La Domótica y sus desventajas
La Domótica es el desarrollo de espacios inteligentes, lo que quiere decir, la integración y control centralizado (un solo control) para todos los aparatos electrónicos del hogar u oficina (audio, video, iluminación, temperatura, cortinas, persianas, puertas motorizadas, alarma, cámaras, riego, etc). Así lo define Control 4 empresa colombiana de domótica.
Por: Camila Borbón Álvarez @orangedrug29
La Domótica es el desarrollo de espacios inteligentes, lo que quiere decir, la integración y control centralizado (un solo control) para todos los aparatos electrónicos del hogar u oficina (audio, video, iluminación, temperatura, cortinas, persianas, puertas motorizadas, alarma, cámaras, riego, etc). Así lo define Control 4 empresa colombiana de domótica.
Este servicio llegó a Colombia en el 2000, y permite la tecnologización del hogar, de tal manera que el individuo pueda modificar objetos cuyo uso era manual. Este proceso se llama automatización, que en pocas palabras, es tener el control sobre los aparatos que se encuentran dentro de los hogares, y es aplicable a diferentes espacios como oficinas, empresas, edificaciones y casas.
El usuario que quiere usar este servicio puede invertir desde 6 millones de pesos (precio de la instalación más económica) hasta 300 millones para adaptar la funcionalidad de su casa a su gusto. Colombia es el país que más caro cobra por la instalación de estos aparatos tecnológicos. Otra consecuencia directa del alto precio en sus costos es el rango de personas que pueden acceder a él. La automatización del hogar solo es posible en Colombia para la clase alta.
Por otro lado algunas personas son reacias al tema de la tecnología y aseguran jamás querer domotizar su casa. “Es totalmente inútil e innecesario llevar a la tecnología a nuestras casas; he sido feliz sin ningún tipo de aparato en mi casa; disfruto del silencio y de la real intimidad del hogar” afirma Simón Cardona estudiante de filosofía y sociología de la Universidad Nacional. Este estudiante no usa celular, ni computador, ilumina su casa por medio de velas, y usa una estufa de pipeta.
“Hay personas que consideran hasta cierto grado a la tecnología como una forma de desvinculación del otro, y llevar esta al hogar, por medio de la domótica, intensifica más esta desvinculación” afirma Sebastián Valbuena sociólogo con énfasis en historia de la Universidad del Rosario.
Igual que Simón, María chaparro tiene 87 años y no usa ningún aparato tecnológico en el hogar. Aunque muchas tecnologías de la automatización le facilitarían la vida a María por su condición de salud, pues le ayudarían a la movilidad, comodidad y a no agotarse físicamente; ella prefiere no usarlas “Esas cosas de mover todo con botones son para personas flojas, a mí me gusta sentirme vital y útil”.
La domótica también tiene como objetivo facilitar la vida de personas en discapacidad o adultos mayores con enfermedades avanzadas. El ingeniero Maicol torres asegura “La domótica proporciona muchas mejoras en la vida de la persona que las usa, pero también es evidente que uno de sus usos es disminuir la movilidad de los usuarios, de tal manera que la persona que llega a su casa no tenga que mover un solo dedo para hacer funcionar su hogar”.
El nivel de ocio aumenta, considerablemente, en las personas que viven en un hogar domotizado. La energía que se usaba comúnmente para prender aparatos, mover utensilios, es nula. “Puede generar una dependencia sicológica de la casa, y puede llegar a generar problemas internos del hogar si alguno de los miembros no gusta totalmente de este tipo de tecnología” afirma el Doctor Dilson Rios Romero especialista en Salud pública de la universidad del Rosario.
Las instalaciones de domótica tienen problemas recurrentes. Al funcionar con un sistema de internet que permite dirigir todos los objetos desde un móvil, es posible que la red del wi-fi se caiga, y así mismo el sistema automatizado no funcione.
Como José Rivas un empresario independiente, hay muchas personas que automatizan sus casas; en total se calcula que hay 300 casas domotizadas en la ciudad de Bogotá según control 4 mayor distribuidor de domótica en Colombia.
Cajica es la zona, por el tipo de casas, donde más servicios de automatización se prestan. La instalación de estos sistemas necesita usar redes de corrientes y voltajes estables, por lo tanto zonas como Cajica no se encuentran adecuadas para la instalación. La energía es muy alta y los equipos se queman. “Si se va la luz, el que usted tenga la casa automatizada no lo excluye de tener que hacer todos los procedimientos manualmente, pues el sistema deja de funcionar” asegura Jaime Martínez ex gerente de Control4.
Por otro lado el sistema que controla la casa puede ser invadido inesperadamente por un Hacker. La seguridad usada en una casa domotizada es similar a la de las cuentas de los bancos electrónicos. No es muy fácil perpetuar su centro, pero no es una labor imposible. Las casas domotizadas son controladas desde cuentas de usuarios instaladas, en muchos casos, en un móvil. Una persona que logre robar este móvil puede ingresar al software y controlar la casa.
“El dispositivo encargado de administrar las casas inteligentes viene programado por defecto sin usuario ni contraseña o con datos como usuario: admin Clave: 1234; para que el usuario final agregue dicha seguridad. Sí el cliente no adiciona dicha protección en el mayor tiempo posible, la información queda visible en internet a través de una dirección ip; La cual con software especializado es rastreable y puede ser hackeada” comenta Carol, ingeniera de sistemas y hacker aprendiz.
Las empresas que venden estos servicios tienen un personaje llamado dealer, el cual tiene acceso a la cuenta de usuario y plataforma para así darle seguridad al comprador. Pero sí la persona que adquiere este servicio accede a esta cuenta desde cualquier computador o dispositivo, será muy fácil entrar a su sistema.
“Se pueden prender y apagar luces, televisores, visualizar las actividades de los integrantes de una familia, las pertenencias de una vivienda e incluso abrir las puertas de una casa para luego robarla. Existen programas que pueden violar las claves y acceder a los archivos de un computador o simplemente se puede usar una red wi-fi de uso personal” señala Carol.
Para el sociólogo Valbuena tarde o temprano la domótica se volverá, como muchas otras tecnologías, necesaria “va a ser una necesidad que vamos a construir todos. Así como ahora es necesario tener un celular inteligente para trabajar. Más adelante el tener un hogar que haga todo se va a volver algo indispensable porque el mismo mercado y el imaginario de las personas lo van hacer así”.
Actualmente en Colombia hay dos empresas distribuidoras principales, que cuentan con diferentes puntos de venta o dealers. Pese a ser un negocio muy nuevo, la domótica sigue causando ampolla entre los diferentes individuos que la consideran algo innecesario, y como toda tecnología tiene sus desventajas.









