—{ Nuevo comienzo }
Hay momentos en la vida en que uno debe dar vuelta a la página y cerrar capítulos para empezar unos nuevos. A veces mientras el libro se escribe, habrá muchos intermedios, y entre estos intermedios habrá muchas despedidas y caras tristes.
Porque así es la vida, ¿no?.
Siempre llena de bienvenidas y despedidas...
Adam parecía poco prestar atención a su clase. Sus pensamientos divagaban entre mil y un recuerdos de todas las personas que pasaron por su vida y hoy en día ya no están ahí. Había un banco vacío a su lado. Pensó que nadie jamás sería capaz de tomar su lugar.
A veces las personas se van sin despedirse. Simplemente un día... despiertas y ya no están. Se han ido, al igual que el viento.
De todas formas, aunque se haya quedado con el corazón herido, el mundo no se detendrá para que lo arregle. La vida sigue. El tiempo transcurre, como transcurre el agua a lo largo de los ríos que nunca se estancan. Así fluían sus sentimientos por él.
Pero él, ya no estaba ahí. Pasaría a ser, no mas que un doloroso recuerdo de lo que fue.
Al terminar la clase, decidió salir a caminar al jardín. Con las manos en los bolsillos de su pantalón, miraba hacia el césped que muy interesante se veía esa mañana. Parecía incluso ignorar el alboroto de unos estudiantes a pocos metros y solo hasta que caminó lo suficiente para aislarse, escuchó el sonido de una guitarra eléctrica provenir de algún lugar. Ese lugar era el salón musical. Un salón para ensayos.
Y sin jamás dudar, avanzó para llegar hasta la entrada.













