@t73tactical73 #tac47 #akcustom #ak47 #12.5” #tacticalak (presso TACTICAL 73) https://www.instagram.com/p/CHazURFptKa/?igshid=sllnozki8wlh
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El ataque del óxido asesino, o cómo terminé de color naranja
En días anteriores, me sucedió algo curioso. El domingo doce de junio fui a jugar con mis compañeros de equipo, por primera vez estrené mi gear completo traído desde Rusia, incluyendo chaleco, warbelt, camisa táctica, pantalón de camuflaje, rodilleras, botas tácticas, guantes tácticos, media máscara de metal, protección ocular completa y casco. En mi santo chaleco, traía sendos mags (puedo cargar diez), y obviamente mi sling para colgar la réplica en un punto. Es más, hasta balaklava traía; ahí me veo, al centro con las manos sobre la culata de la réplica.
Utilicé todos los consejos que recuerdo que nos dio el compañero Knight para el gear, así como para acomodar la réplica gracias al sling, para que el peso de la misma no se cargase simplemente por los hombros, sino también distribuir un poco del peso en el chaleco y la sensación fuese menos pesada.
Sin embargo, mi réplica de elección es una E&L AK104PMC-C, que pesa la módica cantidad de 3650gr, es decir, poco más de tres kilos y medio; fabricada en puro acero azul (no está pintada, o eso parece, con el guardamanos de aleación de aluminio, supongo, porque el guardamanos no sufrió lo mismo que sufrió el body, y que a líneas subsecuentes contaré. Esa réplica, es la muy esperada y querida #Verkoba. Sí, tiene nombre y como dijo mi compadre Polo Polo, qué pedo.
Entonces, con los mags, el chaleco, el warbelt, casco, máscara, réplica y hasta unos cacahuates que traía en un pouch auxiliar, calculo que traía no menos de ocho kilogramos extras, quizá más, a parte de mis 100 kilogramos de puro rock que cargo día con día.
El clima no estaba caliente pues la noche anterior cayó una tormenta en la zona metropolitana de Guadalajara, pero sí estaba muy húmedo y vaporizaba un poco el ambiente. Antes de jugar, hubo entrenamiento, y con trotar tuve, para ponerme a ver estrellitas un rato.
La espalda reclamó, la rodilla derecha tronó, y las piernas comenzaron a quemar por dentro de una manera que no había experimentado: casi dieciséis años de sedentarismo, de esos casi diez de trabajo de oficina y un nulo interés por el deporte, no han sido mitigados todavía por nueve meses de jugar airsoft. Al tener problemas para respirar, el compañero Velasco recomendó, tiernamente, que no inclinase la caja toráxica para apoyarme en mis rodillas para tratar de respirar, un vicio que me quedó de mis días de basquetbolista de secundaria. También salió volando la balaklava, porque no tiene orificio para la nariz.
El buen Tronos se ofreció para traerme un suero que providencialmente había llevado yo al campo, y con eso comencé a rehidratarme. Como pude me quité el chaleco y a caminar el dolor de las piernas.
Para esto, la réplica se había quedado en el campo, muy recargada en un fortín de adobe o junto a una malla, no lo recuerdo bien; luego uno de los compañeros la sacó del campo. Cuando recuperé el aliento, poco a poco me puse nuevamente mi gear, y me integré al entrenamiento a mi leal saber y entender, porque de repente todavía veía estrellitas.
Pasando los minutos, me comencé a sentir mejor, y a la hora de los juegos, creo que no me fue tan mal, aunque tengo una puntería de Storm Trooper que no los tiene ni Darth Vader.
Entre juego y juego, la réplica se me cayó un par de veces al suelo (aparentemente, apachurro el seguro del sling swivel con la panza) o la tuve que dejar recargada junto a una humedecida protección en el campo. En fin. Al terminar la partida, me quité la camisa táctica profusamente sudada, y la guardé en mi caja donde transporto mi gear, junto con el chaleco, la balaklava que terminé usando de cubre coco para no sudar tanto el casco y pues, cargadores y réplica.
Al final, terminé en casa como a eso de las tres de la tarde. Bajé la caja del gear y la dejé en la sala de la casa, saludé a mi esposa, abracé a mi hijo y yo tenía todas las intenciones de jugar con él, pero al momento que lo puse a un lado en el centro de la cama, para poderme quitar las botas, me recargué en la almohada y… se me botó la pastilla.
Nada más sentí que en ese momento mi mujer dijo una boruca y se llevó al vástago de sus entrañas a otro lado. Cuando recobré el conocimiento, ya eran casi las siete, si no es que un poco más tarde. El gear y la réplica, se quedaron encerrados en la caja.
El lunes, día laborable normal, me fui a la oficina a las ocho de la mañana y regresé a eso de las cuatro. Comí, jugué un rato con mi hijo y le di el biberón de la tarde. Ya que el pequeño Volodiya se quedó dormidillo después de jugar, decidí ir por la infame caja de cositas de airsoft que se quedó en la sala de la casa. Ahí puedo terminar el relato de preámbulo, que me llevará a lo que nos importa.
Al abrir la caja, vi la camisa táctica, obviamente todavía húmeda, encima de la réplica. El chaleco, también un poco humedecido, por debajo. Al levantar a la pobre #Verkoba, me percaté que tenía una capa de óxido por toda la parte superior de la réplica, desde la mira delantera, pasando por el gas tube, la mira trasera, hasta el seguro del guarda polvos… toda. Me quería volver chango, Homero Simpson dixit.
La levanté y lo primero que hice fue tallarla con un trapo de franela. No fue muy buena idea que digamos, porque al estar la franela prácticamente nueva, soltó borra roja por todos lados. Le pedí auxilio a Tronos, pero básicamente me mandó al virote porque me dijo que él sabía que eso pasaba con las E&L y que no se quitaba, que la tendría que lijar y pintar. En su afán por ayudarme, me enlazó con un contacto, con el que al momento no me he comunicado, porque pues, no contestó el enlace de Tronos. En mi limitada experiencia, tome algo de aceite de silicón y la volví a tratar de limpiar, con el mismo trapo rojo, que volvió a soltar profusa borra roja por todos lados. Y sin embargo, parece que algo bueno le hizo al acero, porque poco, pero algo se le quitó del óxido. Ahí fue donde me percaté que el guardamanos no es de acero o no es del mismo que el body de la réplica, porque no se oxidó y brilla distinto con el aceite encima. Ciertamente, es mucho más ligero que las demás partes, comparativamente hablando.
En mi intento por tratar de restaurar a la pobre Verkoba, le pregunté a mi padre si sabía cómo limpiar el acero de las armas, (obviamente estamos hablando de una réplica, pero mi papá solía tener armas y más de alguna vez lo ví limpiarlas cuando era niño… yo era el niño, no él), y me dijo que en sus tiempo se limpiaban con aceite 3 en 1 y un paño suave, pero que él conoce a un armero restaurador y que le preguntaría.
En lo que llegaba el consejo del experto, me puse a investigar en internet, y en el mundo del airsoft, tanto en español como en inglés, hay muchos consejos para tener al cien las réplicas, pero todas y cada una de las páginas y videos que encontré, hablan de lo interno, jamás de lo externo. Señores, dicen que lo importante es lo de adentro, pero con las réplicas, la percha también cuenta. Entonces terminé viendo videos de cómo limpiar AKs verdaderas, y todos, o lijaban el metal, o le ponían productos químicos distintos al aceite… No era lo que yo tenía pensado.
El quince de junio por la mañana, muy temprano, mi padre me dio noticia de lo que platicó con su amigo el armero, y aunque no di crédito a lo que me dijo, decidí hacerle caso: mi padre es dado a buscar alternativas a todo, no nada más a lo mainstream y esto me sonó masomenillos a eso. Ese señor de profuso bigote, fue hípster antes de que ellos existieran. Sin embargo, sus consejos a lo largo de la vida siempre me han sido útiles, así que decidí aplicar lo recomendado.
Fui a comprar los insumos, y por la tarde del dieciséis de junio, puse manos a la obra. Cuál fue mi sorpresa, que al estar trabajando con el “remedio alternativo” que me dio el armero por conducto de mi padre, el óxido se disolvía para no volver. Mis ojos no lo podían creer. El área de trabajo se tornó naranja (y la camisa blanca que traía puesta, a que yo), por lo fácil que el óxido se quitaba de la réplica.
Al final de todo el proceso, quedé tan sorprendido como satisfecho, y la hermosa #Verkoba volvió a brillar. Hasta en el cuidado de los metales, hay métodos artesanales.
¿Y cuál fue el método alternativo, que mágicamente restauró la réplica? ¿Qué onerosos productos químicos y maquinaria especializada fue necesaria para restaurar la réplica? Asómbrate:
Aceite 3 en 1 de uso general.
Papel de china blanco.
Como dice una canción que descubrí en la preparatoria: “No es mamada, te lo juro”. Así de simple, así de económico, todo por menos de cien pesos. El papel de china actúa en calidad de lija, pero al ser mucho más suave, solamente quita la mínima rugosidad del óxido, ayudado obviamente por el aceite, que es de los más económicos que hay en México.
Unas gotas de aceite directamente en la réplica o en el papel, se talla un poco en círculos, y luego se limpia el exceso de aceite con más papel. Es todo. Al finalizar, se envuelve la réplica en otro pliego de papel, como los zapatos en su caja, y se guarda hasta el nuevo uso.
Yo no sé si sea un secreto, no sé a quién se le ocurrió ese método, me suena a que es bastante viejo. Y sin embargo, es muy efectivo.
Tan efectivo que también se me ocurrió agarrar otra réplica que tengo, la #Barbie, (y tengo otra que se llama #Harley, tengo la mala costumbre de ponerles nombres a las réplicas y tienen nombres femeninos, pero itero, qué pedo), que es una JG AK74, la que no es tan finolis como la #Verkoba E&L, donde el trabajo es muy distinto, el metal se siente muy diferente y sí está pintada, pero el mismo método quitó todo el polvo pegado y la dejó muy brillosita. No sé si otras réplicas puedan hasta perder la pintura con ese método, pero por lo menos dos marcas distintas respondieron bien.
El Ranger Knight una vez dijo, palabras más, palabras menos, que hay que tenerles consideraciones y respeto a las réplicas, cuidarlas, tratarlas bien, darles su mantenimiento, porque si somos negligentes con ellas, a la hora buena nos van a dejar tirados a medio campo.
Bajo ese tenor, ese es mi granito de arena, por lo que ve al mantenimiento externo de las réplicas de metal.
Seguiremos informando desde el frente. Урааааа!!!
- Stalin