El primer beso de Amor , nunca se olvida
En la memoria de los suspiros perdidos, se oculta un recuerdo que jamás se olvida, el primer beso de amor, dulce y ardiente, un instante que se graba eternamente.
En la penumbra del anhelo y la pasión, se entrelazaron nuestros labios con emoción, un suspiro susurrado en el viento suave, y en ese beso, se encendió el fuego más grave.
El corazón latía desbocado y ansioso, mientras nuestras almas se entrelazaban, hermoso, el tiempo se detuvo, el universo se hizo pequeño, en ese beso, nos sumergimos en un ensueño.
En tus labios descubrí la dulzura del deseo, en tu aliento, la melancolía de un anhelo, el primer beso de amor, grabado en la piel, se convirtió en un tesoro, difícil de desvanecer.
Las mariposas danzaron en nuestro interior, mientras nuestros labios se fundían con fervor, y en ese instante mágico, el mundo desapareció, solo quedamos tú y yo, en un universo propio.
El primer beso de amor, un recuerdo imborrable, que en nuestras memorias siempre será palpable, un latido eterno en el corazón, como un eco, un regalo de la vida, que llevamos muy adentro.
Aunque los años pasen, y la vida nos transforme, ese beso de amor, en nuestras almas se conforma, un lazo invisible que nos une en el recuerdo, el primer beso de amor, nunca olvidado, siempre eterno.
En cada beso posterior, el eco resuena, el eco del primer beso, que el alma envenena, y aunque otros labios toquen los nuestros en la vida, el primer beso de amor, perdura sin medida.
Así, el primer beso de amor, grabado en el tiempo, una chispa de pasión que sigue ardiendo en lo hondo, y aunque la vida nos lleve por caminos distintos, ese primer beso de amor, nunca será extinto.
En la danza de los recuerdos, con tintes románticos, se alza el eco del primer beso, dulce y melancólico, un tesoro que guardamos con amor y gratitud, porque el primer beso de amor, siempre es la plenitud.












