Pero te extraño aunque no haga bien
Ni a vos, ni a mi, ni a nadie...
Dentro de poco te quiero ver
Aunque duelas 😪
Extraño esa llamada por la madrugada...
Mi corazón quedo hecho en partes,
en parte por lo que hiciste.
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Pero te extraño aunque no haga bien
Ni a vos, ni a mi, ni a nadie...
Dentro de poco te quiero ver
Aunque duelas 😪
Extraño esa llamada por la madrugada...
Mi corazón quedo hecho en partes,
en parte por lo que hiciste.
¿Era necesario?
Era necesario aparentar cercanía
en un espacio donde reina tanta distancia.
¿Era necesario?
Era necesario sembrar la duda
cuando hace tanto no se ara la tierra.
¿Era necesario?
Había que mostrar preocupación
para luego irse sin consolidarla.
¿Era necesario?
Había que generar la expectativa
para llegar al mismísimo fin.
Tanto de ti, tan alimentando el ego.
Tanto de ti, para desaparecer en vuelo.
Tanto de ti, para recordarme el duelo.
Tanto de ti, que no se si quiero.
Figuraste figurando figurativamente.
Así de transitorio, pero abarcandolo todo.
Resumirlo con palabras es óxido corroido:
Tu silencio me corrompe cual tesoro escondido.
La mente no cesa, aunque ya no es presa.
Pero siempre te piensa...
Porque tú sabes como orquestarlo.
Y otra vez aquí estamos.
Entonces dime,
¿Era necesario?
Te extraño, obvio que te extraño,
Nunca se deja de extrañar lo soñado
Lo anhelado con el alma
Pero no eres tan solo mi única voluntad
Eres todo tú y mucho más allá .
Te extraño, obvio que te extraño,
Si por más que acepte lo que es
Nunca dejaré de admirar lo que fue
Más allá de que no estás,
Más allá de que todo ello no volverá.
Te extraño, obvio que te extraño,
Si aun en la sórdida realidad que llevas
Está por ahí escondido el fuego
que vi tan puro
Por aquellos días cuando te conocía.
Pero extrañar es solo lo que es:
Saber que la añoranza es un deseo
Entender que no se tiene jamás todo
Aceptar que una voluntad sola no basta
Abrazar que merezco más, en realidad.
Obvio que te extraño porque aun duelo
todo lo que en mi también ha muerto
y se que dentro de ello está mi anhelo
de no haber cambiado ni un céntimo
para intentarlo denuevo.
Pero no somos, no seremos, jamás
todo aquello que ya fuimos y saboreamos
la inocencia se fue junto con
la ilusa ilusión de la ingenuidad adolescente.
Y el corazón reciente saber lo que siente.
Lo único que hoy se pregunta su servidora será...
a quién le regalas tus notas y tus horas,
cual será esa otra boca que te atonta,
soñarás conmigo ahora,
¿será que cuando nazca dejarás las drogas?
Aunque francamente, qué me importa.
Aunque francamente, no se si enviaré mis notas.
Aunque francamente, no quiero que vuelvas.
Aunque francamente, espero que lo logres.
Aunque francamente, ojalá no tener que volver a verte.
Aunque francamente, te extrañe siempre.
Hoy podría llorar por ti
No se por qué, pero te estoy pensando.
Tal vez fue el like en las historias de ayer.
O el hecho de que vi cuanto esmero depositaste
-que migajera soy-
En verlas en el orden correcto.
Quizás solo porque he visto -en tus historias- cómo la idea
De un padre y un hijo
Han cambiado -en apariencia- tu ser.
Hace meses que estoy enojada y triste,
Pero decidí pasar de ti.
Ni siquiera te envié la libreta.
Ahí está deshojada, pero sin enviarse.
Aceptando la realidad de que lo que es será.
Y en el fondo de mi corazón deseándote lo mejor
Mientras en el otro rincón sigo esperando
A que me digan que no, que no, que no es verdad.
Te extraño y una mezcla entre mi orgullo y mi franqueza
Se niegan a manifestartelo.
Pero ojalá lo logres. Me sentiría orgullosa de vos.
Quisiera decirte ahora mismo que lo estoy.
Pero que se yo.
No puedo creer en nada, nada es real.
¿Cuándo se supone que deje de esperar verte volver?
Utopía Compartida
Algunas noches pienso que dices la verdad,
que tus sueños tal vez se hagan realidad,
que hay algo especial que nos une más allá.
Hasta que otra vez te vas.
Porque basta con que yo me embarque
para que tú decidas que es tarde,
que mejor a destiempo y distante.
Y aunque quiera no puedo culparte.
Soy yo la que también delimita
y en el camino sola se complica
cuando el extrañar se intensifica.
Ningún argumento me lo explica.
Debo sacarme del pecho el deseo
de escucharte decir: te quiero, me quedo;
de que alcances el nivel del juego.
Nunca harás tan siquiera lo primero.
Si escucho, mientras me cuentas
la realidad que te atormenta,
logras hacer que me arrepienta.
Pero me quedo aun más inquieta.
No te salvaría aunque te diera mi vida,
se bien que tu alma ya está perdida
y tantísima la maldita suerte mía:
Seguir prendá de una utopía.
Te miro a los ojitos y sueñas tan bonito,
que me creo lo imposible al menos un poquito,
aunque sean delirios de un prisionero loquito.
Toda tu vida pende de un hilito.
No quisiera que mi corazón quedara expuesto
a sufrir por siempre con tu arresto
o que tu muerte me quite el aliento.
Aun así te sigo queriendo.
Así que ¿qué se hace en estas noches
que no te encuentro para aquietar las voces
mientras tú vives, al filo de la vida, el goce?
¿Cómo dejarte sin reproches?
Sueño con el universo paralelo
donde corrimos el riesgo de emprender vuelo,
donde no te dejé leyendo un cuaderno.
Que en la despedida citaba: "Tal vez luego."
Vuelo, juego y me pierdo en tus manos
malabareando posibles escenarios,
donde la sonrisa nos bastó para quedarnos.
Y en navidad me dices: "que buena decisión tomamos."
Te sueño. Tú Vuelves.
Te dejo. Me Esperas.
Te suelto. Te Aferras.
¿Hasta cuando seguiremos así?
¿Cuantas veces más tendré que repetirlo?
Ya es suficiente. Es hora. Es tarde. Ya vete.
Y ahora, como de costumbre, otra vez... No me crees.
Ya no te amo <tanto>.
Dentro de poco te olvido <espero>.
No podremos estar juntos jamás <ojalá>.
Todo se acaba tarde o temprano <dicen>.
Hay que asumir las verdades más tristes, así es más fácil irse. Y si en algún futuro algo en el rumbo de la vida nos reúne con las posibilidades dadas. Entonces, solo entonces, nos sorprenderá tanto que habrá que creer y confiar.
Pero hoy por hoy, no es momento ni lugar...
Es tiempo de marchar... y de resignar.
"Últimamente no tengo tiempo ni para respirar.
Pero para pensarte siempre alcanza...
¿Por qué me dejas sin aire?"