"Paso por ti en diez minutos, hermosa. Vístete elegante” escribió divertida en su celular y se lo envió a Blass, con quién compartiría la cita aquella noche. Por suerte, tuvo la oportunidad de conocerlo mediante las audiciones y ya habían compartido alguna que otra conversación por mensaje de texto. Sin embargo, lo único que afirmaba con certeza sobre él sólo era su nombre, por lo que esperaba la oportunidad de saber más del griego. Antes de comenzar a retocar los últimos detalles de su apariencia, llamó al restaurante al que hizo una reserva para confirmar el horario y las preferencias de la misma. Ató su larga melena castaña en un rodete despeinado elegante a lo alto de su cabeza y se perfumó el cuello previo a rodearlo con un collar de pequeños diamantes ajustado. Su conjunto lavanda la hacía lucir acorde a su peinado y mantenía la elegancia de un modo juvenil. Guardó sus pertenencias en su clutch y se miró una vez más al espejo con una mirada satisfecha mientras se abrigaba con una chaqueta, lista por salir a su primera cita del reality. Caminaba por el campus apresurada, sintiendo las miradas de algunos estudiantes, curiosos por saber la razón de su vestimenta. No tardó mucho en llegar a Antoinette y ya habiendo consultado anteriormente con el chico, se dirigió a su habitación. “B 04, B 04, B 04...” repetía en voz baja en busca de la puerta con dicho cartel. Ya en frente de la misma, golpeó múltiples veces anunciando su llegada. “Rápido, no me gusta esperar” mencionó riendo por lo bajo y se propuso a seguir tocando hasta que su cita abra la puerta, con la intención bromista de fastidiarlo.