Cómo curar un tatuaje
DURANTE LOS PRIMEROS TRES DÍAS
Los primeros tres días, se deberá curar 4 veces al día: lavar el tatuaje con agua y un jabón neutro. Se tienen que usar las manos con suavidad para frotar con mucho cuidado el tatuaje, de esta manera eliminaremos restos de sangre, tinta o plasma.
No se debe usar una toalla ni una esponja, ya que pueden albergar una gran cantidad de bacterias. También se aconseja no poner el tatuaje directamente sobre el agua, sino salpicarlo con suavidad.
Tenemos que dejar que se seque al aire y, como mucho, darle pequeños toques con una servilleta de papel. No debemos frotar el tatuaje nunca, menos aún con una toalla, ya que puede causar una gran irritación. Una vez que se quite la humedad con la servilleta hay que dejarlo al aire entre 20 minutos y 1 hora para que el tatuaje respire.
APLICAR UNA CREMA
Posteriormente, y una vez que el tattoo esté completamente seco, se aplicará una crema, recomendada por el especialista en cuestión, cuatro veces al día durante los 3 primeros días. Es importante no aplicar mucha crema para no ahogar el tatuaje y que no se creen demasiadas bacterias. Si corre riesgo de rozaduras se debe cubrir de nuevo el tatuaje con plástico.
Además, no se deben usar nunca productos con base de petróleo, como es la vaselina, ya que son demasiado pesados y pueden obstruir los poros causando unas desagradables erupciones en los tatuajes, o la expulsión de tinta del tatuaje haciendo que pierdan color antes de curarse.
DURANTE LOS SIGUIENTES 12 DÍAS
Después, durante los siguientes 12 días, solo será necesario aplicar la crema recomendada cuatro veces al día, recordando en todo momento que la cantidad no debe ser excesiva y lavar únicamente en la ducha.
ADVERTENCIAS QUE DEBEMOS SEGUIR
Además de los cuidados ya citados para como curar un tatuaje, nos encontramos con una serie de advertencias que debemos seguir para que no se nos infecte, ni tengamos ningún tipo de problema con el tatú.
No hay que rascarse el tatuaje. Conforme se cura se irán formando costras, es algo normal y deben dejarse secar y caer por sí solas. Si las rascamos y las quitamos puede crear agujeros o manchas en el tatuaje. Además, si se hace con las manos sucias se podría infectar. Se debe emplear un ungüento hidratante para combatir el picor si es persistente.
Evitar el baño en playas o piscinas. Sumergir el tattoo en agua puede hacer que se salga la tinta de la piel y dañar su apariencia. Estas aguas públicas pueden contener suciedad, bacterias, productos químicos y otras impurezas además de sal y cloro, que pueden afectar al tatuaje. Una vez que esté curado se puede proceder con plena normalidad.
No se tiene que exponer un tatuaje nuevo al sol. Los rayos solares pueden hacer que salgan ampollas en la piel extremadamente sensible y decolorar el tattoo. Lo aconsejable es mantenerlo cubierto y alejado de la luz solar durante el primer mes. Después se debe proteger con una crema protectora solar, evitando que palidezca con el sol y manteniendo los colores vivos durante más tiempo.
Por:
http://juanpetattoo.es/blog/como-curar-un-tatuaje/#more-1832













