CRYING CRYING CRYING
Ollie, Pepe, and Paul podium, CRYING
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from Canada

seen from Saudi Arabia
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from Canada
seen from T1
seen from China
seen from China
seen from China
seen from United States
seen from United States

seen from Canada
seen from China
seen from Bangladesh

seen from United States

seen from Australia
CRYING CRYING CRYING
Ollie, Pepe, and Paul podium, CRYING
Les nostres ànimes s’entenen millor
t’estimo infinit meva princesa 🥺💖
😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳😳
7 nov. 2019 12:18 (hace 12 días) [a Pau]
Chochi,
A lo largo del día se me ocurren muchas de las cosas que quiero decirte, sin embargo, la mayoría se me olvidan al momento de escribir. Por ejemplo, el otro día que pasé en bici por el lugar donde te pedí que fueras mi churri. Tenía muchas ganas de contarle sobre eso a la persona con la que estaba. No lo hice, no sabría si sería adecuado. No sé si es porque no quiero que piensen que no he logrado salir adelante, que sigo estancada romantizando un amor que para ellos puede que esté muerto, pero que para mi sigue vigente en todo momento. Es una mierda querer hablar de ti, pero sentir que no puedo o no debo hacerlo. Mostrarme fuerte cuando no estoy, cuando me duele. Aunque también es bonito pensarte así: haciéndome un vídeo para dejar evidencia del intento chistoso de formalizar nuestro amor, "hecho a la colombiana".
No sé cada cuánto voy a escribirte, pero me gusta hacerlo a través de estos mails. Siento que sale más natural a cuando lo hago en mi diario o cuando intento hablarte en forma de no sé qué será... ¿oración? Te escribiría cartas, pero no tengo dónde enviarlas. Entonces mejor así, que dentro de lo posible es lo más parecido. ¿Será que estos mails llegan a tu correo? ¿Será que tienes el buzón lleno con propuestas laborales de LinkedIn y mensajes de Instagram y Facebook preguntando por qué no has vuelto? Que raro eso, como para el mundo virtual simplemente estas en pausa, te tomaste un receso. Tal vez también yo prefiero pensarte así a veces. Como si estuvieras enojado y por eso no respondes mis correos.
Por estas fechas, hace exactamente dos años, estábamos atravesando lo que fue uno de los días más infernales de nuestras vidas, que por idiotas dejamos que condicionara el resto de nuestra relación. Qué estúpidos fuimos. Qué diferente sería todo ahora si lo hubiéramos tomado de otra manera. Pero bueno, al final las cosas fueron como fueron y todos esos "hubiera" se quedan en eso, en simples escenarios posibles que no fueron, que ya no son posibles, y que nunca serán.
También quiero que sepas que me está costando conocer a alguien más. No entiendo cómo hicimos nosotros para decirnos te quiero a los tres días y te amo a los diez. Tampoco sé cómo hice para follar contigo esa primera vez, cuando además me bajaba la regla. No sé cómo lo disfrute tanto. Parecía natural la manera en que todo esto sucedía. Recuerdo que a Diego le dije "si sólo querés culear, está bien", pero tampoco se sentía forzado, también lo disfruté. Ahora me dominan los nervios a la hora de siquiera dar un beso, no lo soporto. Y no son nervios de esos deliciosos que sentía contigo, que daban ganas de más. Esas cosquillas en el estómago que lo llevan a uno al borde de la locura. Son unos nervios incómodos, en los que la verdad no sé si quiero besar al que tengo al frente, por más de que piense que si puede gustarme. No sé si me entiendas.
Tampoco sé si te conté, pero de las cosas buenas que me han pasado este año ha sido la llegada de Harry a mi vida. Sí, me regalaron un perro -me lo regaló Diego-. Ya sé que decías que no era el momento, que después, con más despacio, tendríamos juntos a nuestro Scooby. Pero bueno, ya no podemos hablar de nosotros, ni mucho menos de tener un perro juntos, ni que éste se llame Scooby Doo. Que feo nombre. Eso lo hablamos en la última llamada que tuvimos, ¿no? Me encapriché y Diego, como casi siempre, me cumplió mi capricho. Harry llegó muy asustado, sólo quería estar al lado de Diego y cuando tuvo la oportunidad se metió en la ducha del baño de abajo. De a pocos se ha ido adaptando y creo que ahora puedo decir que es un perro feliz. Tiene muchos amigos en el parque, duerme conmigo en mi cama, juega a la pelota hasta solo y tiene su propio frasco con galletas. No sé si estaba lista para tener esta responsabilidad, pero la verdad es que él ha significado mucho a partir de tu ausencia. Se convirtió en una razón para levantarme en las mañanas, sacar fuerzas de donde no las tuviera, socializar con otras personas. Con los demás en principio es tímido, pero una vez coge confianza es un loco de remate. Quienes lo conocen, lo aman. Y yo lo amo más que nadie, así como él a mi.
Con Harry me di cuenta que no me gustan tanto los perros, aunque me cueste admitirlo. Mis amigos del parque hacen chistes, porque dicen que yo solo quiero a Harry, que no se me ve el amor por los demás perros. Puede que eso sea verdad. A veces él me recuerda a ti. Le digo Chuchi, ¿sabes? Y a veces me confundo y le digo Chochi, como te decía a ti, como nos decíamos los dos. No sé si esas confusiones sean coincidencia, conscientes o inconscientes. El caso es que es el ser con el que ahora paso la mayoría del tiempo, y que como tú, es un ser de luz. No sabía que se pudiese llegar a tener un vínculo tan fuerte con alguien con quien no se puede cruzar ni media palabra. Tal vez eso también es lo que nos pasa a ti y a mi ahora, por eso te siento tan dentro.
Durante las últimas conversaciones que tuvimos, el dolor impartido por la distancia se había apoderado tanto de nosotros, que no creo que tuve la oportunidad de darte unas últimas gracias. Y si, muchas veces lo había hecho igual, pero la verdad es que siento que los agradecimientos nunca están de más, menos a alguien que deja tanto a su paso, por corto que este fuera. Quiero darte las gracias, en primer lugar, por esa avena tan horrible que me llevaste a la cama el otro día, esa que tenía sabor a fresa. Estaba asquerosa, pero sé que te levantaste a prepararla con todo el amor del mundo para despertarme con el desayuno y un par de besos. También sé que no sabías que estaría asquerosa y que capaz ni te fijaste en qué avena estabas utilizando, pero creo que además te quiero pedir perdón por el reproche que te hice. Gracias por ese primer día en el Fátima, en el que olías a demonio y aceptaras que no te besé. Gracias por los gins del día siguiente, pero sobretodo por los besos que finalmente nos dimos después de haberme hecho la difícil tanto rato, a pesar de que me moría por besarte desde la noche anterior. Gracias por haberte bañado también. Gracias por la confianza que depositaste en mi desde un primer momento, por haberme contado sobre tu madre y tu hermana ese día en la terraza de mi casa, fumándonos unos cigarrillos y cagándonos de frío. Gracias por compartirme ese amor tan lindo a la montaña y también por llevarme el almuerzo a la universidad. Gracias, mi vida, por todas las veces en que hicimos el amor, por explotar juntos y casi siempre a la vez, por preocuparte yo también me llenara de placer, por hacerme tu prioridad. Gracias por los vídeos porno amateur que grabamos (todavía hay días en que me toco mientras los veo). Por perder tu vuelo, aunque no fuese intencionalmente, GRACIAS.
Gracias por todas las veces que volvimos a vernos: por reencontrarnos en Cuba -y descubrir Cuba juntos-, por volver a Colombia a pesar de los daños, por recibirme en Catalunya y después por tercera vez volver a Colombia conmigo. Gracias por todos esos lugares tan mágicos que descubrimos juntos y por querer descubrirlos conmigo. Gracias por haber hecho el amor conmigo en muchos de estos... en el río, en la playa, en la montaña... no sé en cuántas camas también. Gracias por ayudarme a mudar y luego, cuando estabas lejos, por mandarme esos mensajes y audios con los que me despertaba, donde me contabas sobre tu día, me decías que me amabas y me cantabas canciones que sonaban en la radio. "Chochi te amo, chochi te amo, waka, waka, plasca, plasca". Gracias por el plasca, plasca: esa clave secreta que nos pusimos para llamarnos a hacer guarradas. Gracias por soportar todas mis rabietas -que no fueron pocas-. Por no dejarme ir a Barcelona ese día que hice las maletas por una tontería. Gracias por haberme escuchado todas las veces que te dije que quería matarme - perdón por hacerte llorar. Gracias por cada beso, cada caricia, cada abrazo, cada te quiero y todos los te amo que vinieron después. Por todo lo vivido y también por todo lo planeado que no pudimos seguir viviendo de la mano. Gracias por haberte proyectado conmigo y por haberme pensado como la futura madre de tus hijos. Que fuerte. Gracias por preguntarme en las mañanas que cómo estaba, que cómo había dormido, responderte "contigo" y que con eso bastara para hacerte sonreír, entendiendo que te estaba diciendo con esa simple palabra que no hay mejor manera de acostarse y volverse a levantar que a tu lado. Gracias por enseñarme a amar con locura, amor de mi vida. Por ser mi primer gran amor, por haberme enseñado tanto en tan poco.
Y mira, cuando pienso que recuerdo poco, llega todo esto de repente. Sé que no todo fue bonito, pero gracias, precioso. Por lo bonito, por lo no tan bonito y por lo horrible. Por ti soy quien soy hoy. Espero que algún día eso se traduzca en algo bueno.
Te extraño, te extraño más de lo normal hoy y te amo más que ayer, pero menos que mañana.
Tuya siempre,
Cho
I'm not tempted to leave Barça. I won't find a better team for me than Barça. This is the best team in the world, the best city in the world, my children already have their friends here. Every year I fight to win everything. I don't need to go anywhere else to prove anything.
Lionel Messi
Qué canción más especial!
Shakifans antes e durante o concerto de Milão, Itália! Shakifans before and during the concert of Milan, Italy!
Te amo Barcelona