí haber sido menos cobarde y no arrancar del miedo a perderte, si no afrontarlo, aunque eso significara hacerlo irremediablemente. Lo lamento amor, lamento haberte amado tanto, tanto. Haberte amado de la peor forma que alguien puede amar, haberte amado con disfraz, haberte amado con mentiras.
Hubiese deseado que me conocieras, como en algunos instantes lo hiciste, en algún par, donde pude ser simple y honesta, aun sintiéndome tan poco. Quiero que sepas que aunque fueron atisbos de verdad, si me viste siendo real: jugando a ser una niña cada vez que podía, temblando de miedo cuando se acercaban ciertos momentos, empoderándome de mi misma con los ojos vendados, viéndote a los ojos en silencio y gritando por dentro, llorando hasta desfallecer pidiéndote más amor, entregando por completo el corazón en cada acción.
Porque aunque todo parezca una enorme mentira. La única verdad es que solo fue proporcional a mi amor.
Adios. {Me quedó pendiente el “odiar” y eso vino después de un par de horas de mucho llorar para poder escribirlo: Siento que si hubieses hecho al menos un poco más por esto... Hubiese sido tan distinto. Porque lo cierto es que odié mentir, odié fingir, odié no amarte con todo lo que soy, como se y me gusta hacerlo. Pero siempre me sentí tan nada a tu lado, que fue inevitable hacer lo hecho... Y quizás sentirme nada tiene que ver con mi autoestima, pero el no poder dejar de sentirme así, solo tuvo que ver contigo.}
Aun no consigo procesar nada en lo absoluto. Y es que creí estar lista para este momento hace tanto, pero jamás se está. Lista ¿para qué, en realidad? Si nunca se sabe cómo va a ocurrir, ni cuando, ni que traerá consigo. Solo se sabe de su existencia ineludible, pero solo eso. Se sabe que todo acaba algún día, siempre, incluyendo la vida. Me pregunto como un día tan triste, puede volverse maravilloso, y luego tan triste nuevamente, y tan magnifico otra vez... Y así sucesivamente. Me pregunto cómo el fin y la muerte, pueden generar la nobleza y la verdad. No sé cómo reaccionar, porque es tanto junto, que ya no quedan palabras, ni lágrimas, ni nada en lo absoluto, nada más que suspiros eternos: de resignación, de dejar ir y de agradecimiento. Tengo que despedir así, por qué no se hacerlo sino con letras y, aunque no siempre fue nuestra relación perfecta, nunca olvidaré cada compañía en el momento justo, el apoyo, el cariño, el aliento y la alegría. Digo hasta siempre, porque a donde vayan las almas, cuando se separan, nunca dejarán de estar conectadas. Por otra parte, gracias aún más grandes, porque siendo sincera nunca imaginé que en mi corazón hubiese tanto perdón, ni escuchar de ti un reconocimiento, ni mucho menos un lo siento, gracias por ser humano, después de todo, aún cuando afirmé tantas veces que no, gracias por saber, gracias por creer, gracias por ceder. Te amo, con cada uno de nuestros defectos, comunes y dispersos, con cada uno de nuestros conflictos, con cada una de nuestras diferencias, porque al final, crecemos juntos, los cuatro, aunque parezca duro. Gracias por decir lo siento cuando creí que todo estaba perdido, gracias por elegir amarnos más que al orgullo, gracias por ser mi padre y querer continuar esta guerra larga, que no siempre te da razones para soportar. . Al final, era verdad, cada herida se vuelve una nueva oportunidad. Hay que continuar. #desahogos #escritos #tristeza #adios #hastasiempre #graciasinfinitas #cambiar #crecer #continuar #amar #suservidora
¿Era necesario?
Era necesario aparentar cercanía
en un espacio donde reina tanta distancia.
¿Era necesario?
Era necesario sembrar la duda
cuando hace tanto no se ara la tierra.
¿Era necesario?
Había que mostrar preocupación
para luego irse sin consolidarla.
¿Era necesario?
Había que generar la expectativa
para llegar al mismísimo fin.
Tanto de ti, tan alimentando el ego.
Tanto de ti, para desaparecer en vuelo.
Tanto de ti, para recordarme el duelo.
Tanto de ti, que no se si quiero.
Figuraste figurando figurativamente.
Así de transitorio, pero abarcandolo todo.
Resumirlo con palabras es óxido corroido:
Tu silencio me corrompe cual tesoro escondido.
La mente no cesa, aunque ya no es presa.
Pero siempre te piensa...
Porque tú sabes como orquestarlo.
Y otra vez aquí estamos.
Entonces dime,
¿Era necesario?
Te extraño, obvio que te extraño,
Nunca se deja de extrañar lo soñado
Lo anhelado con el alma
Pero no eres tan solo mi única voluntad
Eres todo tú y mucho más allá .
Te extraño, obvio que te extraño,
Si por más que acepte lo que es
Nunca dejaré de admirar lo que fue
Más allá de que no estás,
Más allá de que todo ello no volverá.
Te extraño, obvio que te extraño,
Si aun en la sórdida realidad que llevas
Está por ahí escondido el fuego
que vi tan puro
Por aquellos días cuando te conocía.
Pero extrañar es solo lo que es:
Saber que la añoranza es un deseo
Entender que no se tiene jamás todo
Aceptar que una voluntad sola no basta
Abrazar que merezco más, en realidad.
Obvio que te extraño porque aun duelo
todo lo que en mi también ha muerto
y se que dentro de ello está mi anhelo
de no haber cambiado ni un céntimo
para intentarlo denuevo.
Pero no somos, no seremos, jamás
todo aquello que ya fuimos y saboreamos
la inocencia se fue junto con
la ilusa ilusión de la ingenuidad adolescente.
Y el corazón reciente saber lo que siente.
Lo único que hoy se pregunta su servidora será...
a quién le regalas tus notas y tus horas,
cual será esa otra boca que te atonta,
soñarás conmigo ahora,
¿será que cuando nazca dejarás las drogas?
Aunque francamente, qué me importa.
Aunque francamente, no se si enviaré mis notas.
Aunque francamente, no quiero que vuelvas.
Aunque francamente, espero que lo logres.
Aunque francamente, ojalá no tener que volver a verte.
Aunque francamente, te extrañe siempre.
Hoy podría llorar por ti
No se por qué, pero te estoy pensando.
Tal vez fue el like en las historias de ayer.
O el hecho de que vi cuanto esmero depositaste
-que migajera soy-
En verlas en el orden correcto.
Quizás solo porque he visto -en tus historias- cómo la idea
De un padre y un hijo
Han cambiado -en apariencia- tu ser.
Hace meses que estoy enojada y triste,
Pero decidí pasar de ti.
Ni siquiera te envié la libreta.
Ahí está deshojada, pero sin enviarse.
Aceptando la realidad de que lo que es será.
Y en el fondo de mi corazón deseándote lo mejor
Mientras en el otro rincón sigo esperando
A que me digan que no, que no, que no es verdad.
Te extraño y una mezcla entre mi orgullo y mi franqueza
Se niegan a manifestartelo.
Pero ojalá lo logres. Me sentiría orgullosa de vos.
Quisiera decirte ahora mismo que lo estoy.
Pero que se yo.
No puedo creer en nada, nada es real.
¿Cuándo se supone que deje de esperar verte volver?