Madrugada del 08 de Diciembre de 2015...
Me acompaña la brillante luz de mi celular antes de que pueda visualizarse cualquier forma desde mi ventana, está aun muy oscuro, estoy cansada pero por alguna razón alerta...
De repente, una descarga de energía que recorre mi cuerpo, hallo una razón, una motivación, simplemente el hecho de dormir no es una opción. Se escucha muy cercano el canto del mar y del río, de la raza, la historia y la alegría.
Un grupo de millo acompaña a los que agradecen estar vivos y poseer el gentilicio con más energía del planeta, aquellos quienes por sus venas corre sal y agua de coco.
El sonido de mi tierra, tan vivaz, pegadizo, de remembranza, tan mío, tan tuyo. El recuerdo de quien soy, de donde vengo, quién está a mi lado...
Me despierto para saber que me encuentro en el mejor vividero del mundo.